Fiscal

Son desgravables los intereses derivados del préstamo participativo

  • El Supremo anula las resoluciones de Hacienda, el Teac y la Audiencia Nacional
Foto: Archivo

Los intereses derivados de los préstamos participativos -aquellos caracterizados por la participación de la entidad prestamista en los beneficios de la empresa financiada, además del cobro, por regla general, de un interés fijo- son gastos deducibles, en tanto que son "una opción legal más de la empresa" según sostiene el Tribunal Supremo, en su sentencia de 12 de diciembre de 2013.

El ponente, el magistrado Montero Fernández, se opone así a lo apreciado tanto por la Inspección Tributaria, como el Tribunal Económico-Administrativo Central, como por la Audiencia Nacional, que no consideraron deducible la diferencia entre el interés acordado en el préstamo participativo y el cobrado a las empresas vinculadas por parte de la entidad financiada, al considerar que "no es un gasto financiero, al no resultar necesario para la obtención de los ingresos".

Ahora, el Supremo, sin embargo, asegura que se trata de un gasto deducible de los que recoge el artículo 109 del Real Decreto 2631/1982, al tratarse de un gasto financiero abonado a una entidad prestamista por la concesión de un préstamo "que es utilizado parte para las actividades propias de la empresa, entre ellas, la financiación de sus entidades participadas, que sin duda forman parte de sus elementos del activo".

Concretamente, se resuelve un supuesto en que la empresa obtuvo un préstamo participativo de una sociedad luxemburguesa, en el cual se fijó un interés fijo anual del 6 por ciento más el 50 por ciento de los beneficios de la entidad antes de impuestos en una serie de años, resultando que los intereses anuales fueron del 50, 73, y 63 por ciento en los años 1993, 1994 y 1995, respectivamente.

Dicho préstamo se destinó a conceder préstamos a entidades vinculadas al tipo del 10 por ciento en 1993 y del 9 en 1994 y 1995. De este modo, las resoluciones que ahora anula el Supremo no consideraron deducible la diferencia entre el interés pagado a la entidad luxemburguesa y el cobrado a sus empresas vinculadas.

Destino de las cantidades

Asegura el Supremo que, teniendo en cuenta la regulación legal al efecto, así como el destino dado a las cantidades prestadas y el carácter de gastos financieros de los intereses generados, "la consecuencia obligada es su consideración como gastos necesarios deducibles".

En su opinión, "el concepto de gasto deducible no resulta alterado del análisis que se realiza de la operación en función del resultado de la misma, pues el préstamo participativo (...) se caracteriza porque dados la libertad de pacto y el establecimiento de un interés variable puede resultar excesivamente gravoso en comparación con otras fuentes de financiación", como ocurrió en el caso enjuiciado.

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