¿Qué es un CFD y cómo invertir con él?

  • Encuentra un listado de los mejores brókers para invertir en CFDs del momento
  • ¿Qué CFDs comprar en cada momento y qué tener en cuenta al hacerlo? Descúbrelo
  • ¿Cómo comprar CFDs? Te explicamos qué aspectos hay que tener en cuenta al elegir una plataforma de inversión u otra
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Autor: Redacción de Servicios de comparación financiera

Actualizado: 2023-01-23, 08:24

En el mercado existe una gran variedad de productos para invertir, y los CFDs (‘contract for difference’, o contrato por diferencia en español) son uno de los más conocidos. Su notoriedad se debe a que son un instrumento interesante desde el punto de vista de la rentabilidad, puesto que dan la posibilidad de conseguir sumas importantes invirtiendo inicialmente poco capital. Además, permiten a los usuarios operar sobre distintos activos financieros, desde las acciones a las criptomonedas pasando por las divisas, las materias primas, los ETF o los índices, entre otros. Por lo tanto, el inversor tendrá un amplio abanico de posibilidades entre las que elegir el producto con el que se siente más cómodo.

No obstante, hay que tener en cuenta que su principal ventaja, la posibilidad de conseguir importantes ganancias invirtiendo poco capital, es también un importante peligro, puesto que las pérdidas en las que puede incurrir el usuario con ellos a veces llegan incluso a superar el dinero invertido. Es decir, no sólo se pierde la cantidad depositada, también puede generar importantes deudas.

Por lo tanto, los CFDs son productos de riesgo elevado con los que se puede conseguir una buena rentabilidad, pero también perder muchísimo. De hecho, aproximadamente el 75% de las personas que operan con este instrumento incurren en pérdidas. Tal es así que los organismos reguladores como la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) recomiendan, por su complejidad e inseguridad, que no sean utilizados por inversores minoristas o con poca experiencia, y que se reserven sólo a profesionales de dilatada trayectoria en los mercados de inversión.

A continuación te explicamos en qué consiste este producto de inversión, cómo funciona, cuáles son sus riesgos y qué brókers trabajan con este tipo de activos.

Los mejores brókers para invertir con CFDs en enero 2023

XTB

categoríaInformación
Depósito mínsin depósito mínimo
Instrumentos ofrecidos+ 4000
Apalancamientoentre 1:2 y 1:30 (según instrumento)
Retirar fondos

2 días

Image

Regulado y registrado por

KNF, CNMV, FCA, BaFin, CMVM

79% de las cuentas de inversores minoristas pierden dinero en la comercialización con CFD con este proveedor.

eToro

categoríaInformación
Depósito mín50 $
Instrumentos ofrecidos+ 1000
Apalancamientoentre 1:2 y 1:30 (según instrumento)
Retirar fondos

1 día trámite. 1-8 de ingreso (según forma de pago)

Image

Regulado y registrado por

FCA, CySEC, ASIC...

El 78% de las cuentas de inversionistas minoristas pierden dinero cuando intercambian CFD con este proveedor. Debe considerar si puede permitirse asumir el alto riesgo de perder su dinero.

Su capital está en riesgo. Se aplican otros costes. Para más información visite etoro.com/es/trading/fees/

Trive

categoríaInformación
Depósito mínSin depósito mínimo
Instrumentos ofrecidos+ 4000
Apalancamientoentre 1:2 y 1:30 (según instrumento)
Retirar fondos

1 - 2 días

Image

Regulado y registrado por

CySEC, BaFIN y CNMV

El 80,85% de las cuentas de inversionistas minoristas pierden dinero cuando operan mediante derivados con este proveedor.

Admiral Markets

categoríaInformación
Depósito mín1 € -100 €
Instrumentos ofrecidos+ 8000
Apalancamientoentre 1:2 y 1:30 (según instrumento)
Retirar fondos

1 - 2 días

Image

Regulado y registrado por

FCA, CySEC, FSCA, FMA, ASIC, MAS, FSA, CNMV

El 81% de las cuentas de inversores minoristas pierden dinero en la comercialización con CFD con este proveedor.

Saber más de los mejores brókers de CFDs

XTB


XTB es uno de los principales brókers del mercado de CFDs. Esta plataforma permite a sus usuarios operar con contratos por diferencia sobre activos subyacentes variados, desde acciones a materias primas, pasando por divisas, índices y criptomonedas. El usuario también tendrá la posibilidad de invertir directamente en la compra del producto financiero, por lo que el abanico de opciones es amplio.

Según el activo sobre el que opere el CFD elegido, varían tanto las comisiones como el apalancamiento ofrecido, que va del 1:2 al 1:30. Sus contratos por diferencia sobre divisas tienen un spread desde 0,1 pips. También permite operar con microlotes, no exige depósito mínimo y ofrece retiradas gratuitas de ganancias a partir de 200 euros.

Esta plataforma se caracteriza porque es sencilla de usar, con herramientas simples e intuitivas y un sistema de formación en inversiones que ha recibido numerosos reconocimientos. A pesar de todo esto, es importante recordar que los CFDs son productos de elevado riesgo y que las autoridades reguladoras no recomiendan su uso a inversores minoristas o con poca experiencia.

Por lo demás, XTB cuenta con 20 años de trayectoria con experiencia en diversos productos de inversión, tiene oficina en 13 países diferentes y ha conseguido ser supervisado por las mayores autoridades reguladoras del mundo, como la KNF, la CNMV, la FCA o la BaFin.

El 79% de las cuentas de inversores minoristas pierden dinero en la comercialización con CFD con este proveedor.


eToro

EToro es uno de los grandes brókers de CFDs del mercado, ya que permite operar con contratos por diferencia sobre multitud de activos subyacentes: índices, acciones, divisas, materias primas, criptomonedas, etc. Además, el usuario también puede elegir invertir directamente en la compra de esos productos financieros, por lo que da opciones múltiples.

Con esta plataforma los inversores pueden operar con un apalancamiento de entre 1:2 y 1:30, según el instrumento, deben depositar al menos 50 euros para comenzar a invertir y están libres de muchas comisiones, como la de compra de determinados activos, gestión o renovación de posiciones.

Sin embargo, sus CFDs tienen un spread desde 1 pip para divisas, desde 2 pips para materias primas, desde 100 pips para índices, desde el 0,09% para acciones y ETFs y desde el 1% para criptomonedas. Además, cobra comisiones por operaciones que se hayan realizado durante la noche o el fin de semana, en aquellos activos que esto es posible.

Uno de los aspectos más destacados de eToro es que es la principal plataforma de trading social del mundo, un método que permite a sus usuarios seguir a los mejores traders del bróker para estudiar y, si lo consideran oportuno, copiar sus estrategias e inversiones para beneficiarse de su experiencia. No obstante, antes de hacer esto, los inversores minoristas y con poco recorrido en los mercados de inversión deben tener en cuenta que los CFDs son instrumentos de riesgo que pueden ocasionar importantes pérdidas y deudas, por lo que es muy importante informarse bien de sus peligros y operar, si se decide hacerlo, con mucha cautela. De hecho, los principales órganos reguladores, como la CNMV, recomiendan que sólo los utilicen profesionales.

Gracias a esa función de trading social, eToro ha crecido mucho en los últimos años y se ha consolidado como uno de los brókers más importantes del mundo. En la actualidad tiene más de 20 millones de usuarios repartidos por 140 países.

El 78% de las cuentas de inversores minoristas pierden dinero en la comercialización con CFD con este proveedor. Debe considerar si entiende el funcionamiento de los CFD y si puede permitirse asumir un riesgo elevado de perder su dinero.





Trive

Este bróker permite invertir en múltiples CFDs con spreads ajustados y proporciona herramientas avanzadas de seguimiento del movimiento de los productos derivados como gráficos e indicadores, para que sus usuarios puedan planificar la estrategia que consideren oportuna. Sus clientes pueden establecer alertas personalizadas para ser informados en tiempo real de movimientos interesantes de productos financieros que tengan en cartera o estén siguiendo con la intención de invertir en ellos.

Trive permite a sus usuarios utilizar apalancamiento para adquirir productos derivados y les da acceso a los principales mercados mundiales, de tal manera que pueden acceder a instrumentos muy interesantes. Las cuentas están adaptadas al nivel de experiencia de los clientes y tienen un servicio de atención al cliente siempre disponible compuesto por expertos en mercados financieros para ayudar y resolver dudas.

Los CFD son instrumentos complejos y conllevan un alto riesgo de perder dinero rápidamente debido al apalancamiento. El 70% de las cuentas de inversores minoristas pierden dinero al operar con CFD con este proveedor. Debe considerar si comprende cómo funcionan los CFD y si puede permitirse asumir el alto riesgo de perder su dinero. 


Admiral Markets

Este bróker ofrece más de 8.000 instrumentos de inversión, entre ellos CFDs de acciones, índices, materias primas, bonos o criptomonedas. Dispone de diferentes tipos de cuentas que se adaptan al nivel de experiencia del cliente. El depósito inicial varía entre 1 y 100 euros, en función del tipo de cuenta elegida.

Entre sus ventajas destacan la amplia variedad de mercados en los que opera, la gran cantidad de productos financieros de que dispone o las avanzadas herramientas de seguimiento de los movimientos de los activos de que dispone, con muchas opciones de personalización.

Otro aspecto interesante es que permite utilizar cuentas demo para que los usuarios prueben el funcionamiento de la plataforma y simulen inversiones, de tal forma que vayan adquiriendo conocimientos y experiencia sin necesidad de arriesgar dinero real. Su aplicación móvil es muy sencilla e intuitiva.

El 81% de las cuentas de inversores minoristas pierden dinero en la comercialización con CFD con este proveedor.

¿Qué es un CFD?

Los CFD (siglas en inglés de contrato por diferencia, ‘Contract For Difference’) son instrumentos financieros que permiten invertir en diferentes productos, desde acciones a divisas, pasando por criptomonedas, sin adquirirlos ni desembolsar toda la cantidad que se invierte. En este caso lo que ocurre es que se llega a un acuerdo entre el comprador y el vendedor o proveedor por el que convienen intercambiar la diferencia entre el precio actual de un activo subyacente y el precio del mismo cuando el contrato se cierre. Es decir, brinda al usuario la posibilidad de especular con los movimientos que cree que experimentará y conseguir beneficios con ello.

Además, permiten al inversor aprovecharse de la evolución de los precios tanto al alza, asumiendo posiciones largas, como a la baja, asumiendo posiciones cortas, por lo que le da más opciones de rentabilidad que los activos subyacentes. Pero también lo exponen a un riesgo mucho más elevado de incurrir en pérdidas.

Cuando el contrato se cierra, si la la previsión del inversor se ha cumplido, el vendedor le abonará la diferencia entre el valor de apertura y de cierre y, por lo tanto, obtendrá beneficios. Sin embargo, si el activo ha evolucionado al contrario de lo que usuario estimó, tendrá que pagar al proveedor de CFDs la diferencia, incurriendo en pérdidas y, a veces, incluso contrayendo deudas.

¿Cómo funcionan los CFDs?

Los CFDs se basan en la mera especulación, y tienen dos ventajas importantes que, de salir mal, también son sus mayores peligros: no se compra el activo y permiten depositar sólo una parte de la inversión que se realiza, cubriendo el resto con deuda.

En primer lugar, la inversión no se realiza en un activo, sino en los movimientos de ese activo. Por lo tanto, lo que se adquiere es un producto derivado, no la propiedad de la acción, criptomoneda o divisa. Ese producto derivado, por lo general, tiene un precio más bajo que el instrumento del que se deriva, por lo que los CFDs permiten operar con bienes con los que, de otra forma, no se podría, o con un volumen de ellos mucho mayor de lo que permitiría el capital del usuario.

Una ventaja interesante, puesto que si sale bien el inversor puede obtener beneficios muy por encima de su capacidad económica. Pero, también, un peligro importante, ya que si sale mal incurrirá en pérdidas superiores a las que se podía permitir. Y, además, como no ha comprado la propiedad del producto subyacente, ni siquiera podrá optar por retenerlo a largo plazo para obtener dividendos o esperar a que su valor se recupere. Así, cuando el contrato se cierra, el usuario no posee nada, por lo que cualquier posibilidad de recobrar la inversión desaparece.

Por otra parte, los CFDs son productos que permiten apalancamiento, lo que significa que dan al usuario la opción depositar sólo un pequeño porcentaje del valor total de la inversión que realizan y cubrir el resto con un préstamo. Algo que les posibilita aumentar aún más el volumen de capital que desean mover aunque dispongan de poca liquidez. Esto hace que, de salir bien, las ganancias sean mucho mayores de las que se habrían obtenido con fondos propios pero, si sale mal, las pérdidas serán muy superiores a las que se habrían producido utilizando sólo dinero propio e incluso se pueden contraer deudas con facilidad.

Características de los CFDs

  • Son derivados financieros: el inversor no obtiene la propiedad de ningún activo, simplemente firma un contrato con el proveedor de CFDs en el que se especifican el valor del activo en la fecha de apertura, la evolución que el usuario cree que tendrá y la fecha de cierre. El usuario cobrará o pagará la diferencia en función de cómo haya evolucionado el producto subyacente.
  • Es un contrato: comprador y proveedor acuerdan intercambiar la diferencia entre el valor del activo subyacente en la fecha de apertura y de cierre del contrato.
  • Posiciones largas y cortas: permiten obtener beneficios tanto si el valor del mercado subyacente crece como si desciende.
  • Varias comisiones: los proveedores o intermediarios de CFDs cobran diversas comisiones por la operación, desde la propia de la transacción (conocida como spread) al cambio de divisas, por ingresar o retirar dinero o por abrir posiciones fuera del horario habitual, como por la noche o en fin de semana, entre otras.
  • Suelen permitir apalancamiento: las plataformas que ofrecen CFDs suelen permitir apalancamiento, es decir, que los usuarios operen sólo depositando una parte de la cantidad que realmente van a invertir. Esto hace posible que muevan sumas muy superiores a las que podrían mover sólo con sus fondos, de tal manera que, de salir bien, multiplicarán las ganancias obtenidas, pero de salir mal, incurrirán en muchas más pérdidas.

¿Cómo funciona el trading con CFD?

Los inversores que operan con CFDs pueden optar por dos estrategias, ir en largo e ir en corto. Con la primera opción, el usuario obtiene beneficios cuando el producto subyacente aumenta su valor, mientras que con la segunda consigue ganancias si el precio del activo baja.

Estas dos formas de operar con CFDs permiten a los usuarios obtener beneficios sean cuales sean las perspectivas del mercado, al contrario de lo que sucede con la inversión en productos subyacentes como las acciones, las criptomonedas o las divisas, en los que sólo se compra cuando se opina que el precio está a la baja y se vende cuando está al alza.

Al operar con CFDs el usuario debe prestar atención a dos conceptos muy importantes: Ask (precio de oferta, es decir, al que se tiene la opción de comprar) y Bid (precio de demanda, al que se tiene la opción de vender). Los dos términos son muy importantes porque al elegir qué posición tomar, corta o larga, hay que fijarse en uno u otro en un orden distinto. Si se decide ir en largo, habrá que abrir la operación prestando atención al valor Ask y cerrarla fijándose en el Bid, y su se quiere ir a corto, al contrario.

Otro aspecto que se debe tener en cuenta al operar con CFDs es la comisión del servicio del intermediario, que se conoce como spread. Esa cantidad se suma a los precios bid y ask, motivo por el que el valor real del producto subyacente y el que aparece en la plataforma en la que se va a adquirir un contrato por diferencia varía.

Muchos brókers afirman que no cobran comisiones por las inversiones que se realizan en su plataforma, pero la mayoría de ellos incluye el spread en sus CFDs. Esto es especialmente importante porque en función de lo que cobren por este concepto, el coste de la operación se puede incrementar y, por tanto, la rentabilidad disminuir.

Por último, también se debe tener en cuenta la opción de apalancarse. Por este método, el bróker permite al usuario que sólo deposite una parte del valor total de la operación, de tal manera que puede llevar a cabo inversiones de mucho más valor que, de salir bien, multiplicarán sus beneficios, pero si la cosa va mal, perderá mucho más. El apalancamiento no deja de ser una forma de endeudarse para poder mover mucho más dinero en los CFDs, lo que es tremendamente arriesgado, de modo que, si se decide usarlo, se debe hacer con extrema cautela y conociendo bien sus consecuencias.

Ventajas de operar con CFDs

  • No importa que el mercado esté al alza o a la baja, ya que permite sacar beneficios de ambas tendencias

  • Ofrece la posibilidad de conseguir rendimientos considerablemente más altos que otros instrumentos de inversión

  • Permite hacer grandes inversiones con un capital limitado

  • Se puede operar sobre una amplia gama de activos subyacentes: acciones, divisas, criptomonedas, materias primas, etc.

  • Da la posibilidad de aprovechar las fluctuaciones a corto plazo

Riesgos de operar con CFDs

    • Es un instrumento bastante complejo, por eso los órganos reguladores como la CNMV desaconsejan su uso por parte de inversores minoristas y con poca experiencia

    • Riesgo elevado de pérdidas y endeudamiento

    • No conllevan la propiedad de ningún activo

    • Suelen tener varias comisiones que reducen la rentabilidad

    comparador

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    ¿Sobre qué activos se puede invertir con CFD?

    Una de las grandes ventajas de los CFDs es que permiten elegir una amplia variedad de activos sobre los que operar, desde los más tradicionales, como las acciones o las divisas, a los más recientes, como las criptomonedas. En general, los productos subyacentes sobre los que suelen ofrecer contratos por diferencia son:

    Acciones

    El inversor no compra el título de una empresa, por lo que no es su propietario, sino que firma un contrato por diferencia en el que especula con la evolución que cree que tendrá el activo subyacente de referencia.

    Divisas

    La mayoría de los brókers ofrecen CFDs sobre Fórex. En este caso el beneficio o la pérdida se produce por los movimientos que experimenten los precios de la moneda de referencia.

    Criptomonedas

    Los CFDs también operan sobre criptodivisas. Si los contratos por diferencia ya son complejos y arriesgados de por sí con cualquier activo subyacente, con las criptos lo son especialmente, puesto que se trata de un mercado muy inestable cuyos valores pueden variar enormemente en muy poco tiempo.

    Materias primas

    En este caso los CFDs operan sobre la variación de los precios de bienes como el petróleo o el oro. Este es un mercado bastante complejo, puesto que en el valor de las materias primas influyen una gran cantidad de elementos diferentes.

    Índices

    Con estos CFDs se opera sobre las fluctuaciones de mercados completos, no de los activos que lo componen.

    ¿Cómo empezar a operar con CFDs?

    Como hemos mencionado varias veces a lo largo de este artículo, operar con CFDs es complejo y el riesgo de incurrir en pérdidas es elevado. De hecho, aproximadamente el 75% de las personas que invierten en estos productos derivados pierde dinero. Por eso, el usuario debe pensar muy bien si le conviene utilizar este instrumento financiero y, de decidirse a ello, lo primero que debe hacer es aprender bien cómo funcionan los contratos por diferencia y los peligros de utilizar el apalancamiento al trabajar con ellos.

    Una vez se hayan entendido bien los riesgos y la mecánica de los CFDs, el inversor tendrá que elegir un bróker con el que operar de entre todos los disponibles, crear una cuenta en el que más le interese y depositar los fondos mínimos necesarios para empezar a operar, si es que la plataforma lo exige.

    Una vez creado el perfil, el usuario estará listo para operar, pero no le conviene lanzarse a la ligera a comprar CFDs. Como con cualquier inversión, conviene estudiar durante un tiempo los activos en los que se está interesado, observar detenidamente su evolución en las gráficas y rastrear noticias en los medios de comunicación sobre hechos que puedan afectar a su valor. Al mismo tiempo, también es importante que el inversor defina el beneficio que espera conseguir y las pérdidas que considera aceptables. De esta forma no sólo invertirá con un criterio informado, también sabrá cuándo es el momento de retirarse o aguantar en función de unos criterios lógicos y no llevado por la pasión del momento.

    La elección del producto de inversión sobre el que se quiere operar es también muy importante. Los brókers suelen ofrecer CFDs sobre una amplia variedad activos subyacentes, y a veces escoger entre unos y otros es una decisión difícil. Lo ideal es que el usuario escoja un mercado del que tenga conocimientos previos o que le interese especialmente. Si no tiene experiencia en ninguno, le conviene comenzar con instrumentos que sean relativamente estables, como divisas fuertes o acciones de compañías consolidadas, pues aunque el riesgo con sus contratos por diferencia sigue siendo elevado, al menos sus fluctuaciones no suelen ser abruptas y el peligro de incurrir en pérdidas es ligeramente menor.

    Una vez elegido uno o varios productos (mejor que sean varios para tener donde escoger en función de la evolución de los precios) es interesante monitorearlos durante un tiempo y hacer pruebas antes de lanzarse a la inversión. Para esto, muchos brókers ofrecen demos en las que los usuarios pueden simular que invierten en activos reales y comprobar si sus estrategias funcionan o no sin poner en riesgo ni un solo euro. Si todo marcha bien, las plataformas permiten que todo lo creado en la versión de prueba, desde las estrategias hasta las alertas o las gráficas personalizadas, se exporten para comenzar a operar con dinero real.

    Una vez hecho todo esto, el siguiente paso es empezar a trabajar con los CFDs. Cuando se lleve a cabo esta acción, es recomendable configurar alertas que avisen al usuario de movimientos importantes, como fluctuaciones que le perjudiquen para poder frenar las pérdidas a tiempo. Además, algunos brókers permiten configurar límites y stops, es decir, órdenes automáticas que cierran la posición del usuario cuando esta supera un umbral previamente marcado.

    Los límites cierran la posición cuando el activo ha evolucionado favorablemente para el interesado, de tal manera que se asegura el beneficio previsto sin que nuevos vaivenes le impidan aprovechar la oportunidad por no poder haber cerrado a tiempo. Y los stops se configuran para cerrar la posición cuando el activo ha evolucionado al contrario de lo que el usuario preveía, para frenar las pérdidas en un número aceptable.

    Requisitos para abrir una cuenta en un bróker de CFD

    Los requisitos que piden las distintas plataformas que permiten operar con CFDs pueden variar ligeramente de una empresa a otra, pero, en general, estas son las condiciones básicas que piden todas ellas:

    • El usuario debe ser mayor de edad
    • Debe estar en posesión de un documento de identidad válido y en vigor de su país de procedencia
    • Tiene que aportar un domicilio válido y, en algunos casos, pruebas de que efectivamente vive ahí, como facturas de servicios como la luz o el teléfono a su nombre y vinculadas a esa dirección de los últimos tres meses
    • Ser titular de una cuenta bancaria que se pueda asociar al perfil del usuario en el bróker, desde la que se cargará el dinero con el que se va a operar
    • Ingresar el depósito mínimo que requieren las plataformas a cada usuario para comenzar a operar: en algunos casos no es necesario, pero en otros los brókers pueden llegar a pedir el ingreso de 200€ para comenzar a invertir
    • Algunos brókers piden a los nuevos usuarios que respondan a algunas preguntas para evaluar su nivel de experiencia y así ofrecerles productos, herramientas y funciones adaptadas a su nivel de conocimiento

    Aspectos que tener en cuenta al elegir un bróker de CFD

    En la actualidad existe un buen número de brókers que permiten operar con CFDs, cada uno de ellos con características, ventajas y herramientas propias. En algunos casos encontramos plataformas más generalistas dirigidas a todo tipo de usuarios, las cuales ofrecen un tipo de cuenta y unas funciones diferentes en función del nivel de experiencia de la persona. Otras, en cambio, están más enfocadas en profesionales.

    En función de la experiencia y de la estrategia que desee seguir al operar con CFDs, el usuario deberá tener más en cuenta unos aspectos u otros al elegir el bróker con el que va a trabajar. Por ejemplo, a las personas que estén empezando a invertir les interesará una plataforma que cobre comisiones bajas, les ofrezca herramientas simplificadas y tenga cursos de formación gratuitos para mejorar sus conocimientos poco a poco, mientras que los perfiles más profesionales deberían buscar brókers que les faciliten herramientas de inversión y monitorización de los activos más avanzadas, con una cartera de productos extensa que amplíe sus posibilidades de inversión.

    A continuación te explicamos los principales elementos que se deben tener en cuenta al elegir un bróker de CFDs:

    Productos con CFDs

    Como hemos explicado anteriormente, se puede operar con CFDs sobre activos subyacentes muy diversos, desde las acciones a las criptomonedas pasando por materias primas, índices o divisas. Pero no todas las plataformas ofrecen contratos por diferencia de todos estos productos, por lo que si el usuario desea invertir en uno en concreto, debe elegir un bróker que se lo permita.

    Operativa

    No todos los brókers de CFDs permiten las mismas operaciones y órdenes, por lo que, en función de la estrategia que se pretenda seguir es importante escoger el que mejor se adapte, por funciones, herramientas y productos ofrecidos, a la forma de invertir que desee seguir el usuario. Por ejemplo, algunos brókers permiten configurar límites y stops, esto es, la compra o venta automatizada de activos cuando su valor alcance una cifra determinada. Los límites cierran la posición cuando el precio ha crecido hasta un umbral que el usuario considera como beneficios aceptables, mientras que los stops liquidan los productos financieros de la cartera del inversor cuando han evolucionado al contrario de lo que creía, algo muy útil para minimizar pérdidas

    Comisiones

    Este es otro importante aspecto que tener en cuenta, ya que puede suponer un impacto considerable en los beneficios finales que perciba el usuario. En general, las operaciones con CFDs tienen varias comisiones, la más habitual es el spread, pero también pueden cobrar otras adicionales por ingresar o retirar dinero, cambiar de divisas en el caso de operaciones internacionales o abrir posiciones durante la noche o el fin de semana, entre otras.

    Herramientas

    Las distintas herramientas que ofrezca el bróker al usuario, así como su complejidad, es también un importante factor que tener en cuenta al elegir la plataforma con la que operar con CFDs. A los expertos en inversión les interesarán funciones y gráficas avanzadas y detalladas, con las que poder extraer y seguir la mayor cantidad de información posible sobre el activo o activos en los que está interesado. Para los usuarios noveles, en cambio, será más interesante que esas herramientas sean intuitivas y sencillas de utilizar para que puedan entender qué están haciendo, aún a costa de renunciar a tener mayores detalles.

    Depósito mínimo

    Muchos brókers solicitan a los nuevos usuarios que realicen el ingreso de una cantidad determinada para poder empezar a operar. La cifra puede oscilar de los 10 a más de 200 euros. Si la persona no quiere empezar invirtiendo mucho capital, lo más recomendable es que elija una plataforma que le exija un depósito menor.

    Formación

    Algunos brókers ofrecen herramientas de formación para que sus usuarios, tanto los más noveles como los que tienen un nivel intermedio, amplíen sus conocimientos en los mercados de inversión.

    Regulación

    Al elegir un bróker con el que operar con CFDs es importante escoger una plataforma que esté regulada por una autoridad reconocida a nivel nacional o internacional, ya que sólo así el usuario puede estar seguro de que opera conforme a las leyes vigentes y, por lo tanto, tiene determinados mecanismos de protección y garantías para sus clientes.

    Aplicación móvil

    En los mercados de inversión es muy importante estar al tanto de lo que sucede en tiempo real y tener flexibilidad para operar en cualquier momento. Esto es algo que facilitan enormemente las apps de los brókers, que permiten configurar alertas y notificaciones y acceder a determinadas ventanas de operaciones desde el móvil. Sin embargo, hay algunas plataformas que tienen mejor optimizadas sus aplicaciones que otras, permitiendo que realicen casi las mismas acciones que en la versión web. Si el usuario desea tener disponible en su teléfono las mismas alternativas que tiene en su ordenador, le conviene optar por un bróker que tenga una app potente.

    ¿Se pueden limitar los riesgos de operar con CFDs?

    Los contratos por diferencia son productos financieros de riesgo, y muchas de las personas que operan con ellos pierden dinero. Pero hay formas de limitar levemente sus peligros, si bien hay que tener en cuenta que estos nunca desaparecen. En primer lugar, es importante que la persona que vaya a operar con CFDs sepa muy bien el activo que tiene entre manos, es decir, que sepa como funcionan en general y, al mismo tiempo, que consiga toda la información posible sobre la plataforma que los comercializa: comisiones, forma de establecer los precios, si el proveedor puede modificar o volver a cotizar el precio una vez el usuario ha realizado una orden, si las órdenes se ejecutarán incluso cuando el mercado subyacente esté cerrado o si posee un sistema de protección de inversores en el caso de que surjan problemas de contraparte o con los productos del cliente.

    Por otra parte, una vez se empieza a operar con CFDs se pueden establecer estrategias de contención de pérdidas para que el usuario se asegure de vender a tiempo cuando el activo está evolucionando al contrario de lo que estableció en el contrato por diferencia. Para ello, puede configurar órdenes de stop, que venderán automáticamente los activos cuando su valor caiga por debajo de un umbral previamente establecido por el inversor.

    Por último, el usuario también puede asegurarse de que el proveedor de CDFs tenga un sistema de protección contra el saldo negativo. Este mecanismo está concebido para los casos en los que el cierre de posiciones no funcione correctamente como consecuencia de un cambio brusco del precio. Gracias a él, el inversor nunca podrá incurrir en pérdidas superiores al importe que ha depositado de su bolsillo, es decir, que perderá el dinero depositado pero no contraerá deudas.

    Eso sí, hay que tener en cuenta que este mecanismo de protección sólo se aplica en condiciones extraordinarias cuando el mercado ha presentado condiciones extremas, como la fluctuación abrupta de un producto financiero, por lo que no se puede utilizar en situaciones normales, pero al menos proporciona algo de seguridad ante comportamientos extraños de los activos.

    A pesar de todas estas precauciones, los usuarios que deseen invertir en CFDs deben tener siempre presente que se trata de un activo de alto riesgo y que alrededor del 75% de las personas que invierten con ellos pierden dinero. Por ese motivo, es altamente recomendable informarse muy bien antes de operar con contratos por diferencia y dejar su utilización a profesionales.

    Preguntas frecuentes sobre operar con CFD

    ¿Qué es el apalancamiento?

    Es, básicamente, endeudarse para invertir. Gracias a este mecanismo, los usuarios pueden operar con cantidades mucho mayores a las que sus propios fondos les permitirían, lo que, de salir bien la jugada, les puede reportar beneficios muy superiores a los que obtendrían sólo con su capital. Pero, del mismo modo, si sale mal las pérdidas se multiplicarán y es probable que se contraigan deudas, ya que no sólo perderá su propio dinero, también el que le han prestado y está obligado a devolver.

    Muchos brókers de CFDs permiten a sus usuarios apalancarse prestándoles fondos de la propia plataforma. Antes de optar por esta opción, es muy recomendable informarse bien de las condiciones del apalancamiento que ofrece el operador y del alto riesgo de endeudamiento de este mecanismo.

    ¿Cómo tributan las inversiones con CFDs?

    Las personas que operan con CFDs sólo están obligadas a pagar impuestos por ellos en función de las ganancias que generen. Esto quiere decir que si el usuario ha perdido dinero o no ha ganado no tendrá que declarar estas operaciones, como sucede en la mayoría de los productos financieros.

    Si los contratos por diferencia sí han generado beneficios, a efectos fiscales se considerarán una ganancia patrimonial y tributarán en la declaración de la renta como ahorro del año en el que se haya obtenido la rentabilidad, con porcentajes que varían entre el 19% y el 26%:

    • Con ganancias de 0 a 6.000 euros anuales deberán tributar un 19% de sus beneficios
    • Con ganancias de 6.000,01 hasta 50.000 euros anuales tendrán que tributar un 21% de sus beneficios
    • Con ganancias de entre 50.000,01 y 200.000 euros anuales deberán tributar el 23% de sus beneficios
    • Con ganancias de más de 200.000 euros tendrán que tributar el 26% de sus beneficios

    ¿Se pueden cobrar dividendos con los CFDs?

    No, cuando un inversor opera con CFDs sobre acciones no tiene la posibilidad de recibir dividendos. El motivo es que con este instrumento financiero no se compra la propiedad del título de una empresa, sino que se firma un contrato con el proveedor y se especula con la evolución que cree que tendrán las participaciones de la compañía.

    Por lo tanto, al no tener la propiedad de la acción, no existe la posibilidad de obtener dividendos con los CFDs.

    ¿Por qué hay diferentes límites de apalancamiento?

    El apalancamiento en los CFDs aumenta el riesgo del producto, ya que expone al usuario a unas pérdidas mayores que, incluso, pueden acarrear deudas por importes superiores a la cantidad depositada. A esto hay que sumarle que, cuando el valor del activo subyacente del contrato por diferencia es volátil, el impacto del apalancamiento aumenta, y esa volatilidad es muy diferente en función del producto subyacente elegido. Debido a estas variables, se establecen diferentes límites de apalancamiento para los distintos activos con el objetivo de garantizar que los inversores se exponen a un nivel de riesgo uniforme.

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