Evasión

Templos, santuarios y el hanami: las tres joyas imprescindibles de Japón

  • Para los próximos meses, turismo de Nikko propone una visita por estos templos
  • Están reconocidos como Patrimonio de la Humanidad

La ciudad de Nikko, situada a dos horas en tren desde Tokio, es el lugar donde el viajero tiene la oportunidad de contemplar sus bellos templos y santuarios, declarados Patrimonio Mundial. Además, de cara al verano, el visitante cuenta con numerosos lugares turísticos, así como rutas naturales, que hacen de Nikko un must en su viaje a Japón.

Uno de los santuarios más importantes de la ciudad es Nikko Toshogu, Patrimonio Mundial que fue restaurado en marzo de 2017. Entre sus elementos más destacados se encuentra el Portón Yomei, reconocido como tesoro nacional. Sus brillantes colores y el lacado de 508 esculturas representando leyendas de la antigua China, adornos dorados con láminas de oro, pilares blancos y los tres famosos monos con los oídos, boca y ojos tapados – que significan "no escuchar, no ver, ni decir el mal" – son algunos de sus detalles más llamativos.

Santuario de Nikko, Japón.

La leyenda cuenta que este santuario sintoísta fue construido en una zona destacada por su energía y es ejemplo de la cosmología esotérica denominada Onmyodo y la sabiduría de Feng Sui, una antigua filosofía para crear una vida en equilibrio. Asimismo, dos de los puntos de energía más reconocidos del templo son Kanae Sugi, un cedro que cumple sueños, y Kamishinmichi, un camino que entrega energía a los caminantes.

Destino de naturaleza

Nikko cuenta además con numerosas rutas naturales que practicar en verano, como por ejemplo Kanmangafuchi, un popular sendero con bellas corrientes de agua transparente que se encuentra a escasos cinco minutos del santuario Nikko Toshogu. Una de sus peculiaridades es que es un valle construido a partir de la lava del volcán Nantaisan, localizado en el Parque Nacional de Nikko. Además, sus colores verdes esmeralda y las 70 estatuas Jizou son un atractivo de incalculable valor para los visitantes.

Pasaje camino al Santuario de Nikko, Japón.

Por otro lado, Kagen No Taki es una de las tres grandes cascadas de Japón junto con Fukuroda y Nachi, que cuenta con una altura de 97 metros. Además, el visitante tiene la oportunidad de disfrutar de una experiencia que le marcará de por vida: bajar al pie de la cascada en ascensor sin dejar de escuchar el sonido de la cascada y o sentir el frescor del agua.

Por último, Kirifuri Kogen es una meseta con altura de 1.200 metros aproximadamente donde se aprecia la naturaleza en cada una de las estaciones. Azaleas de distintos colores florecen en primavera, las azucenas en verano y hojas coloridas en otoño, por lo que el viajero quedará enamorado de todas las estampas que ofrece la ciudad. Además, cuenta con restaurantes, alojamientos y otros atractivos turísticos tanto para familias como grupos de viajeros.

Monos del Santuario de Nikko, Japón.

Además, Nikko cuenta con el nuevo tour Nikko Base con guía tanto en español como en inglés para los visitantes, que ofrece la oportunidad de conocer la zona, degustar la gastronomía local, empaparse de su cultura y disfrutar de la bella naturaleza de la ciudad.

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