Evasión

Las cinco paradas imprescindibles del Camino de Santiago

  • Oporto, A Coruña, Santiago de Compostela, Orense o Ferrol
Torre Hércules.

Mochila a la espalda, bordón en mano y con un recorrido de conexión con uno mismo por delante, comienza una aventura única, con siglos de tradición y leyenda. Una experiencia para la reflexión, el hermanamiento y la solidaridad que muchos designan como espiritual y que está llamada a generar recuerdos imborrables que permanecerán por siempre en nuestra mente. Una promesa, un reto personal o puede que incluso un homenaje. El Camino de Santiago empieza en la bohemia y romántica Oporto; en el rico patrimonio de Ferrol… Con la gastronomía universal de A Coruña, o en la terma e histórica Orense.

La bohemia y romántica Oporto; Ferrol y su rica cultura y patrimonio arquitectónico; A Coruña y su gastronomía universal; la terma e histórica Orense y, por supuesto, la monumental Santiago de Compostela, parada final en esta ruta Patrimonio de la Humanidad son las cinco paradas imprescindibles de esta ruta que regala al viajero una experiencia para los cinco sentidos.

Misticismo, sacrificio, conexión con uno mismo… Muchas son las sensaciones que se agolpan en la cabeza del viajero que se lanza a recorrer, en un intenso viaje, el Camino de Santiago. Grupo Carrís ofrece los alojamientos ideales para hacer este recorrido desde la tranquilidad de tener un lugar perfecto en el que relajarse y descansar después de cada etapa. Recorrer el norte de Portugal y Galicia, entrando en contacto con la exuberante naturaleza que ofrece estos dos destinos que invitan a vivir, además, una experiencia única e inolvidable.

Oporto, el mar como aliado

La ciudad de Oporto marca el inicio del Camino Portugués por la Costa, que sigue el litoral atlántico hasta la localidad pontevedresa de Redondela, donde se reanuda al Camino Portugués Central, la ruta jacobea principal hacia la ciudad compostelana. También llamado Camino Monacal por la presencia de emblemáticos edificios como el monasterio de Oia, es una alternativa idílica para los amantes del mar, fiel compañero del peregrino en la mayor parte de sus etapas, un adlátere cambiante como el tiempo, unas veces alegre, otras triste, a veces sosegado y en ocasiones incluso bravo. De la ciudad de los puentes a Viana do Castelo y de Vigo a Santiago pasando por Caminha, A Guarda, Baiona o Nigrán, la arena y la sal dan paso al polvo y la piedra de senderos que se dibujan sobre el suelo como hermosos mosaicos.

Puerto.

En el corazón de la ciudad invicta se alza el Hotel Carrís Porto Ribeira. Un cuatro estrellas ubicado en plena zona monumental de Oporto – Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO-, que se erige como un gran mirador para contemplar la belleza del río Duero y las bodegas que le abrazan; o el famoso puente de Don Luis I, icono de la ciudad. Sus 159 habitaciones, muchas de ellas con espectaculares vistas al río, presentan un cuidado diseño, además de la comodidad, amplitud y modernidad necesarias para hacer de cada estancia un momento inolvidable marcado por los detalles que hacen grandes las pequeñas cosas. Sus colores vivos sumergen al huésped en un ambiente cálido y confortable; además, éste puede disfrutar de un excelente trato y los más modernos equipamientos, como los de su restaurante Forno Velho o en el Nomadik Lounge Bar, un moderno espacio, vanguardista y acogedor, en el que destaca una sorprendente terraza interior.

Para aquellos que buscan estas comodidades pero sin renunciar a la independencia y libertad que ofrece un apartamento, Carrís Hoteles ofrece The Arc Carrís: apartamentos para 2, 4 y 6 personas, acondicionados con todas las prestaciones. Su inmejorable ubicación, en la Ribeira del Duero y en pleno centro histórico de Oporto, es una gran ventaja para poder disfrutar de los encantos de la ciudad.

A Coruña, siguiendo el Camino del Faro

Desde los siglos XIII y XIV, A Coruña ha recibido a numerosos peregrinos procedentes de los países escandinavos, los Países Bajos, el norte de Francia y, sobre todo, de Inglaterra, Irlanda y Escocia en su travesía hacia Santiago de Compostela. La ciudad gallega, precedida por una gastronomía única gracias a la calidad de los productos de sus mares, prados y montañas es, junto con Ferrol, uno de los puntos de partida de las dos alternativas que se han consolidado en el denominado Camino Inglés.

Conocida como "Camiño do Faro", en honor a la espectacular Torre de Hércules, la variante que parte de A Coruña inicia el recorrido en la histórica Iglesia de Santiago, en el casco antiguo. Desde este templo consagrado a la figura del apóstol hasta Puerta Real y por la Avenida de la Marina con sus emblemáticas galerías decimonónicas hasta Los Cantones, siguiendo las calles Sánchez Bregua y Linares Rivas se alcanza la plaza de Cuatro Caminos. Finalmente, las calles Fernández Latorre y Pérez Arda llevan al barrio de Eirís, el tramo final que llevará al municipio coruñés de Culleredo.

No es de extrañar que tradicionalmente haya sido uno de los orígenes del Camino Inglés, pues esta ciudad que lo tiene todo, incluso el mejor alojamiento. El Hotel Carrís Marineda – situado en el centro comercial más grande de España, Marineda City Ocio, Shopping & Business- es la mejor opción para que esa escapada veraniega sea perfecta. Para comodidad de todos, el alojamiento -con 113 habitaciones desde dobles hasta una suite, pasando por triples y familiares- dispone de parking gratuito y su escasa distancia al aeropuerto –a seis minutos- y al centro de la ciudad –a tres- son un gran aliciente.

Ferrol, otra alternativa del Camino Inglés

El segundo itinerario históricamente más empleado en el Camino Inglés parte de Ferrol una vez en tierra. Allí, un monolito de piedra con el escudo de Galicia labrado marca el inicio de la ruta, con aproximadamente 121 kilómetros, en la dársena de Curuxeiras. El punto de partida comienza en la calle Carmen Curuxeiras, una decadente vía del antiguo barrio de Ferrol Vello, donde se encontraba el antiguo Hospital de Peregrinos del Espíritu Santo que hasta el año 1780 atendía a pobres y enfermos.

Castelo de San Felipe, Ferrol.

De la Rúa San Francisco, junto a la iglesia del mismo nombre, hasta el Parador Nacional, con sus características galerías acristaladas, donde los jardines de Herrera anteceden a un asombroso mirador sobre la ría. Una parada obligatoria para observar los astilleros y los diques militares donde se alza el obelisco en memoria del brigadier Don Cosme Churruca. Abriendo paso entre las viviendas modernistas del barrio de la Magdalena, el trayecto atravesará la rúa Real, las plazas del Marqués de Amboage y de Armas, los Jardines del Cantón de Molins o el Arsenal, de mediados del XVIII, hasta llegar al barrio portuario de Esteiro. La última imagen que el peregrino observa es una panorámica inolvidable de Ferrol, una de las Rías Altas.

Con una situación ideal en el centro de la ciudad, junto a la Plaza de España y el barrio de La Magdalena, el Hotel Carrís Almirante cuenta con 98 habitaciones totalmente equipadas. Además, este cuatro estrellas guarda una sorpresa en sus fogones: su restaurante Asador Gavia permite degustar los platos típicos de la gastronomía ferrolana, convirtiéndose en el enclave idóneo para sentir la magia de Ferrol.

Orense, parada obligatoria en el Camino Sanabrés

En sus estrechas calles y hermosas plazas donde el tiempo parece haberse detenido, en la ciudad antigua y en su arquitectura, en sus monumentos y manifestaciones artísticas, Orense palpita y se siente viva desde múltiples perspectivas. Una de ellas es la que convierte a la ciudad gallega en ciudad de paso y parada en el Camino de Santiago, concretamente en el Camino Sanabrés. Esta ruta, que va de la mano de la Vía de la Plata, consta de 100 kilómetros a partir de este punto, que el peregrino deberá recorrer para conseguir la venerada Compostela. Tras cumplir con el ritual medieval de acercarse a las fuentes milenarias de As Burgas, empleadas desde hace siglos por sus propiedades terapéuticas, el recorrido comienza tras cruzar el río Miño por Ponte Vella, el puente más antiguo de la ciudad, en dirección hacia la localidad de Cea.

A pocos minutos de la Catedral de San Martiño se encuentra el Hotel Carrís Cardenal Quevedo, un establecimiento de cuatro estrellas que cuenta con parking propio y con 39 habitaciones de diferentes tipologías, constituyendo el alojamiento óptimo para visitar la ciudad.

Santiago de Compostela, el final del Camino

La llegada a Santiago de Compostela, Ciudad Patrimonio de la Humanidad, marca el fin del Camino que durante diversas jornadas, horas de reflexión, kilómetros de belleza natural y rincones de valor incalculable ha llevado al peregrino hasta su objetivo final: lograr al Compostela, un símbolo de satisfacción personal, de objetivos cumplidos y de experiencias que permanecerán para siempre en el recuerdo. Aunque para muchos el verdadero final de la Ruta Jacobea es en Finisterre, en la Costa da Morte, llegar a la plaza del Obradoiro implica disfrutar de un lugar inundado por la historia. Una capital alegre y jovial con una concurrida agenda cultural, donde la gastronomía es arte y que, además destaca por la cantidad de espacios verdes, rutas turísticas e interesantes museos para grandes y pequeños que ostenta.

Santiago.

Como punto de partida para visitarla, el Hotel Carrís Casa de la Troya se convierte en la mejor opción. Se trata de un precioso hotel boutique ubicado en el casco antiguo de la ciudad, a escasos metros de la Plaza del Obradoiro y en el final del Camino de Santiago. Sus 23 habitaciones, algunas con vistas a la Catedral de Santiago, están equipadas con aire acondicionado, calefacción, televisión de pantalla plana, minibar y caja fuerte, y son perfectas para vivir una escancia recorriendo la ciudad, tras disfrutar de un maravilloso desayuno en el hotel.

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