Evasión

El Ballet Nacional despide a su gran impulsor con una inédita gira

  • Najarro dice adiós tras ocho años y le cede el 'trono' a Rubén Olmo
  • En sus últimos meses, realizará una gira por España y Latinoamérica
  • Olmo quiere "darle continuidad" al gran camino que ha abierto Najarro
Ballet Nacional de España.

Cuando en 2011 Antonio Najarro (Madrid, 1975) asumía la dirección del Ballet Nacional de España (BNE), ya tenía claro lo que quería hacer de esta organización: "Que la gente supiera que la danza española es algo cercano, palpable y fácil de comprender". Y así lo ha hecho.

Ocho años después, mirar la trayectoria del madrileño da vértigo, porque no hay palo que no haya revolucionado. El director le ha dado al Ballet una visibilidad inédita y no ha hecho ascos a ningún sector, pues su cuerpo de danza ha hecho sinergias con diferentes disciplinas para así demostrar que "los bailarines españoles son los mejores formados de todo el mundo. Porque nuestra danza es un tesoro que hay que valorar muchísimo más", remata.

Ahora, con un tono nostálgico, pero repleto de energía, se despide de la que ha sido su casa y le cede el trono a Rubén Olmo (Sevilla, 1980), coreógrafo, director e intérprete de referencia de la danza española que encarará la dirección del BNE a partir del próximo 1 de septiembre.

Última gira

Como era de esperar, Najarro dice adiós haciendo mucho ruido. Para estos últimos meses tiene entre ma-nos una gira nacional e internacional que arañará el corazón de cualquiera. La primera parada será el 18 de mayo en el Auditorio y Centro de Congresos Víctor Villegas de Murcia, donde llevará las piezas Eritaña, Zapateado de Sarasate, El sombrero de tres picos y Eterna Iberia. Esta última se trata de una composición que el maestro Manuel Moreno-Buendía creó en el año 1963 a instancias de Antonio Ruiz Soler, más conocido como Antonio el Bailarín. Una pieza que fue grabada por la orquesta de Murcia ese mismo año y no se ha vuelto a representar en danza. "Me llamó el director del Auditorio Víctor Villegas y me pidió que, por favor, escuchara la música de esta pieza, porque tenía que reponerla para el Ballet. La escuché y me enamoró. La he coreografiado en una pieza de 20 minutos, que se estrenará el día 18 en el auditorio de Murcia con la misma orquesta que la grabó. Es mi homenaje a Soler por su visión de la danza y la coreografía", aclara Najarro. Asi pues, el BNE llevará ese mismo programa el 24 de mayo a la Plaza de toros deÚbeda.

Seguidamente, la organización cruzará el charco y, desde el 11 de hasta el 23 de junio, representará en Buenos Aires y Santiago de Chile un total de 10 funciones de un programa compuesto por los promotores de la gira, que comprende las piezas de Cantiñas, Danza IX, Bolero y Suite Sevilla.

Para cerrar el círculo, el Ballet regresa a España, y, más concretamente, al Gran Teatro del Liceu de Barcelona. Desde el 31 de julio hasta el 3 de agosto -última función a cargo de Najarro-, la compañía representará Zagüan y Alento, dos de las piezas más importantes del repertorio del director madrileño.

Una nueva era

Rubén Olmo, licenciado en Danza Española y Clásica por el Conservatorio de Sevilla, tiene a sus espaldas una larga y renombrada trayectoria como bailarín, cultivada en importantes asociaciones de esta disciplina en nuestro país. En todos los centros donde se ha formado, ha destacado con trabajos como coreógrafo y solista que le han hecho me- recedor de galardones como el Tercer Premio y el Premio del Público en el Certamen de Danza Española y Flamenco de Madrid, el Premio Giraldillo de Oro al mejor coreógrafo en la XVI Bienal de Flamenco de Sevilla o el Premio de la Crítica del XXIII Festival de Jerez, entre otros.

Rubén Olmo, coreógrafo y próximo director de la compañía.

Ahora, el futuro director afronta esta nueva etapa "con muchas ganas y fuerza". Entre sus planes, está el "conservar el repertorio que tiene el Ballet en todos sus estilos", así como "buscar nuevos creadores para que la compañía esté en contacto con los jóvenes talentos". Además, darle continuidad a la loable labor que ha desempeñado Najarro en estos años, es, más que una elección, una obligación. "Yo creo que Antonio le ha dado muchas cosas al Ballet al margen de lo artístico, que es maravilloso y súper detallista. Ha abierto el Ballet a las redes, ha introducido la danza en muchos lugares donde, antes de que llegara él, no había llegado nunca". Por ello, y ante este "camino interminable" que Najarro ha labrado a golpe de creatividad y esfuerzo , Olmo no duda en "continuar con todo lo que ha hecho Antonio, seguir en esta línea y am-pliarla más todavía, si se puede".

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