Evasión

Nace el club del calzón, para estrenar bóxers cada tres meses

  • "Un socio se suscribe por 17,99 euros y en 72h recibe el calzoncillo"
  • "Nuestros socios hombres están comprendidos entre 25 y 40 años"
  • "El próximo ítem fuera del mercado de calzoncillos serán los calcetines"
Madrid

El hombre está menos preocupado por su ropa interior que las mujeres. De hecho, el concepto de lencería masculina jamás ha existido, pues el hombre parece que está adscrito a usar los calzoncillos con la goma cedida, con pelotillas en la tela o con algún roto. Jesús, Laura y Pedro son tres jóvenes emprendedores que han decidido romper esta tendencia y facilitar al sexo masculino la renovación de su vestuario íntimo. Y lo han hecho fundando un club, La Muda, que envía a domicilio un bóxer cada tres meses. "Hicimos un muestreo de entre 20 hombres de 30 años y tan sólo 5 de ellos habían comprado calzoncillos en el último año a pesar de saber que los necesitaban. Ademas, la realidad es que hasta los 20/25 años son las madres las que se responsabilizan de hacerlo y a partir de los 35/40 las parejas. Nosotros queremos terminar con esto y que sea el hombre el responsable de esta tarea" explica en esta entrevista Jesús Hernández.

¿Cómo surgió la idea?

Surgió por enero de 2018 después en una comida de amigos y charlando sobre el dinero que éramos capaces de invertir en camisas, pantalones o zapatos y lo poco que invertíamos en ropa interior a pesar de ser algo que nos gustaría hacer. Llegamos a la conclusión de que nunca era una urgencia y siempre encontrábamos mejores planes que hacer y que ninguna marca esta cubriendo esta necesidad y lo cómodo que sería delegarlo y que cada determinados meses llegase a casa un nuevo diseño.

¿Cuándo se fundó el club? ¿Qué tal ha ido hasta ahora?¿Cuántos miembros tienen?

La Muda Club se lanzó a mediados de enero de 2019 aunque fue en septiembre de 2018 cuando nos empezamos a tomar en serio el proyecto y comenzamos a diseñar el producto y la experiencia. Desde entonces tenemos unos 150 socios de distintas partes de España y una tasa de cancelación menor al 2%. Lo cual nos deja bastante satisfechos porque esto significa que el modelo de negocio tiene cabida en el mercado. Desde el lanzamiento a penas hemos puesto esfuerzos en marketing y el 85% de la captación ha venido del boca-oreja y de alguna aparición en medios que hemos tenido.

Ahora ya tenemos planificada las próximas dos producciones, habiendo mejorado muchísimo la calidad y los diseños y tenemos unos meses por delante para centrarnos en la captación de nuevos socios.

¿Cómo es el funcionamiento de esta suscripción? ¿La idea es recibir cada tres meses unos calzoncillos nuevos?

Un socio se suscribe al club por 17,99 euros y en 72h recibe el calzoncillo que ha visto en la web en su casa (o en su buzón). Y cada tres meses estará recibiendo un nuevo diseño, el cual desconocerá hasta que no le llegue a su casa. Se paga automáticamente y de forma segura cada vez que se recibe un nuevo modelo. El envío también está incluido en el precio de la suscripción. Se puede cancelar en todo momento y sin ningún tipo de coste.

¿Dónde fabrican los calzoncillos?

Estamos orgullosos de poder decir que nuestro producto se diseña, se estampa, se corta y se confecciona en España. La estampación digital la hace una empresa valenciana. Las etiquetas una empresa de Alicante. Y el corte y confección lo hace una de las empresas líderes en el segmento de ropa interior masculina en Madrid (Kiff-Kiff). Además también confiamos nuestros envíos a Correos Express.

¿Cómo son vuestros diseños?

Cada uno de nuestros diseños es único y cada calzoncillo que enviemos a nuestros socios estará hecho un diseñador diferente. Nosotros marcamos una línea sencilla y desenfada pero lo desarrollamos en colaboración con artistas siempre locales y muy diversos que aportan su toque personal a cada diseño.

¿Cuál es vuestro público objetivo?

Por ahora todos nuestros socios hombres están comprendidos entre 25 y 40 años. También tenemos algunas socias en nuestro Club que han querido regalarle a su pareja o hijo una suscripción a La Muda, pero que son ellas las que pagan la cuota. La sociedad española está segmentada en hombres que utilizan slip y que utilizan boxers. Nosotros por ahora sólo nos dirigimos al segundo tipo.

¿Teméis que después de unos meses el cliente se dé de baja porque tiene demasiados calzoncillos?

Creemos que la periodicidad del envío y la experiencia de producto nos ayudan a retener a nuestros socios y que nunca llegarán a tener muchos calzoncillos de La Muda, pues son sólo 4 al año.

Decís que sois un club, ¿cómo se materializa eso en la realidad? ¿Tienen pensado hacer fiestas para socios u otras acciones en ese sentido?

Es lo que nos gustaría y tenemos ideas muy locas. Pero todavía es demasiado pronto y estamos 100% centrados en la mejora de la experiencia y del producto.

¿Entraréis en el sector de los bañadores?

Todavía no. Antes tendremos que dar pasos como cubrir el calzoncillo slip o pegado. Y el próximo ítem fuera del mercado de calzoncillos serán los calcetines (siempre a juego con los calzoncillos)

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