Evasión

'Amor de Dios', un templo histórico del flamenco en pleno corazón de Madrid

  • Una academia ubicada en el mercado de Antón Martín de la Capital
  • En ella, se formaron grandes leyendas de este arte y actuales promesas
  • Grandes títulos del cine español se rodaron en sus salas
Madrid

Durante un paseo por el centro histórico de Madrid, después de haber disfrutado de los jardines de invierno de la estación de Atocha, paseando por la clásica ruta turística del triángulo de las Letras y de las Artes, encontramos, uno tras otro, el imponente Conservatorio de Música, el Cine Doré con la actual filmoteca Nacional y el popular mercado Antón Martín.

Entramos en el mercado y, después de haber cedido a las muchas tentaciones gastronómicas, encontramos en la primera planta otro tipo de alimento, uno que satisface al mismo tiempo cuerpo y alma.

En el cartel pone Academia de Flamenco y de danza española Amor de Dios, y nos indica la entrada a un verdadero templo de este arte. Pasillos largos y estrechos decorados con fotografías y carteles de época, acompañados por un ruido parecido al de un taller de carpintería, nos indican el camino de entrada.

Estamos, pues, ante un santuario del flamenco. Un baile que, antes de ser movimiento, es arte, inquietud y vida. Un punto de partida y destino de siglos de historia, civilización española y la expresión ancestral de su sentir.

Y es que, el flamenco es cante, baile, música y espectáculo, pero antes que todo, es lenguaje, una alegoría, un diálogo entre impulsos que el sonido y el silencio dejan en el espacio. Con sus 90 variedades tradicionales llamadas palos, el flamenco recibe su nombre, según algunas teorías, del término árabe Felah-Mengus, dos palabras que juntas significan campesino errante. Según otras conjeturas, el nombre se debe al espectáculo de baile que se hizo en el siglo XVI para celebrar la llegada del rey Carlos V, pues ¡cántale al flamenco! era el grito que se jaleaba en la fiesta. Sin embargo, el término flamenco, vinculado al baile y al cante, surgió dos siglos más tarde de este acontecimiento.

Otra hipótesis es que el nombre flamenco venga de la llama del fuego que enciende las almas de los que practican este genero musical, o del color del pájaro homónimo que desde lejos parece fuego.

Orígenes

La Academia de baile y cante Amor de Dios fue creada en 1953 como un lugar de estudio y ensayo para la compañía de Antonio el Bailarín. En sus aulas se ha formado gran parte de las figuras flamencas más importantes de las últimas generaciones, y por sus pasillos han desfilado grandes del pasado como Antonio Gades, hasta los más actuales, como Antonio Canales, Javier Barón, Joaquín Cortés, Sara Baras, Belén Maya, Victoria Eugenia, Merche Esmeralda, Cristina Hoyos y Carmen Cortés, entre otros. Entrar en esta famosa y elitista escuela no es una visita como cualquier otra. Es un viaje a un mundo diferente, donde el visitante puede practicar un acto de voyerismo. Así, mientras nos sumergimos en la historia de las fotografías del pasillo, la curiosidad nos lleva a mirar por alguna puerta entreabierta para quedarnos, definitavamente, embrujados por la atmósfera y la energía del lugar.

En cada una de las aulas se descubre una escena diferente. Mujeres que mueven mantones etéreos como alas ondeándolos alrededor del cuerpo en círculos, hombres que tocan el cajón ensayando el palo, muchas clases de taconeo y de técnica, algún artista solitario que practica su propria coreografía dentro del aula estrictamente cerrada para que nadie pueda copiarle los pasos.

La institución del Amor de Dios está administrada por el director Joaquín San Juan, un hombre alto y agradable, apacible como el silencio en un canto por alegría. Él organiza la compleja actividad de la academia y encamina a los nuevos alumnos y profesionales hacia los maestros más adecuados para cada necesidad o exigencia.

Esta fascinante y única academia de flamenco no ha tenido siempre su ubicación en el mercado de Antón Martín. Su primera sede estuvo en el número 4 de la calle Amor de Dios, donde estuvo activa hasta la mitad de los años 90, cuando el edificio fue vendido para transformar los espacios en pisos de alquiler. Durante los años de actividad de esta primera sede, la escuela se hizo famosa también gracias a muchos rodajes de películas que ahora resultan de culto en su género. Entre algunos de los títulos, Boda de Sangre, de Carlos Saura; Alma Gitana, de Chus Gutiérrez, o Flamenco Women, de Mike Figgis. La película quizás mas llamativa, Carmen, de Carlos Saura, que tiene varias escenas grabadas en esta escuela. Por si los honores de este sitio no fueran bastantes, El Amor de Dios fue la primera sede del Ballet Nacional de España.

Al fin de cuentas, después de una breve visita al mercado de Antón Martín, acompañados por el ritmo de los palos que llega hasta la calle y recordando las palabras de la historia que Joaquín San Juan nos ha contado, nos volvemos con la ilusión de descubrir los otros muchos secretos que reserva Madrid. Quizás escondidos detrás de una esquina o de una fachada, o, tal vez, ocultos en una de las miles de esculturas que observan silenciosas a los paseantes de la ciudad.

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