Evasión

La comarca de Matarraña,un paisaje turolense por descubrir

  • Está conformada por 18 localidades de gran interés arquitectónico
  • Matarraña presentan pinturas rupestres en la zona del Barranco de Calapatá
  • Las Rocas del Masmut, uno de los lugares con mayor atractivo paisajístico
Imagen: Pedro Salas
Madrid

La playa es uno de los destinos más elegidos para estos días de vacaciones. Lo cierto, el litoral nacional ofrece opciones para todos los gustos. Sin embargo, el interior de España tiene mucho que decir y guarda joyas por descubrir como Matarraña, una comarca de Teruel que muchos describen como la Toscana ibérica. Sol, vegetación, piedra e historia marcan el itinerario de este destino en el que pocos piensan.

Situada en el extremo nororiental de la provincia de Teruel, este territorio es eminentemente montañoso. En él se unen las estribaciones del Sistema Ibérico con las cordilleras de la costa catalana. Un relieve muy accidentado en el que destaca, cuenta la Oficina de Turismo de esta comarca, la zona de los Puertos de Beceite que presenta alturas próximas a los 1.400 metros y monumentos de piedra como las Rocas del Masmut, "uno de los lugares con mayor atractivo paisajístico del terreno", explican.

Dependiendo de esta altitud, la vegetación de Matarraña va cambiando. Hay una importante masa forestal de pino silvestre, también se pueden encontrar tejos, arces, acebos, avellanos, encinas y robles. Y en la la zona agrícola, cultivos de olivo, el almendro y la viña. El agua corre a cargo de los ríos Matarraña, Algars, Ulldemó y Tastavins.

La historia es otro de los atractivos por lo que acercarse a esta comarca turolense. Así, en Matarraña existen pinturas rupestres en la zona del Barranco de Calapatá de Cretas, también en La Fenellasa de Beceite, y se conservan restos de asentamientos de la fase final de la Edad de Bronce en poblaciones como Mazaleón. De esta época también está el thymiaterion de Calaceite, una pieza que se encuentra en el Museo Arqueológico Nacional y que forma parte del ajuar mortuorio de lo que se ha considerado que es la tumba de un guerrero.

Más cercano a nuestro tiempo, se conservan restos de poblados ibéricos: en Cretas, Els Castellans; en Mazaleón, Els Secans; en Calaceite, San Antonio; en Valdeltormo, Torre Cremada; y en Valjunquera, El Castellar. De la época de la Reconquista, destaca la presencia de la orden de los Calatravos, quienes dejaron constancia de su paso en una de las obras más interesantes de la zona: la techumbre mudéjar del Santuario de Virgen de la Fuente en Peñarroya de Tastavins, o el torreón defensivo de Fuentespalda. También destaca el Castillo de Valderrobres, de arquitectura gótica civil. Ya en el siglo XIX, los Puertos de Beceite se consolidaron como un foco de resistencia durante el Trienio Liberal y mantiene restos de las fortificaciones de los ejércitos insurrectos durante las guerras carlistas.

La oferta cultural tiene presente al Museo Juan Cabré, dedicado a la vida y obra del insigne arqueólogo oriundo de Calaceite; La Galería Antigua Fábrica Noguera, ubicada en la planta baja de un antiguo molino papelero; el Centro de interpretación etnológico Lo Masmut, dedicado a la vida y a los oficios tradicionales en Peñarroya de Tastavins o el Centro etnográfico de Torre del Compte, que expone enseres costumbristas de una casa agraria de principios del siglo XX. La cuenta la Oficina de Turismo resume que Matarraña está conformada por 18 pequeñas localidades "con un gran interés arquitectónico, cuatro de ellas (Valderrobres, Calaceite, La Fresneda y Ráfales), declaradas Conjunto Histórico Artístico".

Matarraña-Algars

Este paraje natural cabe recorrerlo a través de rutas a pie, caballo o bicicleta. El Camino Natural del Matarraña-Algars es una portunidad para hacer senderismo y acercarse la "historia, naturaleza y paisajes en compañía de los ríos Matarraña y Algars", explica el Ministerio de Agricultura, pesca y alimentación.

Con una longitud total de 197 km, el patrimonio histórico destacable esta marcado por el paso de los íberos. En las etapas 4, 5 y 6, el caminante puede visitar diferentes yacimientos, que forman el proyecto Íberos del Bajo Aragón, como el yacimiento de Torre Cremada, el Tozal Montañés; el poblado de San Antonio y el del Tozal Redó en Calaceite, y el yacimiento íbero de San Cristóbal. Por último, en Mazaleón, se puede llegar a los yacimientos de los Escudines Altes y Baixes. Y en la etapa 10, el Roquizal del Rullo, también de gran interés.

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comentariosforum1

Catalan King
A Favor
En Contra

Los mas acerrimos españolazos no debeis ir, pues se habla catalan en esta comarca...

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#1