Evasión

¿Qué ha sido de la Ruta 66?

  • A pesar de estar descatalogada, la 'Carretera Madre' sigue siendo la favorita
  • De Este a Oeste, un recorrido por las mejores paradas de cada estado
Dreamstime
Madrid

Desde Chicago hasta Las Vegas, la Carretera Madre sigue siendo la preferida para conocer las entrañas del continente americano. Una carretera sin fin, llana, rodeada de un paisaje sureño y –echándole imaginación– con música de Elvis Presley de fondo.

¿Qué se le ocurre?. Podíamos estar hablando de algún tramo de la provincia de Almería, pero no es el caso. Con esta descripción, no podía ser otra que la emblemática Ruta 66, también conocida como The Mother Road (la carretera madre, de su traducción del inglés).

Un camino que, con solo citarlo, se dibuja una estampa común en la mente de todos –o los que han superado la treintena, al menos– sin ningún esfuerzo. Seguramente, no muchos hayan tenido la posibilidad de transitarla, pero la fotografía, el cine y la música han hecho tan bien su trabajo que hoy es altamente reconocible en todos los rincones del mundo.

Cuando en 1926 se gestaba la idea de crear una vía que formara parte de la Red de Carreteras de Estados Unidos, no eran conscientes de la herencia histórica que ésta dejaría. Originalmente, discurría desde Chicado (Illinois), atravesaba Misuri, Knasas, Oklahoma, Texas, Nuevo México, Arizona y California, hasta finalizar en Los Ángeles, con un recorrido total de 2,448 millas (3.939 kilómetros), aunque, tras muchos cambios y retoques, el punto final se trasladó de los Ángeles a Santa Mónica.

Uno de los mitos más populares que alberga el famoso camino es justamente su meta. La Ruta 66 nunca llegó al océano, sino que acababa en la intersección de Olympic Boulevard con Lincoln Boulevard –antiguo inicio de la U.S. 101–. Tan extendida ha sido esta creencia, que actualmente el Ocean Boulevard con Santa Mónica Boulevard tiene una placa dedicatoria de la ruta.

El éxito le llegó por vías tan diferentes como inesperadas. Fue una de las primeras carreteras pavimentadas de la época y la U.S. Highway 66 Association (Asociación de la U.S. 66) impulsada por Cyrus Avery, también promotor de la Ruta 66, hizo un maravilloso trabajo de publicidad. El recorrido tan amplio que abarcaba la carretera procuraba un flujo de circulación muy extenso, y su paisaje llano la convirtió en el camino preferido para los camioneros.

Millones de anécdotas no han podido luchar contra la descatalogación del camino, pues la icónica Ruta 66, desde el año 1985, no existe. Para quienes no lo supieran, no es necesario echarse las manos a la cabeza, porque hoy, aunque de forma totalmente diferente, sus tramos siguen funcionando y están preparados para conquistar a todos los curiosos que quieran atravesar gran parte del continente donde lo sueños se hacen realidad. Busquen los carteles Historic Old Route 66 y, ellos, le mostrarán el camino.

De Este a Oeste

Chicago

Como en todos los grandes viajes, el inicio del día debe arrancar con un desayuno a la altura. Lou Mitchell, ubicado en la 565 W. Jackson Boulevard de Chicago, es un restaurante popular para viajeros conocido, además de por ser el inventor de los donuts, por ser la primera parada en la Carretera Madre. Bordear el Lago Michigan; conocer el metro aéreo y, por supuesto, el Restaurante Berghoff, uno de los pocos supervivientes de la Ley Seca estadounidense, punto de encuentro histórico de los moteros al iniciar su Ruta y popular en el mundo entero por su cerveza, se convierten en citas ineludibles para el arranque del viaje.

Missouri

De Saint Louis a Springfiel –sí, la de los Simpsons– pueden visitarse cantidad de reliquias. Entre estas, el histórico Motel Munger Moss, un clásico de residencia para los viajeros del Camino Madre con habitaciones anticuadas que consiguen trasladarte de época. Una vez aquí, es indispensable echar una partida de bolos en el bowling de enfrente. El río Mossissippi, Missouri y el Gateway Art son, también, unos de los puntos de interés más importante de este tramo.

Oklahoma

Es la ciudad más grande a lo largo de la Ruta 66 en el estado. Al igual que su clima, este lugar y sus gentes ofrecen una estancia de lo más cálida y sureña. Miami, Vinita, Afton y Claremore, entre muchos, son algunos de sus Moteles referencia para los viajeros. En este punto, la visita sobresaliente es el museo de la Ruta 66 de Clinton. En sus salas se recrea la historia del camino, desde su construcción hasta la actualidad, combinado con objetos históricos o recreados.

Texas

Para los amantes de la ropa cowboy, la ciudad Amarillo, Texas, es su sueño. Aquí pueden visitar tiendas de antigüedades y de ropa típica de los locales. Cadillac Ranch es la siguiente parada obligatoria, una de las más populares de la Ruta 66 donde solo se necesita un spray y algo de creatividad. Se trata de coches clavados en el suelo, con la parte delantera mirando hacia el cielo, preparados para pintar sobre ellos. Además, para los amantes del buen comer, esta ciudad es la clave. Aquí encontrarán el mítico Big Texan Steak House, conocido mundialmente por su bistec de 72 onzas (4.5 libras o 2.04 kilográmos), apodado The Texas King. El bistec es gratis para cualquiera que, en un máximo de una hora, pueda comer toda la comida, que consiste en el bistec, un panecillo con mantequilla, una patata al horno, cóctel de camarones y una ensalada; de lo contrario, la comida cuesta 72 dólares.

Nuevo México

Nos adentramos en Nuevo México desde Santa Fe dirección Albuquerque. En esta etapa se puede apreciar la gran diferencia cultural respecto al resto de estados: casas prefrabricadas, mucho color, otro ambiente. La ciudad fantasma de Glenrío, anteriormente conocida como Rock Island, es una de las más populares de la zona, ubicada en la frontera de Texas y Nuevo México. Una pequeña ciudad que se ha convertido en el rincón favorito para aquellos que quieren revivir la antigua Ruta y para los amantes del misterio, pues de entre sus tierras y hagores nacen diferentes leyendas.

Arizona

Una región acogedora y llena de turismo por su proximidad con el Gran Cañón. El pueblo de Holbrook es el lugar perfecto para trasnochar, y qué mejor lugar que el Motel Wigwam, famoso por tener habitaciones que son réplicas de cabañas indias. Aquí también podríamos visitar el Museo de los indios navajos, The Historic Navajo County Courthouse. Tras este, la ciudad de Winslow –famosa por la emblemática canción Take it easy de los Beatles–. Aquí la visita obligatoria es a Meteor Crater, un cráter de más de 2 kilómetros de diámetro causado por el impacto de un meteorito hace 50.000 años. Para finalizar en este estado, la ciudad de Williams, conocida como la "puerta de entrada al Gran Cañón del Colorado".

Las Vegas

Para acabar este intrépido viaje, qué mejor final que la ciudad del pecado. Un lugar que, pese a su fama, alberga tantos lugares emblemáticos, hoteles, monumentos y actividades que pocos consiguen conocerla en profundidad durante su estancia. Uno de los lugares más recomendados en el Santa Mónica Promenade, un camino de tiendas, cafés y cines, idóneo para pasear y descansar después de la larga travesía. Además, pueden conocer tiendas tan curiosas como Coca Cola o M&M, y, como no, los casinos más importantes del mundo, capaces de trasladar al visitante a cualquier Ocean's de Steven Soderbergh. Entre tanto, y para finalizar, no puede faltar el hotel más popular de las Vegas, Bellagio, conocido por el famoso espectáculo de su fuente. Agua, luces y mucho ritmo para poner el broche de oro a un viaje que, seguro, le costará encontrar competidor.

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