Evasión

La Isla Blanca, un paraíso idílico en el corazón de Baleares

  • Ibiza es el lugar perfecto para los amantes de la naturaleza y los deportes
Dreamstime
Madrid

Codiciada por piratas y lugar de paso para las rutas comerciales marítimas desde tiempos prehistóricos, conquistada también por civilizaciones romanas, árabes, otomanas, griegas y fenicias, cuyas ruinas se mantienen todavía visibles en la ciudad de Ibiza a día de hoy, en 1960, año en que produce el boom del turismo, la sociedad ibicenca cambió su actividad agraria como base de su economía por una estructura de servicios basada en el ocio, la hostelería y la restauración.

Desde entonces, La Isla Blanca, nombre con el que la denominan los payeses, sigue siendo uno de los epicentros lúdicos por excelencia y una cuna para los amantes de la naturaleza, el submarinismo y las actividades deportivas.

Dotada de playas espectaculares rodeadas de acantilados y calas de aguas cristalinas, que invitan a recorrer sus variados recovecos bajo el mar, quienes la conocen aseguran que los meses de junio y septiembre son los más adecuados para disfrutar de su clima y evitar la avalancha de turistas que invade la isla en estas fechas, cuando los precios se triplican y no cabe un alfiler.

Es Vedrá

La Isla de Es Vedrá y Es Vedranell se alzan majestuosas a 400 metros de altura frente a la cala d' Hort, en el municipio de San Josep de Sa Talaia. Situadas en el sudeste de la isla, son una seña de identidad por sus llamativas vistas, su poderosa energía y su historia, ya que sirvieron de refugio para piratas y corsarios de la época. Debido a su alto valor ecológico, se encuentran protegidas como reserva natural desde el año 2002.

Cala Conta

Una de las calas más frecuentadas de Ibiza es Cala Conta. Dos playas separadas frente a un islote, cuyas aguas transparentes de color turquesa atraen cada año a cientos de turistas atraídos por el snorkell y sus fabulosas vistas al atardecer.

Cala Bassa

A escasos kilómetros del pueblo de Sant Antoni de Portmany, esta playa es una de las más populares de la isla. Englobada en un entorno de bosques de viejas sabinas, pinos y sabarindos, es uno de los destinos predilectos de los viajeros, ya que dispone de varios restaurantes con precios razonables durante la temporada alta.

Cala Vadella

La niña mimada para los turistas que frecuentan la isla. Cala Vadella posee una arena blanca y aguas azules y turquesas que dibujan un paisaje magnífico. Rodeada de locales con música en directo y restaurantes que ofrecen la gastronomía más típica de las Pitiusas, este rincón situado entre paredes rocosas protege a los turistas del viento y de las olas. Recomendada por todas las guías turísticas de las Islas Baleares, es uno de los enclaves idílicos para disfrutar de las coloridas puestas de sol de La Isla Blanca.

Cala Tarida

Es una de las playas más largas y anchas de la zona Oeste de la isla. Orientada a las familias, se encuentra rodeada de tiendas para comprar souvenirs. Es una zona perfecta para practicar el buceo ya que dispone de varios enclaves y calas más pequeñas a las que sólo se pueden acceder a nado. Ideal para degustar los pescados y mariscos de la zona, Cala Tarida es uno de los destinos obligados para los adictos a la naturaleza y a la dieta mediterránea.

Buceo y submarinismo

Sin duda, Ibiza es uno de los mejores destinos para ir a bucear. Su variada geografía compuesta por acantilados, cuevas e islotes atrae cada año a cientos de aficionados del buceo y del submarinismo, que pueden fotografiar la fauna marina en un escenario que nada tiene que envidiar a otras ciudades de costa del resto del planeta. En especial, destaca Don Pedro. Un pecio situado a 26 metros de profundidad a pocos minutos en barco del puerto de Ibiza. Con una longitud de 142 metros de eslora, este barco hundido en el año 2007 se convirtió en el más grande jamás visto en nuestro Mar Mediterráneo. Destaca también el Dado Pequeño, nombre por el que se conoce la roca con la que colisionó. Otro de los lugares preferidos por los submarinistas para ir a bucear es La Cueva de la Luz. Situada en la costa Norte de Ibiza, los buceadores pueden recorrer sus pasillos alumbrados por los rayos de sol que iluminan y atraviesan la gruta. Los meros, las rayas y las serviolas son algunas de las especies que habitan en este bello lugar.

En la costa Este, a pocos minutos de Cala Martina y a 24 metros de profundidad se encuentra el Faro. Un espacio enclavado en el Arrecife de Santa Eulalia, cuya luz y vida marina distinguen a esta plataforma rocosa como una de las más espectaculares de la zona. Entre las especies marinas más significativas están las langostas, los pulpos, las barracudas y, en algunas ocasiones, los peces luna.

WhatsAppWhatsApp
FacebookFacebook
TwitterTwitter
Google+Google plus
Linkedinlinkedin
emailemail
imprimirprint
comentariosforum0
Publicidad
Otras noticias
Contenido patrocinado