Evasión

Pólvora: un restaurante canalla, joven y divertido que juega con el paladar

  • Una nueva propuesta culinaria en el barrio de Salamanca
  • Bölero latinoamericanos armonizan con gusto toda la velada
  • El cantante Willy Bárcenas es uno de los accionistas del proyecto
Madrid

Lo primero que llama la atención en Pólvora es la música. No es muy habitual que los restaurantes la tengan de fondo. Si la tienen, es una melodía irreconocible, que se deja de escuchar si la conversación entre los comensales se pone intensa o si el local se llena. Sin embargo, aquí la música se escucha, está presente durante toda la comida y forma parte de la experiencia. Los Panchos, María Dolores Pradera, José Feliciano… son algunos de los protagonistas de la banda sonora de Pólvora, una que se puede consultar en Spotify, pues tiene su propia lista, y que se entona a ritmo de bolero. Una apuesta personal del director del local, Álvaro Aguiar, que además tiene repercusión en la decoración, la cocina, el ambiente y el concepto.

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Una buena carta ya no es lo único que debe tener un restaurante para que tenga éxito. Importa, y mucho, la estética, la localización, qué famoso lo haya visitado o la belleza de los platos, que deben servir para sumar cuantos más seguidores en redes sociales mejor. Este restaurante piensa en todo ello, de hecho, esos aspectos los tienen controlados, pero además los sirve en una experiencia redonda.

Ese Guajira guantanamera, por mencionar una canción, que se oye mientras se está esperando el vino, se traduce en una decoración de estilo colonial, con reminiscencias latinas, incluso caribeñas. Y en una carta que encuentra el color y los sabores de esa pasión suramericana. Así, destacan platos como la papa canaria, foie y ají de gallina, la causa, atún y mojo verde o el sándwich cubano. Y cocteles como la minchelada o postres como el alfajor.

Sin embargo, Aguiar deja claro que Pólvora no es un restaurante latino. De hecho, la carta se completa con gastronomía española y toques de tradición asiática. Combinaciones arriesgadas, divertidas y sin complejos, que buscan, como la pólvora, no dejar indiferente a nadie. Gonzalo Sainz, chef del restaurante y ex del Dstage de Diego Guerrero, tiene vía libre, sin miedo a contrastar, mezclar y romper las reglas. Pero con el sabor como único objetivo.

Pólvora lo tiene todo para triunfar. De hecho, Willy Bárcenas, de Taburete, es uno de los accionistas. Sin embargo, si no trabaja bien por la autenticidad corre el riesgo de acabar como ese local que algún día estuvo de moda. Para evitarlo, un paso sería dejar a un lado la tarta de queso y los dichosos tartares.

Restaurante Pólvora

Calle Juan Bravo, 23, Madrid. Contacto: 910 51 84 50 o hola@restaurantepolvora.com. Horario: de lunes a domingo de 12 p.m. a 2 a.m. Web: restaurantepolvora.com. Precio medio: 40 euros

El ambiente: variopinto. Rejuvenecedor. Recarga las pilas. Hay gente de toda edad con ganas de disfrutar.

Recomendación: animarse con alguno de sus vinos de Jerez. Poco se piensa en ellos, pero son una delicia.

Lo mejor: los entrantes. Canallas, jóvenes y divertidos, la esencia del local.

A mejorar: corre el riesgo de perder autenticidad y terminar siendo una moda.

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