Evasión

Sangría y tinto de verano, el salvavidas estival del vino

  • Ambas bebidas a base de vino suponen un revulsivo para el sector
  • Uno que ve como la cerveza le come terreno cada año (y cada verano)
  • Son opciones frescas, desenfadadas y más atractivas para los jóvenes
Madrid

La cerveza no tiene rival entre las bebidas frías en España y su competidor inmediato en el mundo de la baja graduación, el vino, lucha por frenar su caída y reducir distancias: en los últimos 20 años, su consumo ha caído a la mitad. Los españoles consumen 48 litros de cerveza por persona y año, cantidad que triplica los 14 litros de vino que se beben per cápita, según estadísticas oficiales correspondientes a 2018 que aporta la Agencia EFE. La explicación a ese liderazgo de la cerveza se encuentra en motivos económicos, de costumbres o de índole sociológica, pues el vino se ha instaurado en el terreno de las celebraciones, según se desprende de los informes publicados recientemente por la Interprofesional del Vino, la patronal de cerveceros, el sector hostelero y el Gobierno. Así, la sangría y el tinto de verano, una bebida más fresca y menos engalanada que el vino, suponen un revulsivo para el sector del vino porque aumenta su consumo, atrae al público más joven, que está cada vez más alejado del vino, y que además hace negocio y marca España en el extranjero.

"Este tipo de bebidas a base de vino, muy populares y aceptadas, abren otros momentos de consumo de la categoría vino que no podemos ni debemos desaprovechar", explica a este medio Susana García, directora de Organización Interprofesional del Vino de España. De hecho, apunta que en el sector de la hostelería se está viendo a la sangría como una nueva oportunidad dentro del sector de los combinados: "En algunos bares se está empezando a ofrecer cartas de sangrías con diferentes mezclas, con el vino siempre como base, y propuestas de presentación más cuidadas", asegura. Además, la sangría y el tinto de verano son un producto que está relacionado con España y es muy exportable a otros países. "Dar valor añadido a estas bebidas sería una forma de conseguir no solo ser una bebida marca España sino de lograr una bebida de valor marco España", sentencia García.

Esta última opinión la comparte Luis Atencia, director de marketing de Zamora Company España que posee la marca de sangrías Lolea, pues del 1.700.000 botellas al año que produce, el 75 por ciento va dirigido a la esfera internacional. "Mercados como el de Estados Unidos han crecido a doble digito en los últimos 10 años, superando España como el mercado principal de sangría en el mundo. Otros mercados como China, Francia, México presentan crecimientos importantes que nos hacen ver una oportunidad muy clara para la sangría internacionalmente", explica. Así, la propuesta de sangrías Lolea es apostar por un marketing y diseño atractivo que convierta a la sangría en un producto fresco, de gama premium y que convenza a las nuevas generaciones. "En Lolea hemos demostrado que la sangría puede ser un producto divertido, alegre y para un público joven sin perder la calidad de un producto gourmet", sentencia

La bodega gallega Martín Códax, que desde solo hace un año tiene en el mercado la marca de sangrías Alma Atlántica, lanzó esta propuesta porque analizó que los consumidores de hoy no están adscritos a una única bebida y que cada vez más buscan productos con menor graduación alcohólica, más burbuja y menos secos. Su propuesta es un brebaje que se elabora a partir de vinos de varietales autóctonos (albariño, loureira, treixadura y Mencía) que son cultivados en las Rías Baixas y el Bierzo. "Grandes vinos para elaborar una gran sangría. Poseen por tanto un perfil y una personalidad atlántica que refuerzan ese frescor y viveza que tanto buscan los consumidores". Así, desde la bodega se han sorprendido porque no solo los jóvenes se han animado con sus sangrías sino también un consumidor más experto.

Distinto La Casera, tinto de verano a base de verdejo, gaseosa y zumo natural de limón, es otro de los productos que ha llegado recientemente al mercado. Julia Martínez, marketing manager La Casera en Schweppes Suntory España, entiende que ya sea esta nueva propuesta o su tradicional tinto de verano son productos interesantes para acercar el mundo del vino a los jóvenes mayores de edad. Así, su público objetivo está entre 25-45 años. Además, la gaseosa La Casera, que celebra este año su 70 aniversario, concentra la mayoría de las ventas en los meses de verano, en cuanto comienza el calor.

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