Evasión

Cinco deportes acuáticos perfectos para mantenerse en forma en verano

Los deportes en el agua pueden practicarse a lo largo de todo el año, pero, sin duda, los adeptos al ejercicio acuático se multiplican en verano. Siempre y cuando estas actividades se realicen de forma segura, el bienestar tanto físico como mental que proporcionan puede ayudar a combatir problemas tan comunes como el estrés o la ansiedad, así como evitar lesiones y fortalecer los músculos de todo el cuerpo.

"A diferencia de otros deportes, en el agua las articulaciones no reciben tanto impacto, peso y por tanto se desgastan menos. Este tipo de ejercicio resulta menos agresivo para los huesos y articulaciones", indica Cristian Herranz, fisioterapeuta y entrenador personal de Blua de Sanitas. "Además, muchos deportes acuáticos permiten combinar ejercicios aeróbicos, de resistencia, y anaeróbicos, de fuerza, haciéndolos una actividad ideal para ejercitar todo el cuerpo", concluye Cristian Herranz.

Este tipo de deporte es muy recomendable para aquellos que necesiten rehabilitación tras lesiones musculares o articulares sobre todo en primeras fases de readaptación o rehabilitación. También para mayores, ya que son muy beneficiosos para patologías como la artritis, artrosis, osteoporosis… y es una actividad que al hacerlo con la mitad de su peso dependiendo de la profundidad que meta el cuerpo, pueden realizar movimientos que en su vida diaria no pueden ayudando a la articulación y musculatura.

Los expertos de Sanitas señalan cinco actividades deportivas perfectas para practicar en el agua durante el verano, así como consejos para llevarlas a cabo sin riesgos para la salud.

1. Natación: Es el deporte acuático más practicado. Entre sus numerosos beneficios para la salud, destaca su potencial para aumentar la capacidad pulmonar y la salud cardiovascular. Nadando se trabajan todos los grupos musculares del cuerpo, se favorece la flexibilidad y además ayuda a perder peso, ya que se trata de uno de los deportes que más gasto calórico tiene. Por su menor impacto, la natación es un deporte especialmente recomendable para quieres sufren daños en articulaciones o se recuperan de alguna lesión. Para practicarlo de forma segura conviene calentar antes y seguir las indicaciones de un profesional para la realización de la actividad. Es importante reforzar la musculatura de los manguitos rotadores y del deltoides, para evitar lesiones como el denominado hombro de nadador.

2. Paddle surf: En los últimos años, el paddle surf se ha convertido en uno de los deportes estrella en las playas y pantanos. Se trata de un ejercicio donde, ayudados de un remo y sobre una tabla de surf de grandes dimensiones, se surca la superficie del agua. Esta actividad es ideal para ejercitar todo el cuerpo y apto para niños y adultos, ayuda a tonificar y mejora el equilibrio ejercitando la parte del CORE. Conviene recalcar la importancia de cubrir el cuerpo con prendas adecuadas para protegerse de la radiación solar y evitar quemaduras que puedan desembocar en afecciones cutáneas como manchas en la piel o un posible melanoma.

3. Aquagym: La gimnasia en el agua es una de las actividades físicas más practicadas durante todo el año. Los beneficios de ejercitarse en la piscina, en contraposición a hacerlo en un gimnasio convencional, van desde un mayor gasto calórico, por la resistencia del agua, hasta la posibilidad de realizar ejercicio con mayor frecuencia y duración, debido al menor desgaste de articulaciones. A pesar de ello, es importante no olvidar prepararse de forma adecuada estirando y calentando antes de empezar la actividad. De este modo, se prepara al cuerpo y se evitan lesiones tanto musculares como óseas. Adaptar el ejercicio a la condición física de cada uno y aumentar la intensidad de los entrenamientos de forma progresiva también ayudará a acostumbrar al cuerpo al ejercicio y poder practicarlo de forma segura.

4. Piragüismo: Ya sea con piragua, canoa o kayak. Este deporte mejora la coordinación y es perfecto para realizar en grupo, favoreciendo también el disfrute y cohesión de los miembros que la realizan, que ayudan a reducir los niveles de estrés y ansiedad. A nivel muscular, son ejercicios que permiten adaptarlos a la condición física de cada persona y fortalecen brazos y espalda gracias al impulso con remo. Como recomendaciones generales, es importante conocer la zona donde se va a practicar y evitar aguas abiertas o revueltas si no se tiene experiencia. Proteger la piel del sol e hidratarse correctamente para evitar golpes de calor es también imprescindible.

5. Esquí acuático: Se trata de uno de los deportes de agua más exigentes, especialmente a nivel muscular, y requiere de una serie de entrenamientos previos que adapten al cuerpo para progresarlos hasta esta actividad. Con el esquí acuático se entrena todo el tren superior y mejora la habilidad y destreza de quien lo practica. Al tratarse de una actividad que demanda fuerza y musculatura, no conviene practicarlo a personas con escaso entrenamiento o aquellos que no estén familiarizados con el medio acuático.

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