Especial Empresas América

El populismo y la falta de ortodoxia económica, amenazas crecientes

  • Amador G. Ayora es el director de elEconomista
Amador G. Ayora es el director de elEconomista.

Los comicios que tendrán lugar durante 2018 marcarán el devenir de América Latina en los próximos años. Tras las elecciones celebradas este fin de semana en Colombia, la primera cita importante es México. El Gobierno de Peña Nieto se juega su continuidad. La corrupción y la violencia rampantes enfadan a los mexicanos, que se sienten impotentes para frenar una lacra que deja cientos de víctimas inocentes cada año.

Además, Peña Nieto incumplió su agenda reformista. Llegó con un plan para transformar el país con obras de infraestructuras y la apertura de las telecomunicaciones y se va sin que se hayan producido avances significativos en ninguno de los dos campos. El crecimiento languidece con tasas de en torno al 2% anual, casi la mitad de su previsión inicial y muy alejadas del ritmo que una economía aún en desarrollo necesita para ponerse al día. Todas estas trabas explican que el candidato del PRI, José Antonio Meade, esté alejado en los sondeos de los puestos de cabeza.

La victoria de cualquiera de los dos otros dos aspirantes favoritos, Anaya o López Obrador, abrirá un período de incertidumbre en el país azteca. La misma que reina ya en Argentina, desde que el Gobierno de Mauricio Macri tuvo que solicitar el socorro del Fondo Monetario Internacional (FMI). Los argentinos temen la imposición de un duro ajuste, como ya ocurrió en ocasiones anteriores, a cambio de la asistencia financiera por 30.000 millones de dóalres solicitada por su Gobierno. La debilidad de Macri puede pasarle factura en los comicios previstos en otoño de 2019 para revalidar su presidencia. La vuelta del peronismo sería un golpe mortal a la ortodoxia económica.

Y si Argentina es una incógnita, qué les voy a contar de Brasil, donde Lula todavía lucha por ser candidato pese a la inhabilitación por parte de los jueces. Aún es pronto para hacer vaticinios electorales en el país más grande de América Latina, pero un Gobierno que pare las reformas emprendidas por el actual presidente puede condenar al país a arrastrarse durante años con tasas de crecimiento raquíticos o incluso negativos. La locomotora brasileña no parece a punto para tirar del resto del continente.

Con Brasil paralizado, México sumido en la incertidumbre y Argentina asomándose al abismo, es difícil ser positivo con las perspectivas de América Latina a corto y medio plazo. Por eso es aún más meritorio el redoble inversor de las empresas españolas por este subcontinente y la determinación de mantenerlo contra viento y marea cuando las perspectivas no son halagüeñas, como ocurre en esta ocasión.

WhatsAppWhatsApp
FacebookFacebook
TwitterTwitter
Google+Google plus
Linkedinlinkedin
emailemail
imprimirprint
comentariosforum0
Publicidad
Otras noticias
Contenido patrocinado