Energía

Blackrock exigirá a Repsol e Iberdrola avances en sostenibilidad, diversidad y protección de datos

  • El fondo ya ha votado contra 4.800 consejeros de 2.700 empresas
  • Advierte que cada vez estará más dispuesto a votar contra equipos directivos
  • El fondo es el segundo accionista en Repsol e Iberdrola

El consejero delegado de Blackrock, Larry Fink, uno de los principales accionistas de Repsol e Iberdrola, ha dado a conocer hoy su carta anual. En esta ocasión, el directivo anuncia la intención de su entidad de tomar una serie de iniciativas para poner a la sostenibilidad en el foco de sus inversiones. Para lograrlo, Fink recuerda que su entidad ya ha votado en contra de 4.800 consejeros de 2.700 empresas y asegura que estarán cada vez más dispuestos a votar contra el equipo directivo cuando las empresas no progresen lo suficiente en la divulgación de información sobre sostenibilidad y en sus prácticas empresariales.

Para avanzar en esta línea, Fink quiere integrar la sostenibilidad en la construcción de las carteras y la gestión del riesgo de Blackrock, la liquidación de las inversiones que presenten un riesgo elevado en materia de sostenibilidad —como los productores de carbón térmico—, el lanzamiento de nuevos productos de inversión que descarten los combustibles fósiles y el refuerzo del compromiso con la sostenibilidad y la transparencia en sus actividades de inversión responsable.

BlackRock se ha sumado a Francia y a Alemania y a fundaciones internacionales en la constitución de Climate Finance Partnership, una iniciativa público-privada que se suma a otras existentes y tiene por objeto mejorar los mecanismos de financiación para la inversión en infraestructuras.

"Esta necesidad es especialmente acuciante para las ciudades, dado que muchos de los componentes de la infraestructura municipal —desde las carreteras hasta alcantarillas, pasando por el tráfico— se han construido tomando como base tolerancias y condiciones climáticas que no concuerdan con la nueva realidad climática. A corto plazo, parte del trabajo para mitigar el riesgo climático podría generar una mayor actividad económica" indica Fink.

El consejero delegado de Blackrock va incluso más allá y asegura que las empresas deber ir más allá del clima y abarcar aspectos sobre cómo responden ante todas sus partes interesadas, como el grado de diversidad de su plantilla, la sostenibilidad de su cadena de suministro o la protección de los datos de sus clientes.

El anuncio de Fink coincide con el lanzamiento del plan de inversiones sostenibles de la Unión Europea y el alejamiento de Estados Unidos de los Acuerdos de París.

Fink insiste en su carta en que la transición energética es cosa de todos: gobiernos, ciudadanos y empresas y aboga porque las compañías tengan un propósito para lograr una rentabilidad a largo plazo.

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