Empresas y finanzas

Desarrollo insostenible: el consumo de energía mundial creció un 2,9% en 2018 y emitimos un 2% más de CO2

  • Las emisiones de carbono han subido un 2%, las más altas en siete años
  • Las renovables crecieron un 14,5%, algo menos que en 2017
Foto: Archivo

A pesar de la elevada conciencia social sobre los efectos negativos del cambio climático y de las medidas que los diferentes gobiernos de todo el mundo están tomando para paliar sus efectos, lo cierto es que 2018 pasará a la historia por ser el año en el que los datos energéticos se movieron en dirección contraria al ritmo real de progreso.

Según el último informe estadístico de BP, la demanda mundial de energía primaria creció un 2,9% el pasado año -casi el doble del experimentado en la última década-, y las emisiones de carbono aumentaron un 2% en 2018 -su tasa más alta en siete años-, lo que coloca al mundo, según Spencer Dale, economista jefe de BP, en una "senda insostenible".

La mayor parte del crecimiento global lo siguen protagonizando economías en desarrollo, como China e India que, junto a EEUU, representaron alrededor de dos tercios de dicho crecimiento. Mientras que la demanda energética en India creció un 7,9% la de China lo hizo en un 4,3%, lo que ha llevado a este país a convertirse en el mercado de mayor crecimiento energético del mundo por decimoctavo año consecutivo, con una cuota del 23,6% del consumo total. La subida más sorprendente se registró en EEUU, donde el consumo de energía aumentó en un 3,5%, el mayor registrado en 30 años, en marcado contraste con la tendencia descendente observada desde 2008.

El informe revela que gran parte de la "sorprendente" fuerza en el consumo de energía global en 2018 puede estar relacionada con los efectos del clima. El pasado año se produjo un número inusualmente alto de días de frío y de calor en muchos de los centros de mayor demanda del mundo, particularmente en EEUU, China y Rusia, lo que provocó una mayor demanda de servicios de refrigeración y calefacción en cada uno de estos países.

Por tipo de combustible, el informe de BP indica que, en 2018, el petróleo continuó siendo el más utilizado, representando algo más de un tercio del mix energético mundial. El consumo creció en 1,4 millones de barriles diarios, lo que supuso un 1,5% más, por encima de la tasa media de los últimos diez años por cuarto año consecutivo, con Asia Pacífico y América del Norte representando algo más del 60% del consumo mundial. China, que aumentó su demanda de petróleo en 680.000 barriles diarios y EEUU que lo hizo en 500.000 barriles, representaron la mayor parte del crecimiento.

El aumento de la producción mundial de crudo duplicó su promedio histórico en 2018

Por el lado de la oferta, la producción mundial aumentó en 2,2 millones de barriles diarios de petróleo -más del doble de su promedio histórico-, con EEUU a la cabeza, que sumó 2,2 millones de barriles más respecto al año anterior, seguido de Canadá con 410.000 barriles y Arabia Saudita con 390.000. Por el contrario, el descenso más drástico se produjo en Venezuela e Irán, con una reducción en su producción de 580.000 y 310.000 barriles diarios, respectivamente. Por otro lado, el rendimiento de las refinerías aumentó en 960.000 barriles diarios en 2018, especialmente impulsado por China y EEUU, mientras que el crecimiento de la capacidad global de refino terminó el año con un aumento de 1,4 millones de barriles, el mayor crecimiento desde 2009, con dos tercios del crecimiento en Asia.

El gas natural ha sido el gran protagonista. El consumo de este combustible creció un 5,3% a nivel mundial, lo que implica una de las tasas de crecimiento más rápidas desde 1984. Los mayores incrementos en el consumo se registraron en EEUU (78 bcm), China (43 bcm) y Rusia (23 bcm). La producción mundial de gas natural también experimentó una importante subida del 5,2% que, prácticamente, duplica la tasa promedio de crecimiento de los últimos diez años, con EEUU y Rusia a la cabeza, que representaron casi dos tercios del crecimiento mundial, seguidos de Irán y Australia.

El gas licuado aumentó casi un 10%, con Japón, China y Corea del Sur como principales importadores

El otro factor que respaldó la fortaleza de los mercados mundiales de gas el año pasado fue la expansión del gas natural licuado (GNL), que aumentó casi un 10% en 2018, ayudado por la puesta en marcha de los nuevos trenes de GNL en Australia, EEUU y Rusia. Durante gran parte del año, la fortaleza de la demanda asiática de gas, liderada por China, fue suficiente para absorber estos suministros crecientes, representando alrededor de la mitad del aumento de las importaciones y superando nuevamente a Corea como segundo mayor importador mundial de GNL después de Japón, que sigue liderando las importaciones.

Las renovables crecen un 14%

Según el informe de BP, las renovables -sin incluir la hidráulica- fueron las que más rápido crecieron en 2018, con una subida del 14,5%, aunque algo inferior a la experimentada el año anterior. La generación solar creció en 30 mtep en 2018 -cifra récord-, justo por detrás de la eólica, que lo hizo en 32 mtep y cuyo crecimiento se desaceleró respecto al año anterior. China sigue liderando la generación de renovable con un aumento de 32 mtep, superando el crecimiento en toda la OCDE (26 mtep). La participación de estas fuentes en la generación total de energía aumentó del 8,4% al 9,3% a nivel mundial.

Por lo que respecta a los biocombustibles, la producción a nivel mundial creció un 9,7%, lo que ha supuesto el mayor crecimiento de los últimos ocho años. Brasil e Indonesia representaron, en conjunto, casi dos tercios del crecimiento mundial. La producción de etanol en 2018 totalizó 60,4 mtep con América del Norte representando el 56% del total, mientras que la producción de biodiesel ascendió a 34,9 mtep, con Europa representando el 37%.

El carbón sigue siendo el segundo combustible que más se emplea para la producción de energía primaria, con un 27%

Si en 2017 el carbón sorprendió por una subida en su producción del 3,2%, en 2018 esta subida ha aumentado hasta el 4,2%, significativamente por encima del 1,3% de media de los últimos diez años. Este combustible sigue ocupando la segunda posición en el mercado, con una participación en la producción de energía primaria del 27%. El crecimiento de la producción se concentró en Asia Pacífico. China representó la mitad del crecimiento mundial, mientras que la producción en Indonesia aumentó un 19%. El consumo global de carbón también ganó cuota de mercado a nivel mundial, concretamente un 1,4%, el crecimiento más rápido desde 2013, impulsado nuevamente por Asia Pacífico y, en particular, por India. Esta región representa más de tres cuartos del consumo mundial, cuando hace diez años representaba dos tercios.

Las energías nuclear e hidráulica crecieron ligeramente en todo el mundo. La generación de nuclear aumentó en 2018 un 2,4%. China supuso casi las tres cuartas partes del crecimiento mundial, seguida de Japón. La generación mundial de energía hidroeléctrica aumentó un 3,1% por encima de la media, con un rebote de la generación europea del 9,8%, compensando así su pronunciada caída el año anterior.

BP: "Estamos lejos de cumplir los objetivos de reducir la amenaza del cambio climático"

Tal y como comentábamos al principio, las emisiones globales de carbono han aumentado un 2% en 2018 después de varios años de casi ningún crecimiento, con una cifra que roza los 33.700 millones de toneladas algo que, al economista jefe del Grupo BP, Spencer Dale, le parece "sorprendente y preocupante" y una señal inequívoca de que "estamos lejos de cumplir los objetivos de reducir la amenaza del cambio climático".

Casi el 50% de la cuota total de emisiones se produjo en los países de Asia Pacífico, siendo China, con más de 9.400 millones de toneladas emitidas, el país más contaminante de la región. El 18% del total de emisiones se produjeron en América del Norte, con EEUU a la cabeza y más de 5.000 millones de toneladas emitidas. Las regiones de Europa y la antigua Eurasia representaron cerca del 20% del número total de emisiones, siendo Rusia el país más contaminante, con 1.550 millones de toneladas de CO2, seguido de Alemania, Reino Unido y Turquía. España, por su parte, bajó un 1,6% el número de toneladas emitidas.

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