Empresas y finanzas

Jueza acusa a políticos de complicidad en operaciones de compra de BNL y RCS

Roma, 20 jul (EFECOM).- Una jueza de Milán estimó hoy que los políticos italianos fueron "cómplices" de las irregularidades en las operaciones para los intentos de compra de los bancos Antonveneta, Nazionale del Lavoro y la editorial RCS.

La jueza Clementina Forleo, que se encarga de las indagaciones preliminares de estos casos, ha pedido al Parlamento la autorización para poder utilizar las escuchas telefónicas en las que aparecen los políticos e investigarlos.

La magistrada justificó su petición al considerar que en las escuchas "es evidente que los políticos no son receptores pasivos, ni que animan a uno u otro candidato, sino que son cómplices de un proyecto criminal de amplia magnitud".

Según los medios de comunicación, son seis los políticos que aparecen en las escuchas relativas a las operaciones de compra a BNL, RCS y Anonveneta, que sacudieron el mundo financiero en 2005.

En las escuchas relativas a RCS y BNL aparecen el actual ministro de Exteriores, Massimo D'Alema; los miembros de Demócratas de Izquierda Piero Fassino y Nicola Latorre; y los parlamentarios de Forza Italia Salvatore Cicu y Romano Comincioli.

El caso del BNL trata los presuntos obstáculos creados al español BBVA que había presentado una opa para hacerse con la entidad italiana, a favor de la aseguradora italiana Unipol.

También se investiga las irregularidades en la escalada financiera para hacerse con el grupo editorial RCS, propietaria del diario italiano Corriere della Sera y del español El Mundo.

Sobre este último caso, Forleo añade que los políticos "estaban evidentemente interesados en el éxito de la operación por motivos, otros tanto comprensibles", debido al sector en el que opera RCS.

La tercera investigación se refiere a la puja entre el Banco Popular Italiano y ABN Amro por el instituto bancario Antonveneta, que finalmente acabó en manos de los holandeses.

Para Forleo, este "proyecto criminal" causó daños a los pequeños y medios ahorradores y significó "una manipulación del sistema bancario y financiero nacional".

La jueza añade que estas operaciones, que fueron detenidas tras la intervención de la fiscalía y la autoridad bursátil italiana (Consob), perjudicó la imagen del país en el mundo.

Según el informe presentado al Parlamento, los políticos, así como el resto de protagonistas de estas operaciones, estaban seguros de que "nadie les controlaba", ya que continuaron con sus conversaciones a sabiendas de que se habían abierto investigaciones. EFECOM

ccg/jc/prb

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