Empresas y finanzas

Unilever salva la vida a la vieja Pescanova que intentará resucitar su actividad comercial en Bolivia

La vieja Pescanova ha presentado hoy las cuentas del primer semestre que reflejan una pérdidas de 99.000 euros, pero la compañía, que hoy por hoy no tiene actividad comercial y que solo tiene por activo una participación del 1,65% en Nueva Pescanova, ha anunciado que volverá a la actividad en Bolivia, después de que Unilever le haya perdonado 7,9 millones de euros.

La vieja Pescanova se prepara para volver a la actividad comercial tras el doloroso divorcio con Nueva Pescanova, que ha llevado a los antiguos accionistas de la compañía a gestionar una compañía vaciada con el único activo de una participación del 1,6% de Nueva Pescanova que tras un periplo concursal se quedó con todos lo activos productivos.

El Consejo de Administración ha aprobado un Plan Estratégico con el objetivo de volver al negocio de la distribución de productos congelados, pero en Bolivia con la aspiración de extenderse por América Latina. Fuentes de la compañía han explicado, al elEconomista, que la iniciativa se encuentra en la fase inicial pero que ya hay cerrado acuerdos con socios locales y que están pendiente de las autorizaciones administrativas para comenzar a operar.

"La compañía pretende, con esta nueva actividad, dar comienzo a una nueva fase de la compañía, la cual de esta manera recuperaría su actividad propia y dejaría de ser exclusivamente una sociedad de mera tenencia de su participación en Nueva Pescanova", indica en el informe de gestión de la compañía que ha publicado hoy en la CNMV.

La empresa tiene previsto continuar con el desarrollo de nuevas fases del Plan Estratégico y la expansión en otros países, añaden desde la vieja Pescanova. Los principales accionistas de la vieja Pescanova son actualmente los dos fondos de inversión Luxempart y Silicon Metals, con un 7% y un 5%, respectivamente; Manuel Fernández de Sousa, con un 7,51% de las acciones; y Alfonso Paz Andrade, con algo más del 3%.

Es la primera noticia positiva tras sortear varios obstáculos judiciales que amenazaban la viabilidad de la compañía. La última ha venido por parte del gigante holandés Unilever con el que mantenía un largo litigio por culpa del personaje Capitán Pescanova.

El enfrentamiento se remonta a 1996, cuando Frudesa, de Unilever, denunció a Pescanova por lanzar una línea de comunicación protagonizada por un personaje llamado "El Capitán" por considerar que copiaba una figura muy similar utilizada por la firma.

Pescanova, en primera instancias ganó los juicios, con lo que Unilever se vio obligada a pagar 10,13 millones de euros por daños y perjuicios. Pero un recurso posterior le dio parcialmente la razón a la compañía y se redujo la compensación, momento en el cual llegó el concurso de acreedores de Pescanova con el compromiso de devolver 5,9 millones más intereses.

La devolución habría llevado a la quiebra a la compañía pero Unilever ha aceptado una quita del 50% en su reclamación, renunciando a las costas de los procedimientos. El otro 50% fue abonado por Nueva Pescanova.

A final de año, la compañía también se libró de la quiebra después de que un juez paralizara el embargo de sus bienes para responder del daño causado por sus antiguos gestores.

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