Empresas y finanzas

Renfe construirá un nuevo taller de AVE para dar entrada a la competencia

  • Ampliará un 48% la capacidad y estudia mantener los trenes de otras compañías
  • Licita un contrato de 95,6 millones de euros para ganar espacio en Fuencarral
Trenes de alta velocidad. Foto: Efe.

Renfe está reorganizando y ampliando la capacidad de sus talleres de alta velocidad, que corren riesgo de saturarse, para dar entrada a su nueva flota de AVE y a los trenes de la competencia tras la liberalización del transporte de pasajeros.

El operador, que tiene la obligación de ceder espacio a los nuevos operadores para que realicen el mantenimiento de primer nivel de su material rodante (el que se hace casi a diario), ha licitado la construcción de un nuevo taller en Fuencarral (Madrid) por 95,6 millones de euros y está estudiando ir un paso más allá de las exigencias de la CNMC y realizar él mismo la conservación y reparaciones pequeñas de los trenes de la competencia.

"En principio, la idea era ceder solamente la infraestructura, como con los operadores de mercancías, pero la cúpula ha visto una oportunidad de negocio y ahora busca que sea la filial de Mantenimiento la que preste el servicio integral de primer nivel", explican fuentes cercanas la compañía.

Aunque operadores como el francés SNCF ya se han puesto en contacto con Renfe para negociar el modelo de mantenimiento de sus trenes, la decisión definitiva no se tomará hasta octubre o noviembre. Desde el grupo galo no han querido realizar comentarios sobre los contactos con el operador ferroviario español, que, por su parte, aseguró a este diario que ha recibido llamadas de muchos grupos. En este punto, el plan de mantener los trenes de la competencia tiene algunos detractores dentro de la casa ya que asegura que obligaría a Renfe a hacerse responsable de que los nuevos operadores puedan prestar servicio comercial e indemnizarle si no dispone de su tren, incluso prestándole unidades.

Ejecución en dos fases

La obra del nuevo taller, con el que Renfe busca ampliar un 48%, hasta los 62 surcos, su capacidad para mantener trenes de alta velocidad, está articulada en dos fases y tiene un plazo de ejecución de 24 meses. En una primera fase, valorada en 59 millones (sin IVA) se construirá la infraestructura, la playa de vías y se pondrán en marcha diez surcos nuevos en los que se puede realizar los trabajos de conservación de hasta tres trenes al día, unos 30. En una segunda actuación (presupuestada en 20 millones sin IVA) se incrementarán las vías de operación en otras 10: ocho puestos de 200 metros y cuatro puestos de 100 metros.

Actualmente, Renfe tiene una capacidad de mantenimiento de alta velocidad en sus bases de 42 puestos, con los que pueden dar servicio hasta a 252 unidades de material rodante, lo que implica que están cerca de abarrotarse (el operador tiene 230 autopropulsados y 19 locomotoras de alta velocidad). Con la llegada de los 30 AVE comprados a Talgo (los Avriles) y los trenes cama que se van a convertir en vehículos de alta velocidad, la flota del operador va a incrementarse en un 19%, lo que unido a la entrada de otros operadores "saturará las actuales instalaciones por lo que urge aumentar la actual capacidad", explican fuentes de la compañía ferroviaria.

La construcción de la playa de vías también es fundamental porque permite realizar los vaciados de los aseos y la limpieza de los vehículos, entre otras cosas, así como despejar andenes.

La llegada de otros operadores y más flota saturará las instalaciones actuales

Además de ampliar la capacidad con un nuevo taller en la zona de Chamartín, la compañía estatal también quiere trasladar al complejo de Fuencarral el mantenimiento de los trenes que hacen la ruta entre Madrid y Levante para, entre otras cosas, liberar espacio en las infraestructuras de Santa Catalina, que están en la zona de Atocha y dejar espacio para nuevos trenes en la zona y para los de la competencia que operen rutas con origen y destino en Atocha. Así, según ha informado Adif, el corredor Madrid-Levante pasará a tener a Chamartín como estación de referencia, un cambio para lo que será fundamental que se ponga en marcha el túnel que une ambas estaciones madrileñas (conocido como el túnel de la risa) y que en principio está previsto que se inaugure en noviembre de esta año. El túnel para los trenes de alta velocidad, que permitirá arrancar la gestión integrada de las dos infraestructuras, lleva meses concluido y actualmente se están realizando las pruebas de seguridad, que son muy complicadas.

En cuanto a la posibilidad de que Renfe Mantenimiento empiece a trabajar para la competencia, existe la duda de si prestará el servicio con el personal de la casa, que actualmente solo mantiene los AVE 104 en el taller de Málaga, o con el de las empresas que ha constituido con los fabricantes Alstom, Talgo o Siemens para la conservación del material rodante que les compró y de las que tiene el 49%. Las sociedades operan en talleres de Renfe pero con su propia mano de obra. En este punto, el presidente del operador, Isaías Taboas, aseguró que quería recuperar carga de trabajo para la filial, que en el primer semestre de 2019 ha perdido 1,9 millones. Un plan que le obligaría a aumentar la plantilla pública.

Firma un crédito con el BEI

Renfe ha firmado con el Banco Europeo de Inversiones (BEI) un préstamo de unos 100 millones de euros para financiar la compra de 31 trenes de la extinta Feve. La licitación, valorada en unos 287 millones de euros (IVA incluido), incluye la adquisición de 26 unidades eléctricas y cinco híbridas. Con la renovación de la flota, Renfe espera generar ahorros en la operativa y el mantenimiento de los trenes así como reducir las emisiones de CO2 y del ruido. Los trenes darán servicio a la cornisa cantábrica y Murcia.

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