Las prestaciones alcanzan los 15 millones, con una renta media mensual de 400 eurosBilbao. La previsión complementaria (EPSV) en el País Vasco se encuentra muy generalizada, sobre todo en el área de los trabajadores de la Administración Pública y sociedades públicas dependientes, que se encuentran cubiertos por las entidades Elkarkidetza y Itzarri, que en conjunto cuentan con un total de 92.600 asociados.La entidad de previsión más antigua es Elkarkidetza, creada en 1985 y que cubre las prestaciones complementarias de los trabajadores dependientes de las Diputaciones y Ayuntamientos vascos, con un total de 24.455 asociados. Al cierre del pasado ejercicio Elkarkidetza concentró un patrimonio total de 587 millones de euros, con un incremento del 10,75 por ciento. La gestión de este patrimonio, según explicó el presidente de la gestora, Jon Zabalia, arrojó el pasado año una rentabilidad del 7,29 por ciento, que se aplica directamente a los derechos económicos de los mutualistas.Por el lado de las prestaciones, Elkarkidetza abonó el pasado año un total de 14,9 millones de euros a un total de 3.115 pensionistas. Esta cifra implica un incremento del abono de renta del 23,89 por ciento y proporciona una prestación complementaria media de 400 euros a sus asociados. De estas prestaciones el colectivo que mayor desembolso ha supuesto corresponde a jubilaciones forzosas, con casi un 40 por ciento del total; seguidos de las jubilaciones voluntarias con un 20,12 por ciento. Reforma legislativaElkarkidetza, al igual que el resto de las EPSV que operan en Euskadi y que en total gestionan nada menos que un total de 15.600 millones de euros, lo que equivale al 25 por ciento del PIB vasco, está muy pendiente de la reforma del Decreto de EPSV que ultima el Gobierno vasco, que posibilitará una mayor competencia entre éstas entidades y mayores exigencias de transparencia en gestión.