Empleo

Síndrome del impostor o efecto Dunning-Kruger: así afecta la psicología en el éxito profesional

  • Con el paso del tiempo se han ido estudiando cada vez más sesgos que hasta hace poco parecían manías o actitudes recurrentes en el trabajo

En un momento en el que por fortuna se le da a la salud mental en el trabajo una importancia que hasta ahora no había tenido, puede ser interesante repasar algunos conceptos que la psicología ya había establecido en torno al mundo laboral.

Entre ellos, está por ejemplo el conocido como 'síndrome del impostor', el efecto Dunning-Kruger el Principio de Peter. Veamos en qué consiste cada uno.

El principio de Peter

Seguramente todos hemos visto o soportado la carga de trabajar con alguien que parece totalmente incompetente, pero que está en una posición de mando a la que parece haber ascendido por méritos propios. Y lo peor de todo es que es uno de los jefes o responsables. Puede que sea solo una impresión tuya, pero hablas con compañeros, y tienen la misma. Es posible que estés ante lo que describe el denominado Principio de Peter.

Este término fue acuñado por Laurence J. Peter, un profesor canadiense. En los años 60, escribió un libro en el que teorizaba sobre el tema. Peter llegó a la conclusión de que en toda estructura jerárquica, cada empleado asciende hasta su nivel de incompetencia. Si te has preguntado por qué todo tu equipo o empresa parece ser ineficaz, Peter tiene una respuesta: con el tiempo, cada puesto de trabajo se llena de una persona que es incapaz de estar a la altura de las obligaciones y responsabilidades necesarias para ejecutar su trabajo con eficacia.

Tiene cierto sentido. Un empleado trabaja duro, hace un buen trabajo y es agradable. Cuando se abre un puesto interno, el empleado es elegido para ocupar el puesto como recompensa por sus esfuerzos y resultados. Pero que alguien en un puesto intermedio sea bueno no significa que sus nuevas funciones le sean agradables o esté capacitado para ellas.

Este ciclo ascendente continúa, hasta que deja de hacerlo. El empleado finalmente ha llegado a su nivel de incompetencia. La persona ha alcanzado un nivel en el que sus habilidades, talentos, inteligencia y capacidades son insuficientes para cumplir con sus responsabilidades.

El efecto Dunning-Kruger

Es otro perfil recurrente en las charlas de pasillo o tomando café. Esa persona que no hace bien su trabajo pero piensa que es el mejor. El efecto Dunning-Kruger, llamado así por dos profesores que estudiaron este fenómeno, demuestra que una persona con este rasgo confunde su propia capacidad cognitiva y su inteligencia con la de los que le rodean. Es el individuo que cree firmemente que conoce todas las respuestas correctas.

El síndrome del impostor

Lo opuesto al Principio de Peter y al efecto Dunning-Kruger es el síndrome del impostor. Se da cuando las personas inteligentes y capaces subestiman sus capacidades. Sienten que no se merecen el puesto que ocupan.

El síndrome del impostor fue identificado inicialmente a finales de los años 70 por dos psicólogas, Pauline Rose Clance y Suzanne Imes. En su trabajo de investigación, las psicólogas sostenían que las mujeres eran las únicas afectadas por el síndrome del impostor, pero posteriormente lo actualizaron para reflejar que los hombres también lo padecían.

Se cree que el síndrome del impostor es el resultado de factores como los rasgos de la personalidad, como el perfeccionismo o los antecedentes familiares.

Estas personas también se exponen a perder grandes oportunidades de trabajo, ya que consideran que no poseen las habilidades, la educación y la experiencia necesarias. Sin duda, un problema de que al hablase más también tiende a ser reconocido por las propias personas que pueden sufrirlo.

comentariosicon-menu0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
FacebookTwitterlinkedin
arrow-comments