Elecciones Francia 6 Mayo

Sarkozy frente a Hollande: una contienda de rechazos

Hollande es el candidato con mayor respaldo de los sondeos.

Francia vota este domingo en la primera ronda de las elecciones presidenciales, con una economía débil que puede provocar Nicolas Sarkozy se convierta en el primer presidente del país en perder la lucha por la reelección en más de 30 años. Siga el Especial de Elecciones francesas

En una contienda impulsada por la aversión al estilo extravagante de Sarkozy y su fracaso en la reducción del desempleo así como por las diferencias políticas, Sarkozy y su rival socialista François Hollande deben vencer a otros ocho candidatos para pasar a la segunda ronda del 6 de mayo, donde los sondeos dan una clara ventaja a Hollande.

El candidato socialista, de 57 años, promete menos recortes menos drásticos que Sarkozy y quiere elevar los impuestos a los más ricos para financiar la creación de empleo, en particular un 75 por ciento a las personas que ingresen más de un millón de euros. Se convertiría en el primer presidente de izquierda de Francia desde François Mitterrand, que derrotó al entonces presidente Valery Giscard-d'Estaing en 1981.

Sarkozy, también de 57 años, dice que él es una apuesta más segura ante la futura agitación económica pero muchos de los trabajadores y jóvenes que le votaron en 2007 por sus promesas de salarios mejores están desertando en un momento en el que el índice de paro ha alcanzado su nivel más alto en 12 años.

Francia está luchando con un débil crecimiento, un amplio déficit comercial, un persistente 10 por ciento de desempleo y frágiles finanzas públicas que llevaron a Standard & Poor's a recortar su calificación triple A en enero.

Hastío social

Muchos franceses también han expresado su disgusto por un presidente que ha llegado a ser visto como vulgar y demasiado cercano a los ricos y al mundo de la fama tras su boda con la supermodelo Carla Bruni al principio de su mandato, y que además tiene estallidos de mal carácter en público.

"Estamos cansados de Sarkozy", dijo Marc Boitel, a músico de trombón que participó en una protesta callejera ante la votación del domingo. "La gente solo quiere trabajos". Boitel tiene pensado votar por el izquierdista radical Jean-Luc Melenchon, que quiere una revolución anticapitalista, y después por Hollande en la segunda vuelta, reflejando un cambio en los electores.

Aún así, Sarkozy se sabe vender mucho mejor que Hollande, que carece de brillo.

El fantasma de la abstención

Existía la posibilidad de un nivel de abstención récord en las elecciones del domingo, con mucha gente quejándose de que ninguno de los candidatos le parecía atractivo.
 Bajo la consigna "Ellos no nos representan", cientos de jóvenes manifestantes marcharon el sábado a través de París.

"Ninguno de los candidatos me parece creíble. La política es controlada por las finanzas", dijo a Reuters Duncan, un estudiante de 19 años, mientras la protesta convergía en la Bolsa de París.

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