Elecciones 26M

Los euroescépticos podrían controlar hasta el 25% del Parlamento Europeo tras el 26-M

  • El populismo parece imparable y las fuerzas tradicionales tendrán menor peso

Las elecciones al Parlamento Europeo del domingo es muy posible que refuercen el papel que los partidos populistas están desempeñando en la política del viejo continente. El avance de los euroescépticos puede hacerles controlar entre un 20 y un 25% de la cámara, y aunque las grandes formaciones sobre las que gira la política europea, socialistas, populares y liberales, seguirán teniendo un papel muy relevante, aunque quizás con menos fuerza que en la legislatura anterior, el populismo parece imparable.

En un momento en el que Reino Unido aún deshoja la margarita del Brexit, con la posibilidad de un nuevo referéndum, en el que Italia se ha convertido en un socio díscolo que se suma a países como Polonia y Hungría en los que la UE es vista con serios recelos, el proyecto europeo se debate entre las posturas que abogan por una mayor integración y aquellos que desean reducirla.

El Parlamento Europeo tiene un peso relativo en las instituciones de la UE. La iniciativa legislativa corresponde a la Comisión, pero no se puede adoptar ninguna legislación sin que el Consejo, es decir, los jefes de Estado y de Gobierno de los países miembros, den su visto bueno. Así, el Parlamento tiene como misión debatir y perfeccionar la normativa que propone la Comisión, pero para que la legislación lleve a buen puerto debe contemplar las posturas de los Gobiernos. Por tanto, la UE no funciona como una democracia parlamentaria al uso, y los consensos y negociaciones entre sus diversas instituciones son la única forma de sacar adelante los proyectos.

El nuevo Parlamento seguramente reflejará las dificultades que está encontrando la UE para definir su futuro, pues cada día hay menos consenso sobre la dirección a tomar a largo plazo

Por tanto, el nuevo Parlamento seguramente reflejará las dificultades que está encontrando la UE para definir su futuro, pues cada día hay menos consenso sobre la dirección a tomar a largo plazo.

Todo este panorama de división interna y falta de un proyecto de futuro incide decisivamente en materias como el presupuesto comunitario, las políticas de inmigración comunes, la construcción de instituciones compartidas y, desde luego, la extensión del euro a todos los países de la Unión, algo que hoy en día parece quimérico.

Aunque el populismo y los euroescépticos avancen en la Unión, si populares, socialistas y liberales logran mantener gran representación la UE mantendrá una cierta estabilidad

Aunque el populismo y los euroescépticos avancen en la Unión, si populares, socialistas y liberales, junto con algunas fuerzas no adscritas moderadas, logran mantener gran representación, los presupuestos para años venideros, que han de surgir del consenso entre Parlamento y Consejo, pueden irse incrementando sin que se vean afectadas partidas clave como la política agraria común, una tajada que bajo el epígrafe recursos naturales supone algo menos de 60.000 millones de euros representando un 35% de todos los pagos de la UE. Esta partida es para España especialmente importante pues somos una potencia agraria en Europa, pero podría verse afectada por la actitud cicatera de los euroescépticos que intenten derribar todos los entramados financieros de los que directamente no se beneficien. No obstante, si bien España recibe aproximadamente un 11% del total, también otros países, aunque su sector agrario no sea tan productivo, reciben cantidades por desarrollo rural y otros conceptos, razón por la que prácticamente a nadie debería interesar atacar esta financiación.

Es obvio que las posturas sobre inmigración son muy diferentes entre los países miembros. Mientras Polonia, que apenas tiene inmigración, se muestra claramente intransigente, Alemania, país necesitado de mano de obra, impulsa una política más laxa.

En la UE hay recursos claramente insuficientes para mantener impermeables tantos miles de kilómetros de fronteras exteriores

Italia, por su parte, sometida a una inmigración constante en los últimos años, se muestra partidaria del cierre de fronteras. En general, en la UE hay recursos claramente insuficientes para mantener impermeables tantos miles de kilómetros de fronteras exteriores y, salvo el caso de los refugiados por la guerra en Oriente Medio, el flujo constante de inmigración no es tan significativo como para que sea visto como un problema a largo plazo, sobre todo porque Europa tampoco se muestra capaz de lograr el reemplazo generacional dada la baja natalidad.

Los miembros del Parlamento Europeo que harán campaña sobre políticas migratorias más estrictas seguramente van a aumentar, aunque su capacidad para generar una postura común en este sentido, actualmente tampoco lograda, se antoja improbable. Lo que es seguro es que los recursos que se destinen a la cooperación con los países para el mejor control de las fronteras exteriores aumentarán en el futuro, pero del total del presupuesto comunitario estas partidas ocupan un lugar de cola y seguirán siendo muy poco significativas. Quizás se ponga más énfasis en apoyar políticas de integración que en la financiación de iniciativas de seguridad.

Dado el beneficio que obtienen la mayor parte de los países de diferentes partidas de la PAC, no es previsible que estas partidas se vean reducidas

El populismo y el euroescepticismo son legados de la última crisis y del agotamiento de los partidos políticos que tradicionalmente han sido el soporte del avance de la integración europea. El Parlamento Europeo va a reflejar este nuevo escenario, en el que los euroescépticos podrían llegar a ocupar hasta un 25% de los escaños y aunque serán una fuerza influyente, carecerán de capacidad para paralizar el funcionamiento de la UE.

Consulte aquí el ESPECIAL ELECCIONES 26-M

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comentariosforum1

freddy alzate
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En Contra

El problema en Europa es el mismo en todos los paises: la decadencia de la cultura europea. En España, Cataluña, en Inglaterra, en Francia y en America igual. El futuro es del Islam, una cultura mucho mas correcta, fuerte y noble. Cuando nos hagamos moros conseguiremos la justicia que ahora no tenemos.

Puntuación -6
#1