La economía, un apoyo para los activos ligados al ciclo

Por Rose Marie Boudeguer, Directora del Servicio de Estudios de Banca March

Según anticipan los indicadores de confianza de empresarios y consumidores, este trimestre será muy positivo para la economía mundial. Por ello,analistas y organismos internacionales están revisando al alza las previsiones de crecimiento que se hicieron a comienzos de año.  De esta manera, la aceleración del crecimiento vendrá acompañada de un aumento de la inflación hasta niveles cercanos al 2%.

Este escenario respalda la conveniencia de políticas monetarias menos expansivas. En concreto, se prevé que la Reserva Federal americana realice dos subidas adicionales este año, hasta el 1,25%-1,5%, lo que significa que los tipos de interés americanos tienen margen de subida, de tal modo que a finales de año se situarían por lo menos medio punto porcentual por encima de los niveles actuales. En Europa, el Banco Central Europeo ha comenzado a reducir el ritmo de compras de activos en abril y es posible que en algunos meses comunique nuevas reducciones al programa. De hecho,eventualmente podría contemplar  un aumento de los tipos de descuento en 2018. Estas expectativas también harán subir los tipos a lo largo de la curva europea.

Este entorno de tipos de interés al alza no es favorable para la inversión en renta fija, sobre todo para la deuda soberana. No obstante, dentro de esta clase de activo todavía puede encontrarse valor en algunos bonos periféricos europeos, biena través de la inversión en bonos americanos o bien a través de otros mercados con rentabilidades más altas que las europeas, con una duración gestionada de forma muy flexible y activa.

Como regla general para la renta fija,  sin embargo, este trimestre se recomienda seguir invirtiendo en bonos de menor duración y mayor riesgo de crédito.  Aunque la popularidad de esta estrategia en el último año ha encarecido los precios de la deuda corporativa, todavía se pueden encontrar ventanas de oportunidad dentro de las categorías “high yield”, empresas en países emergentes y financieras europeas. En ese contexto, se recomienda diversificar al máximo la cartera de renta fija.

En cuanto a la renta variable, tras su buen comportamiento en lo que va de año las bolsas no están baratas, pero todavía tienen potencial de subida porque el crecimiento de los beneficios empresariales se sigue revisando al alza.  En este sentido, es interesante considerar que podría darse un cambio de liderazgo entre la bolsa americana y la europea, regiones que aconsejamos sobreponderar en las carteras.  Si los temores de fractura en la escena política europea se van disipando durante este trimestre, las bolsas europeas, con una valoración más atractiva, podrían tener mayor recorrido que la americana, sobre la que seguirá pesando su valoración y la falta de concreción en la política económica.

Las bolsas emergentes también están aumentando su potencial. La estabilidad que ha demostrado China, el fuerte crecimiento en India a pesar del duro proceso de desmonetización del año pasado, sienta una buena base para que los beneficios sigan al alza en Asia.  En otras regiones emergentes, la mejora en el precio de las materias primas, la recuperación de Brasil y Rusia, junto a un dólar que no se fortalecerá mucho más, permitirán el retorno de flujos de capital a sus mercados.

La exposición sectorial seguirá siendo relevante, aunque aumentará también la importancia de la selección de valores. En este renacimiento del ciclo, se recomienda primar la exposición a sectores como los de tecnología y financiero, buscando siempre un equilibrio con las oportunidades existentes en sectores más defensivos.

El principal riesgo para los mercados está en la escena política: en Europa, las elecciones en Francia en primer lugar, pero sin olvidar la amenaza euroescéptica en Italia y las difíciles negociaciones por el Brexit. En Estados Unidos, el peligro del proteccionismo y el retraso en la implementación de las medidas de estímulo fiscal.

En el mercado de divisas, al dólar le seguirá costando fortalecerse por la incertidumbre sobre los estímulos, pero las subidas de tipos previstas para este año darán soporte al billete verde, que podría tender hacia niveles más cercanos a la paridad, aunque sin llegar a ella.  A pesar de que su revalorización se está agotando, se recomienda seguir manteniendo dólares en cartera por diversificación y como activo refugio.

Como conclusión, el contexto actual es favorable para los activos financieros ligados al ciclo pero se esperan repuntes de volatilidad que aconsejan mantener muy diversificadas las carteras: con una exposición neutral en activos monetarios a pesar de su nula rentabilidad, y con una exposición inferior a la neutral en renta fija. La renta variable sigue siendo el activo con mayor potencial, y por lo tanto, mantenemos su sobreponderación.

Esta entrada fue publicada en Análisis fundamental. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.