¿Están manipulados los mercados financieros?

Por David Gonzalvo, miembro de CFA Society Spain y CEO de inveo.es.

¿Están los mercados financieros manipulados? A juzgar por los numerosos casos de supuesta colusión por parte de entidades financieras durante los últimos años, lo que parece evidente es que no todas las partes juegan con las mismas cartas. De hecho, varias entidades financieras ya han sido multadas o están siendo investigadas por manipular la fijación de precios de activos tan importantes como el LIBOR (referencia de contratos de derivados por valor de 350 billones de dólares), las divisas y las materias primas. También se han dado casos, aunque de forma más residual, en acciones y bonos. El modus operandi es común en todos los ejemplos mencionados: un grupo de entidades financieras y/o gestores aprovechan su papel de “fijadores de precio” o de “creadores de mercado” (conocidos como market makers) para manipular los precios de dichos activos a su favor. Dado que siempre se trata un juego de suma cero, lo que ganan dichas entidades va en contra del resultado de la contraparte, generalmente inversores institucionales o privados.

Por ejemplo, en el caso de las divisas varios bancos (entre ellos HSBC, JP Morgan, Royal Bank of Scotland y UBS) han sido multados más de 4.000 millones de dólares por adelantarse a las órdenes de sus clientes (lo que en inglés se conoce como front-running) así como por manipular los tipos de cambio de VW/Reuters, que sirven de referencia para numerosos contratos y para calcular el valor de las posiciones en divisas de multitud de fondos de pensiones y carteras de inversión.  Aunque la sanción parece elevada, en realidad es ínfima respecto a los más de 4,7 billones de dólares de volumen que se estima que mueve el mercado de divisas diariamente. De igual modo, el castigo impuesto hasta el momento a las entidades involucradas en la manipulación del LIBOR (aparentemente durante años) palidece respecto a los supuestos beneficios obtenidos. De hecho, como apuntaron hace ya algunos años dos economistas en un estudio, el interés de los bancos en reducir artificialmente el tipo de interés que estaban dispuestos a pagar por recibir préstamos de otros bancos (dato que se utiliza para el cálculo del LIBOR) no era únicamente para aparentar solidez financiera frente al mercado sino también para obtener un beneficio en sus posiciones de derivados de tipos de interés (conocidos como swaps). Por ejemplo, uno de los bancos más activos (Citigroup) estimó a principios de 2009 que una simple bajada del 0,25% en el LIBOR podría representarle unos beneficios adicionales de 936 millones de dólares durante el primer trimestre.

Las materias primas son otro activo financiero donde la manipulación de precios parece estar a la orden del día. Uno de sus mercados principales, el oro, está siendo investigado por presunta colaboración de varios bancos en la fijación diaria del precio de las 3 de la tarde en Londres, referencia para la liquidación de numerosos contratos de derivados. Según un estudio de la investigadora de la Universidad Stern de Nueva York y del Director de Estudios de Moody’s Albert Metz, durante el periodo previo a la fijación de dicho precio (que puede durar varios minutos) se detectaron desde 2004 movimientos extraños que invitaban a pensar en un comportamiento colusivo entre los creadores de dicha referencia (Barclays, Deutsche Bank, Bank of Nova Scotia, HSBC y Societe Generale). Otros metales preciosos, como la plata, el paladio y el platino, también están siendo investigados. Igualmente la sombra de la duda se ha extendido al petróleo, estando en este caso supuestamente implicados no sólo los bancos sino también las propias compañías petroleras como BP, Shell o Statoil.

Los mercados de las acciones y los bonos no se han quedado al margen de las investigaciones, aunque el foco de atención de los autoridades se centra en ambos casos en los gestores más que en los intermediarios. Por ejemplo, hace un par de meses Athena Capital Research, una firma de inversión de Nueva York especializada en el trading automático de elevada frecuencia (en inglés HFT) fue multado por manipular los precios de miles de acciones del Nasdaq durante los dos últimos segundos previos al cierre utilizando complejos algoritmos de inversión. La SEC americana, por su parte, está investigando a los grandes gestores de fondos de deuda por las ventajas en precios que obtienen respecto al resto de inversores en la ejecución de sus órdenes, en un mercado como es el de la deuda que a pesar de los avances tecnológicos de los últimos años, sigue operando fundamentalmente igual que hace una década (con fijación de precios mediante llamadas telefónicas y correos electrónicos y de forma poco regulada).

En definitiva, hasta el momento muchas investigaciones y algunas multas, pero pocos cambios en la estructura o en las reglas de juego que permitan vislumbrar una verdadera solución al principal problema al que nos enfrentamos: la credibilidad de los mercados financieros.

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