Toca esperar con mucha paciencia la oportunidad

Por Pedro Escudero, Consejero delegado de DPM Capital

Los mercados están inundados de liquidez y todo sube. Los grandes bancos centrales del planeta han creado un mundo donde no existe la posibilidad de invertir y tener un buen retorno con un margen de seguridad apropiado.
Con una especulación en niveles máximos, ahora son tiempos de espera y paciencia hasta que los mercados vuelvan a abrirse a oportunidades. La espera puede ser de muchos trimestres e, incluso, años. El mercado no se enfada si uno no participa y queda al margen durante una temporada.

La historia financiera nos recuerda que hay momentos donde la irracionalidad domina los mercados. Las burbujas de mercado crecen y crecen, y no pocos las justifican agarrándose a algún componente racional que siempre está presente.

En el caso que ahora nos ocupa, por ejemplo, parece razonable decir que los mercados seguirán inflándose mientras los bancos centrales sigan imprimiendo dinero a la velocidad que lo están haciendo hsta ahora y, por lo tanto, nada va a cambiar a corto plazo. Y es que, toda acción tiene su reacción.

Muchos, seguramente la gran mayoría de inversores, han elegido jugar al juego de la música y las sillas. Quizá, cuando la música se apague, algunos puedan encontrar una silla en la que refugiarse, pero no todos. Mientras esto sucede, unos pocos hemos optado por esperar y quedarnos fuera de un juego que parece peligroso.

Nunca en la historia se ha pagado más por ventas llevadas a futuro como ahora y adquirir crecimiento en ventas es como comprar aire. Una empresa no tiene más que bajar los precios por debajo de coste (perdiendo dinero todos los días, claro) para que las ventas se disparen.

Estamos en un periodo de fuerte especulación. El mercado y sus partícipes están enfocados en pagar precios cada vez más altos por algunas cotizadas que pueden crecer en ventas, pero que en realidad no tienen ningún beneficio.

Cuando el dinero es abundante y los mercados y sus partícipes viven momentos de euforia es cuando llegan los errores garrafales porque, básicamente, muchos no saben qué hacer con el dinero. De todas las empresas que están saliendo a bolsa quién sabe cuántas seguirán en funcionamiento dentro de un año.

Muchas aguantarán hasta que se les acabe el dinero en caja o hasta que llegue el último tonto que está dispuesto a meter dinero en un pozo sin fondo. Decía Benjamin Franklin (uno de los padres fundadores de Estados Unidos además de político, polímata, científico e inventor) que es difícil para un saco vacío sostenerse solo y derecho. Solo es cuestión de tiempo que toda esta burbuja empiece a desinflarse.

¿Qué hacer entonces? La clave es no participar de las locuras que se están realizando en los mercados y darse cuenta de que éste está hecho por personas humanas y, como tales, está dominado por emociones.
Ahora, con la ayuda de la liquidez masiva inoculada por los bancos centrales, estamos en un momento maniaco de máxima especulación y hay que saber reconocer los riesgos. La mejor alternativa es esperar y seguir el proceso de mejora de uno mismo.

Es decir, seguir investigando, leyendo sobre empresas, modelos de negocios, etcétera, pero sin participar y esperar hasta que los mercados cambien y lleguen de nuevo los precios razonables con márgenes de seguridad para la inversión. En definitiva, hay que tener paciencia y saber esperar.

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