Mercados artificialmente sobrevalorados

Por Pedro Escudero, Consejero Delegado de DPM Capital

Los mercados indican que, aún con la inflación al alza, las tasas de interés no están aumentando e incluso parece que quieren caer. La inflación no suele bajar rápidamente, ya que los precios de determinados bienes y servicios necesitan tiempo para ajustarse después de haberse incrementado. Los precios de muchos activos de gran peso en nuestra economía, como la renta variable o los inmuebles, suelen tener una referencia muy directa con las tasas de interés a largo plazo, ahora artificialmente alteradas por la acción de los bancos centrales.

Los números son realmente alarmantes. Entre la Reserva Federal y el Banco Central Europeo están inyectando a la economía billones de dólares. Esta política, que busca evitar un descalabro económico como consecuencia de la pandemia, está empujando el precio de los bonos y haciendo caer sus tasas de interés, al mismo tiempo que hace subir el precio de otros activos. Los mercados están artificialmente sobrevalorados por una estrategia de los bancos centrales que tiene como objetivo aumentar el valor de los activos para generar sensación de riqueza y, en última instancia, aumentar el gasto de los consumidores contribuyendo así a la recuperación de la economía.

¿Qué hacer en estas circunstancias? En primer lugar, entender lo que está sucediendo y aceptar que la sobrevaloración de activos no puede persistir para siempre. En algún momento, los bancos centrales van a tener que dejar de imprimir dinero y, entonces, las tasas de interés a largo plazo van a subir y los mercados de renta variable comenzarán a ajustarse. En segundo lugar, hay que estar preparado para ese momento manteniendo posiciones solo en aquellos activos que presenten actualmente valoraciones históricamente bajas. Como no hay muchos activos con estas características, lo más racional es mantener menos posiciones invertidas. En tercer lugar, y como consecuencia de lo anterior, debemos reducir la exposición a los mercados al entender que cuando llegue la corrección va a ser imposible predecir el momento exacto en el que se producirá.

Tan importante como lo anterior es saber actuar cuando lleguen por fin las correcciones. En esa situación, las posiciones con valoraciones bajas seguramente también caerán, aunque deberían hacerlo menos que el mercado en general. Hay que mantener la calma para pensar en qué activos debe uno posicionarse con vistas al futuro.

El trabajo de preparación para poder invertir con éxito cuando los mercados dejen de estar artificialmente altos debemos hacerlo con meses de antelación. Por eso es crucial ese tiempo y esas horas que ahora dedicamos a la investigación y lectura que, cuando los inversores empiecen a vender porque sientan el miedo y las emociones, nos va a permitir posicionarnos en aquellos activos que consideramos ganadores a futuro. Uno debe entender que aunque los mercados estén en estos momentos muy altos la ventana de oportunidad, tarde o temprano, se abrirá y debemos estar atentos y preparados para ello.

Las consecuencias de mantener mercados artificiales, es decir, de imprimir trillones de dinero están todavía por ver. Parece lógico y racional pensar que habrá todo tipo de efectos secundarios y consecuencias futuras de este nuevo experimento a nivel mundial. Japón ya hizo algo parecido en el pasado, pero la combinación de los principales bancos centrales del mundo imprimiendo sumas enormes de dinero a la vez es algo que nunca ha sucedido en la historia de la economía. El retorno de la renta variable en los próximos años podría ser mucho más moderado, e incluso negativo, conforme los bancos centrales empiecen a revertir o hasta cancelar sus políticas de inyecciones de dinero.

En un momento como el actual en que los inversores se sienten muy seguros y creen que no pueden perder es propicio para una reflexión y un análisis detallado de las valoraciones bursátiles. El proceso natural es volver de lo artificial a lo no artificial y de unas valoraciones estratosféricas a unos mercados con precios basados en fundamentales. Prepárense para unas bolsas difíciles según la pandemia siga retrocediendo y desapareciendo de nuestras vidas.

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