El efecto gaseosa del ‘alza líquida’

Por Carlos Almarza, analista de mercado de Trader35

La fortaleza con la que cerraron las bolsas la semana pasada es indiscutible. Los alcistas siguen al mando a pesar de las caídas de corto plazo que vimos ayer, es indiscutible. Estamos ante la madre de todas las recuperaciones favorecida por las mayores medidas de reactivación de la economía que se conocen hasta la fecha, lo que denominamos como fase de alza líquida. Las medidas tomadas desde marzo del pasado año por las autoridades monetarias a nivel global dejan minúsculas las tomadas en anteriores crisis. Por ello las bolsas están disfrutando de un efecto gaseosa que por el momento parece no tener fin.

En este tipo de situaciones conviene tener los pies en el suelo y a la vez saber disfrutar de la coyuntura. Por muy obvio que parezca, un mercado alcista como el actual sube hasta que deja de hacerlo, y a lo largo de la historia se ha perdido más dinero prediciendo un mercado bajista, con el coste de oportunidad que supone, que sufriéndolo directamente, por lo que es conveniente tenerlo siempre en cuenta.

Índices como el Dow Jones o el S&P 500 se revalorizan desde el suelo del pasado año aproximadamente el 90%, cerca de un 100% el Nasdaq 100, todavía más lo hace el Russell 2000 con subidas de más del 140%, el 75% aproximadamente el EuroStoxx 50 y el Ibex 35, más rezagado y débil, se anota aproximadamente un alza del 50%.

Son muchos los indicadores que nos advierten de sobrecompra y de una potencial corrección, pero mientras la música suene no seré yo el que pretenda ponerle el cascabel al gato. Como venimos insistiendo en las últimas semanas, no es momento ya de comprar en demasía, pero si de mantener hasta que se detecten signos de agotamiento, algo que de momento no vemos. Las alzas, a pesar de la sobrecompra, aún podrían extenderse en próximas semanas antes de que se forme una corrección que permita tomar posiciones con vocación de permanencia a precios más atractivos en términos tanto de rentabilidad como de riesgo.

La sobrecompra amenaza

La mayoría de los principales índices de referencia se encuentran por encima de 4 ATRs sobre sus respectivas medias de 55 semanas, niveles que tradicionalmente advierten de que es complicado mantener el ritmo de subida sin que se produzca al menos una pausa o cierta consolidación.

Pero para darnos cuenta de la magnitud histórica de lo que acontece en este “alza liquida” de las bolsas, alza favorecida por las medidas ultraexpansivas de relanzamiento económico, utilizamos el diferencial en términos porcentuales de la cotización con respecto de las medias de 55 semanas.

Pueden observar que nos encontramos en niveles vistos en muy pocas ocasiones a lo largo de los últimos 20 años. Los principales índices de referencia en Wall Street se encuentran sobre el 20% con respecto a la media, niveles alcanzados al final del alza líquida tras el suelo de 2003 y tras el de 2009. Para ver niveles ligeramente superiores debemos retroceder ya a la parte final de la subida de finales de los 90 antes del gran techo de la burbuja tecnológica que estalló en el año 2000. ¿Nos advierte esto de que una corrección va a ser inmediata?

Rotundamente NO, pero refuerza nuestra recomendación de que hay que ser ya muy selectivo con las compras y no aumentar exposición de forma significativa.

Las medidas de relanzamiento de la economía son de dimensiones estratosféricas, por lo que los vientos de cola de las bolsas siguen siendo favorables y aún pueden mantener el vuelo por más tiempo, pero es también cuestión de tiempo para que se produzca una reversión a la media, para que se produzca una fase de ajuste de este alza liquida del que disfrutamos estas semanas.

Tras una corrección de las bolsas la Economía tendrá que ratificar la recuperación para que tome cuerpo lo que denominamos alza fundamental. Será entonces cuando Europa podría encontrar más dificultades ante el mastodóntico estado del bienestar, su pesada burocracia, y la falta de agilidad y flexibilidad de sus economías, lo que podría retrasar la continuidad de la tendencia, algo que ya vimos tras el suelo de 2009. Es algo también a tener en cuenta a la hora de seleccionar valores de cara al futuro.

Mientras Wall Street siguió subiendo de forma ininterrumpida desde el suelo de 2009, las bolsas europeas tras su alza líquida, devolvieron buena parte de la subida hasta que pudo tomar cuerpo la fase de alza fundamental, prácticamente 3 años después.

Niveles a vigilar

A efectos prácticos vamos a señalar niveles que no deberían de cederse a corto plazo para poder seguir confiando en la actual fase alcista.

Hablamos de los 33.500 puntos de Dow Jones Industriales, los 4.095 puntos de S&P 500, los 13.670 puntos del Nasdaq 100

Al otro lado del Atlántico hay que vigilar los 3.920 puntos de Eurostoxx 50, o los 15.030 puntos del Dax 30 alemán.

Esta entrada fue publicada en Análisis técnico, Bancos centrales, General, Macro, Renta variable. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.