2020 será un ejercicio complejo, pero sin recesión

Por Elena Villalba, directora general de Mirabaud Asset Management para la Península ibérica y Latinoamérica

Cerramos un 2019 complejo para los mercados. Y pese a que, no nos engañemos, 2020 también lo será, desde Mirabaud no compartimos la por muchos vaticinada llegada de una recesión de la economía global.

Nuestras previsiones apuntan más hacia una lenta pero consistente estabilización de la tendencia negativa de crecimiento, especialmente en las maltrechas economías europeas, lo que podría ser incluso positivo para los años próximos. Alemania, motor del bloque euro, empieza a dar signos de mejora y, a grandes rasgos, los indicadores de consumo en la zona euro se mantienen fuertes y estables. De otro lado, Estados Unidos, aunque muestra cierta desaceleración, se encuentra en un momento mucho mejor que en el que se encontraba en el fatídico 2008. Incluso con la incertidumbre política que ahora mismo hay en el país por las polémicas en torno a la figura de Trump, la situación no parece que vaya a afectar mucho a los datos macro mundiales.

Y si hay algo que en Mirabaud tenemos claro es el buen tono que van a seguir adquiriendo los mercados emergentes, especialmente los asiáticos. Las previsiones de crecimiento que se barajan para las economías emergentes se mantienen estables, hacia, según el FMI, un 4,1% en 2019 y un 4,7% en 2020. A esto se suma que los mercados emergentes continúan con una tasa de impago por debajo de su media histórica y un endeudamiento relativamente bajo frente al de los países desarrollados. Además, la inyección de liquidez de los bancos centrales, precisamente para alejar el temor a un frenazo del crecimiento económico global, también ha ayudado a los emergentes al frenar el alza del dólar. El potencial de esta clase de activo es evidente.

Definitivamente, desde Mirabaud no compartimos la visión de quienes auguran una macro negativa. Nos posicionamos en una línea mucho más optimista basándonos en tres principales factores: el PIB mundial sigue creciendo (con gran apoyo de los países emergentes) entre un 2,5 y un 3 por ciento, no se prevé un cambio de estrategia desde los bancos centrales y todo apunta a que la inflación se va a mantener en niveles bajos.

En este contexto, nuestras recomendaciones para los inversores en 2020 en renta variable global pasan por un modelo de selección temática, eligiendo aquellas temáticas que, tras un exhaustivo análisis, provocarán los cambios más sustanciales dentro de los distintos sectores de la industria a nivel global. A esta selección temática se le suma una selección bottom-up de valores, con foco en compañías líderes en su sector y con las mejores perspectivas a largo plazo. Y ponemos el foco en compañías que cumplen rigurosamente los requisitos ESG.

Si nos centramos en renta fija global, estamos muy satisfechos con los resultados de los fondos basados en una selección especializada que, siguiendo los criterios ESG, detectan las mejores oportunidades del mercado de renta fija allá donde se encuentren. De cara a 2020 recomendamos elegir fondos total return que, sin dejar atrás áreas clave como la liquidez y la transparencia, persigan la diversificación del riesgo y la preservación del capital. Es fundamental invertir de forma totalmente flexible, lo que permite definir la duración y los posicionamientos de un fondo, tanto geográficos (no olvidemos que los ciclos son distintos según la zona geográfica) como de tipo de activo, en función del ciclo económico y de la macro. Invertir en distintas zonas y sectores dentro del universo de renta fija proporciona, en definitiva, flexibilidad y permite alcanzar las mejores opciones disponibles.

Pero, por encima de todo, lo que recomendamos siempre desde Mirabaud es apostar por una gestión activa, basada en la toma dinámica de decisiones. Creemos que esta gestión de convicción es el único modo de aprovechar las oportunidades existentes, porque, incluso en los momentos más complicados de mercado, las hay. La clave es saber localizarlas y contar con herramientas flexibles que permitan obtener el máximo rendimiento en cada momento del ciclo.

No quiero despedir esta tribuna sin desear unas muy felices fiestas a los lectores de El Economista y al magnífico equipo del diario. Nos espera un 2020 que, seguro, vendrá cargado de retos, pero también de magníficas oportunidades. Mis mejores deseos para todos. ¡Feliz Navidad!

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