Economía

¿Dónde estabas cuando quebró Lehman Brothers? El día que el sistema económico colapsó

  • Expertos del sector financiero recuerdan cómo vivieron aquel día aciago
  • La política monetaria y la regulación fueron temas cruciales
  • Los bancos centrales salieron al rescate inyectando liquidez
Foto: Reuters.

Hay fechas que se quedan grabadas en la memoria para siempre. Hay fechas en las que todo el mundo se acuerda de lo que estaba haciendo cuando sucedió. Y, al menos para todo el que hace 10 años trabajara o tuviera cierto interés en el mundo financiero, una de esas fechas es el 15 de septiembre de 2008, el día en el que Lehman Brothers quebró.

Lo hizo de madrugada, como buen cisne negro que fue, después de que el entonces secretario del Tesoro de Estados Unidos, Hank Paulson, fracasara en su intento de buscar una solución para salvar al banco sin dinero público, sobre todo después de que apenas una semana antes había tenido que tirar de chequera para salvar a las hipotecarias Fannie Mae y Freddie Mae. Al fin y al cabo, ya lo había conseguido seis meses antes con el rescate de Bear Strearns por parte de JP Morgan. Esta vez no funcionó para sorpresa tanto de Ben Bernanke, entonces presidente de la Reserva Federal (Fed), como del propio Paulson. Ambos estaban convencidos de que el precedente de Bear Stearns, y el hecho de que las acciones de Lehman acumularan una caída del 70% en apenas 12 meses, implicaba que el mercado ya descontaba un trágico final para ese banco de inversión que comenzó vendiendo algodón en una tienda de Alabama.

Ambos se equivocaron ya que el crash de Lehman supuso el casus belli que acabaría desencadenando una crisis que aún hoy no ha puesto su punto y final. "Pensé que era un gran error dejar quebrar un banco con 600.000 millones de pasivos, el doble que Bankia, y muy activo en el mercado de derivados financieros: me generó una gran inquietud", afirma el economista José Carlos Díez. "No podía ni imaginar que dejaran caer un banco de tales dimensiones cuando habían salvado otros anteriormente. Lo que pasó después tampoco lo podía esperar: la falta de liquidez en el sistema, el pánico en bolsa, el contagio a otros bancos, la intervención por parte de los gobiernos para salvar a otras entidades, la compra de Merril Lynch por parte de Bank of America...", recuerda Lola Solana, quien por entonces ya gestionaba el fondo Santander Small Caps España.

Aunque muchos ya estaban alerta sobre el sector financiero, ninguno previó unas consecuencias tan trágicas

elEconomista ha recordado con éstos y otros expertos del sector financiero cómo vivieron ese momento en el que el sistema, tal y como lo conocíamos hasta entonces, quebró y si en algo coinciden todos es que con la quiebra de Lehman nació el concepto tan extendido en los últimos años de cisne negro, un acontecimiento que nadie espera que pase ya que aunque muchos ya llevaban tiempo con la alerta puesta sobre el sector financiero, ninguno pudo prever unas consecuencias tan trágicas. "Nuestros analistas de bancos ya estaban muy negativos con el mercado de hipotecas y con el sector financiero en general; y en aquella época, una gran gestora me dijo: no lo acabo de entender pero las valoraciones de los bancos me salen un 80% por debajo", apunta Daniel Lacalle, hoy economista jefe de Tressis Gestión, pero entonces gestor de un hedge fund en la City de Londres, quien aprovechó los momentos posteriores de Lehman para construir su propia cartera. "El día que quebró Lehman, yo tuve un buen día", bromea.

"Tenía claro el desenlace desde días antes, cuando en una transacción en la que participó un banco de inversión estadounidense se cruzaron unos CDOs con pérdidas del 78%, en ese momento pensé que toda la banca de EEUU estaba quebrada pero lo que sucedió después superó mis expectativa de que venía una catástrofe", apunta Juan Ignacio Crespo, economista que en ese momento trabajaba en la agencia Reuters.

Lo que sucedió después no es solo que el S&P500 cayera un 23% en el mes posterior a la quiebra -y si no fue a más fue gracias a que EEUU reculó y acabó por salir al rescate de la aseguradora AIG al tiempo que aprobaba un plan de rescate bancario por valor de 700.000 millones de dólares-. También es la impresionante reestructuración del sector financiero que, aunque no acabó trayendo una "refundación del capitalismo" como entonces se decía, sí desembocó en la desaparición de muchos bancos, el rescate de otros y la integración de los que sobrevivían, además de una nueva regulación y la exigencia de unos balances más saneados para un sistema bancario que demostró que tenía muchos muertos en sus armarios. Y eso sin hablar del cambio de roles de los bancos centrales, que pasaron de ser meros vigilantes de la inflación -y la economía en el caso de la Fed-, a convertirse en los baywatch de un sistema financiero que se hundía por momentos, a los que arrojaron flotadores en forma de bajada de tipos y programas de compra de deuda (los famosos QE).

La crisis financiera no tenía precedentes: provocó momentos de pánico nunca vistos

De hecho, fueron muchos los profesionales a los que la gestión que se hizo de la crisis de las subprime, la quiebra de Lehman y todo lo que vino después que les obligó a poner en duda todo lo que habían aprendido en sus libros de texto en un momento de pánico que nunca antes se había visto y que incluso provocó que "las mesas extranjeras no dieran precio ni para soberanos españoles", explica Ignacio Perea, director de inversiones de Tressis, quien hace diez años gestionaba el balance de una aseguradora en renta fija.

Javier Ruiz, hoy director de inversiones de Horos AM, fue uno de esos profesionales que se cuestionó todo lo que había aprendido del funcionamiento de los mercados en su época de estudiante. "Empezar a trabajar aquellos años fue la mejor escuela de inversión que he podido tener: me forzó a cuestionarme todo lo que creía sobre la inversión y a poner el foco en los aspectos cualitativos de los negocios", dice.

Por no mencionar que supuso que todos empezáramos a conocer al que hasta entonces era un gran desconocido para el inversor: el famoso Vix, que mide la volatilidad del S&P 500 y que en los dos meses posteriores a Lehman repuntó un 155%, alcanzando un máximo histórico que aún hoy perdura. "Los mercados abrían subiendo un 5% y cerraban ese mismo día cayendo otro 5%. Desde entonces, tengo la percepción de que todos los movimientos son más bruscos. Se espera menos", afirma Nicolás Fernández, director de análisis de Banco Sabadell.

¿Hemos aprendido algo?

Diez años después de Lehman, la crisis de deuda que empezó con las hipotecas subprime y que acabó por mostrar las vergüenzas de un sistema financiero altamente apalancado se ha tornado en una crisis de deuda pública cuyas consecuencias aún se desconocen, pero eso no implica que no hayamos aprendido nada en toda esta tumultuosa década.

"Lo que aprendí tras Lehman es la importancia de tener carteras con una buena diversificación en todo tipo de activos", afirma Ascensión Gómez, responsable de renta fija de Trea AM. No en vano, tal y como recuerda Ángel Olea, director de inversiones de Abante, "Lehman nos enseñó que la liquidez desaparece cuando más falta hace".

De ahí que en los últimos tiempos se hayan popularizado conceptos como la preservación del capital, ya que, como recuerda Sergio Míguez, desde EFPA, "los escenarios de riesgo de cola se producen periódicamente y hay que estar preparado para ellos".

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De Guindos en el propio Lehman Brothers, luego ya conocemos todos sus andanzas, según financial times,Guindos, el peor ministro de Economía de Europa", y ahora colocado, si tienes un mal día y te dicen que no vales para algo respira y piensa en este hombre, "Imposible is nothing"

Puntuación 5
#1
Respuesta correcta
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Respondiendo a la pregunta: Tocándome los huevos como hago ahora.

Puntuación 4
#2
Usuario validado en elEconomista.es
fisqui102
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Yo no recuerdo, pero seguro que Cifuentes, Montón y Sanchez no estaban haciendo sus TFM o Tesis...

Puntuación 2
#3
PESOE: ARRUINANDO ESPAÑA DESDE 1931
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YO RECUERDO QUE AQUÍ TENÍAMOS AL HDLGP DE ZAPA TERO DESPUÉS DEL GOLPE DE ESTADO DE LOS TRENES DE ATOCHA EN 2004

DE AQUELLO VIENE TODA LA RUINA SOCIO-POLÍTICA QUE AHORA TENEMOS ENCIMA

Puntuación -2
#4
Sevillo
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Que mas da ya paso y no volvera a pasar. Comprad muchos piso de 50 m2 que valgan no menos de 1.200.000€ es una buena inversion

234 saludos

Puntuación 3
#5
de-maria
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Seguimos en Bankia.. rota!

Y la Caixa.puttas sigue robando, con sus satélites zombis! Y los directivos de puttas y coca con blacks!

Puntuación 1
#6