Economía

La aceituna española abre una guerra judicial contra EEUU por los aranceles

Foto: iStock

El verano está siendo todo menos tranquilo para la aceituna de mesa española. Después de que la Unión Europea fracasara y no consiguiera evitar la imposición de un nuevo arancel sobre las exportaciones de aceituna negra española a Estados Unidos, este es efectivo desde el 1 de agosto y ha elevado la tasa que soporta el producto hasta el 34,95%, al sumar esta adicional del 14,97%.

No obstante, el sector no se ha quedado parado, y según ha confirmado el secretario general de Asemesa, Asociación Española de Exportadores e Industriales de Aceitunas de Mesa, Antonio de Mora a elEconomista, van a abrir su propia batalla legal contra la decisión del Gobierno de Donald Trump. "Durante este mes presentaremos las alegaciones, porque tenemos treinta días desde la publicación de las órdenes de imposición, algo que se produjo 1 de agosto", explica Antonio De Mora. "Es un paso necesario que tenemos que dar para advertir de que vamos a recurrir este nuevo arancel", apostilla.

El sector de la aceituna confía en que, en paralelo, las autoridades europeas impulsen un recurso ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), aunque por ahora sólo cuentan con una confirmación verbal de que se hará. "El ministro de Agricultura, Luis Planas, nos explicó que lo había negociado con la Comisión Europea, pero todavía no tenemos ninguna confirmación por escrito", lamenta De Mora. Desde el Ministerio de Agricultura tampoco precisan la fecha.

Los plazos del recurso ante la OMC no son tan ajustados como sucede en el caso de la justicia americana, por lo que la Comisión Europea no pierde el derecho a reclamar si recurre después del verano. "Esperamos que dé el paso en septiembre o en octubre", señala el secretario general de Asemesa.

El proceso, en cualquier caso, será largo. La demanda por parte de las autoridades europeas abrirá un periodo de deliberaciones que podría extenderse hasta dos años. En la resolución participarán cinco países neutrales que deberán valorar si los aranceles están justificados.

Uno de los puntos más relevantes a discutir, y que es clave para Europa porque podría afectar a toda la Política Agraria Común (PAC), es la consideración de subvención. El arancel adicional que el Gobierno de Donald Trump aplica desde el pasado 1 de agosto se ha aprobado considerando que el sector se ve beneficiado; en parte, gracias a esas ayudas. Este punto de vista hace temer que la tasa pueda hacerse extensiva a otros productos agrícolas y España es el principal exportador mundial de aceituna de mesa, al alcanzar un 21% del total.

En una entrevista con elEconomista, Jochen Mueller, director adjunto de la oficina de representación de la Comisión Europea en España y portavoz de Comercio, aseguraba que "los aranceles aprobados son prohibitivos, cierran el mercado, están injustificados y son inaceptables bajo las normas de las OMC". Mueller, además, insistió durante dicho encuentro en que la importación de aceituna apenas afecta a la economía norteamericana. "El arancel no tiene ningún sentido porque Estados Unidos únicamente produce el 10% de la aceituna que necesita, entre otras cosas, para la elaboración de pizzas", explicaba Mueller.

Una valoración técnica sobre la PAC

El nuevo arancel que soporta la aceituna de mesa española desde el 1 de agosto, denominado antisubvención, se impone ante las ayudas europeas que ha recibido el sector, por lo que pueden extrapolarse a otros productos agrícolas europeos. En este sentido, Asemesa destaca que el trabajo del equipo jurídico de Bruselas debe ser muy técnico porque debe "desmontar" que ese apoyo provoca que ciertos productos compitan de forma desleal, como sostiene Estados Unidos.

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