Economía

Rivera ya tiene lista la comisión que negociará con Rajoy los Presupuestos

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, ya tiene lista la comisión que negociará con el PP la aprobación de Presupuestos y la modificación del Impuesto de Sociedades para reconducir la recaudación, según aseguran fuentes del partido naranja a este periódico.

Rivera reconoce que las seis condiciones que ha impuesto a Mariano Rajoy para votar 'sí' en su investidura son relativas a la corrupción "porque la regeneración es la puerta de entrada". Sin embargo, será la economía la que prime en las conversaciones entre ambos partidos si el PP acepta las condiciones de Ciudadanos.

"Después de que acepten las medidas podremos hablar de todo. De crear empleo, de lograr una sanidad igual para todos los españoles, de acometer reformas institucionales o de la lucha contra el fraude", aseveró ayer Rivera tras reunirse con Rajoy por tercera vez tras las elecciones del 26-J. El presidente de C's se mostró dispuesto a comenzar a negociar "la misma tarde" que Génova dé el visto bueno a sus exigencias.

No es un secreto que Ciudadanos ha cuidado con mimo su área económica y de Hacienda desde que accediera al Congreso por primera vez tras las elecciones de diciembre con 40 diputados. Tanto es así, que la formación conformó una Oficina Económica que será la que comande las negociaciones de las reformas más urgentes: techo de gasto, Presupuestos y modificación de Sociedades.

Porque en la jugada de Rivera, que posiblemente pase de la abstención al sí, prima sobre todo la intención de evitar que Bruselas imponga una multa por no presentar las cuentas públicas del 2017 antes del 15 de octubre. Esas cuentas deben incluir, además, ajustes por valor de 15.000 millones para bajar el déficit del 4,6% al 3,1%.

Tres hombres fuertes

La Oficina Económica de Ciudadanos está compuesta por dos diputados, Francisco de la Torre y Toni Roldán, y el asesor económico del partido desde que apostó por implantarse a nivel nacional, Luis Garicano. De la Torre, portavoz de la Comisión de Hacienda en la anterior legislatura, es el hombre fuerte precisamente en esta materia. Él ha sido y es uno de los grandes defensores de la modificación del Impuesto de Sociedades para nivelar la recaudación, que este año hace aguas por la eliminación de los tipos en los pagos anticipados.

Toni Roldán, por su parte, es el portavoz de Economía de C's y ejerce de jefe de la citada Oficina Económica, que a su vez cuenta con cuatro técnicos, que además se encargan de supervisar asuntos relativos a Agricultura, Industria y otras materias.

Por último, Garicano, "desde la sombra", tal y como reconocen fuentes del partido, es quien supervisa la labor de esta área y quien en último término imparte doctrina sobre la misma.

De esta manera, serán estos tres pesos pesados quienes encabecen la comisión que debe negociar con el PP la aprobación de las cuentas y del techo de gasto; la modificación de Sociedades y otras reformas que pudieran venir, después de que el PP se haya abierto a considerar el contrato único indefinido que propugna Ciudadanos y a buscar un amplio acuerdo para reformar las pensiones.

El 'obstáculo Barberá'

Aunque tanto Ciudadanos como el PP preparan ya sus estrategias de cara a la negociación, el proceso se mantiene de momento entre bambalinas. En el escenario, se respetan los tiempos y la escenografía y no se espera ningún movimiento público hasta el próximo 17 de agosto, cuando Rajoy someterá a votación de la Ejecutiva del PP las seis condiciones que Ciudadanos reclama.

Aunque en Génova ya se descuenta que la dirección del partido aceptará los requisitos, la reunión se prevé incómoda para algún que otro miembro de ese Comité Nacional. Y es que Rivera exige, entre otros puntos, la retirada del cargo de todos los imputados por corrupción, eliminar los aforamientos y llevar al Parlamento una comisión que investigue la presunta financiación irregular del PP. Es decir, el caso Bárcenas. Unas condiciones que pueden convertir la reunión del próximo miércoles en una ruleta rusa, políticamente hablando, para destacados dirigentes de la formación, especialmente para la exalcaldesa de Valencia Rita Barberá, escondida tras su aforamiento como senadora mientras un juez ha pedido al Supremo que la impute por la caja B valenciana del PP.

Cuestionado al respecto ayer, el presidente en funciones dio la callada por respuesta y se limitó a explicar que convoca a la Ejecutiva "para estudiar las consecuencias de aceptar las condiciones". Más elocuentes fueron los gestos en un segundo plano de la secretaria general del PP, Dolores de Cospedal, y del portavoz, Rafael Hernando, que negaban entre risas cuando se preguntaba por el voto de Barberá en la reunión.

Y es que a pesar de que Rajoy calificó el encuentro de ayer de "un segundo paso muy importante", aún quedan asperezas que limar. El líder de C's admitió "no fiarse" del PP y justificó dar prioridad a la regeneración porque quiere "un compromiso por escrito".

comentarios0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin