Economía

Obama quiere impedir que los directivos de AIG reciban millonarias primas

El presidente de EEUU, Barack Obama, ha expresado su indignación respecto al cobro de millones de dólares en primas por parte de los directivos de la aseguradora AIG, que ha recibido miles de millones de dólares de fondos públicos para evitar su quiebra.

"Bajo las actuales circunstancias, es difícil entender como los operadores de derivados de AIG pueden merecer primas, y mucho menos 165 millones de dólares (127 millones de euros)" ha afirmado el presidente de EEUU.

En este sentido, "¿cómo pueden justificar este escándalo ante los contribuyentes, que mantienen la compañía a flote?", afirmó Obama en un discurso pronunciado en la Casa Blanca para presentar un plan de financiación a pequeñas y medianas empresas.

Investigar la legalidad de las primas millonarias

Por ello, el fiscal del estado de Nueva York, Andrew Cuomo, reclamó a la aseguradora AIG información detallada de los individuos a quienes planea abonar millones de dólares en compensaciones, con el fin de investigar la legalidad de esos pagos.

En una carta enviada al presidente y consejero delegado de American International Group (AIG), Edward Liddy, Cuomo recuerda que su oficina ha estado investigando los acuerdos sobre compensaciones en esa empresa desde el pasado otoño.

Subraya la preocupación de la fiscalía al conocer durante este fin de semana que la aseguradora tiene previsto pagar "millones de dólares" a miembros de su filial Productos Financieros que, recuerda el fiscal, "dio lugar a su colapso y a la gran infusión de fondos públicos para salvar la firma".

Más de 165 millones en bonificaciones

El domingo se conoció que la aseguradora estadounidense, a la que el Gobierno ha aportado más de 170.000 millones de dólares, tiene previsto pagar 165 millones de dólares en bonificaciones a ejecutivos, lo que provocó reacciones airadas de algunos legisladores y también del presidente Barack Obama, quién calificó de "indignante" esos pagos.

El fiscal Cuomo señaló en su misiva que AIG se comprometió previamente a no realizar abonos de un fondo de 600 millones de dólares que Productos Financieros tenía previsto para compensaciones.

Agregó que su oficina había solicitado información detallada acerca de quien recibiría las compensaciones y de sus puestos en esa filial, pero que no ha recibido por el momento los datos.

"Encubrir los detalles de esos pagos genera más cinismo y desconfianza en nuestro ya convulso sistema financiero", escribió Cuomo y reclamó los contratos que según AIG le obligan a abonar las bonificaciones y que identifique a quien negoció esos compromisos, entre otros documentos.

La documentación requerida

La fiscalía neoyorquina exige además información precisa acerca de si se han pagado ya bonificaciones y que le entregue mismo toda la documentación requerida, o de lo contrario se lo exigirá de forma oficial o por la vía judicial.

"Los contribuyentes de este país están apoyando a AIG y se merecen al menos saber cómo se está gastando su dinero", afirmó Cuomo y agregó que su oficina está dispuesta a "tomar todas las medidas posibles para detener pagos injustificados de compensaciones a aquellos que causaron el colapso de AIG en primer lugar".

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forum Comentarios 4

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Balta
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¿Eres el presidente de los Estados Unidos de América y permites esto?

Obama eres un blando. Esta crisis te seguirá superando como sigas así.

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nostradamus123
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ESCRITO HACE 10 AÑOS!!

(Artículo del escritor español Arturo Pérez-Reverte, publicado en "˜El Semanal"™ el 15 de noviembre de 1998 , y que ahora, diez años después , parece una visión de Nostradamus).

Usted no lo sabe, pero depende de ellos. Usted no los conoce ni se los cruzará en su vida, pero esos hijos de la gran puta tienen en las manos, en la agenda electrónica, en la tecla antro del computador, su futuro y el de sus hijos.

Usted no sabe qué cara tienen, pero son ellos quienes lo van a mandar al paro en nombre de un tres punto siete, o un índice de probabilidad del cero coma cero cuatro.

Usted no tiene nada que ver con esos fulanos porque es empleado de una ferretería o cajera de Pryca, y ellos estudiaron en Harvard e hicieron un máster en Tokio, o al revés, van por las mañanas a la Bolsa de Madrid o a la de Wall Street , y dicen en inglés cosas como long-term capital management , y hablan de fondos de alto riesgo, de acuerdos multilaterales de inversión y de neoliberalismo económico salvaje, como quien comenta el partido del domingo.

Usted no los conoce ni en pintura, pero esos conductores suicidas que circulan a doscientos por hora en un furgón cargado de dinero van a atropellarlo el día menos pensado, y ni siquiera le quedará el consuelo de ir en la silla de ruedas con una recortada a volarles los huevos, porque no tienen rostro público, pese a ser reputados analistas, tiburones de las finanzas, prestigiosos expertos en el dinero de otros. Tan expertos que siempre terminan por hacerlo suyo. Porque siempre ganan ellos, cuando ganan; y nunca pierden ellos, cuando pierden.

No crean riqueza, sino que especulan. Lanzan al mundo combinaciones fastuosas de economía financiera que nada tienen que ver con la economía productiva. Alzan castillos de naipes y los garantizan con espejismos y con humo, y los poderosos de la Tierra pierden el culo por darles coba y subirse al carro.

Esto no puede fallar, dicen. Aquí nadie va a perder. El riesgo es mínimo. Los avalan premios Nóbel de Economía, periodistas financieros de prestigio, grupos internacionales con siglas de reconocida solvencia.

Y entonces el presidente del banco transeuropeo tal, y el presidente de la unión de bancos helvéticos, y el capitoste del banco latinoamericano, y el consorcio euroasiático, y la madre que los parió a todos, se embarcan con alegría en la aventura, meten viruta por un tubo, y luego se sientan a esperar ese pelotazo que los va a forrar aún más a todos ellos y a sus representados.

Y en cuanto sale bien la primera operación ya están arriesgando más en la segunda, que el chollo es el chollo, e intereses de un tropecientos por ciento no se encuentran todos los días. Y aunque ese espejismo especulador nada tiene que ver con la economía real, con la vida de cada día de la gente en la calle, todo es euforia, y palmaditas en la espalda, y hasta entidades bancarias oficiales comprometen sus reservas de divisas. Y esto, señores, es Jauja.

Y de pronto resulta que no. De pronto resulta que el invento tenía sus fallos, y que lo de alto riesgo no era una frase sino exactamente eso: alto riesgo de verdad.

Y entonces todo el tinglado se va a tomar por el saco. Y esos fondos especiales, peligrosos, que cada vez tienen más peso en la economía mundial, muestran su lado negro. Y entonces, ¡oh, prodigio!, mientras que los beneficios eran para los tiburones que controlaban el cotarro y para los que especulaban con dinero de otros, resulta que las pérdidas, no.

Las pérdidas, el mordisco financiero, el pago de los errores de esos pijolandios que juegan con la economía internacional como si jugaran al Monopoly, recaen directamente sobre las espaldas de todos nosotros.

Entonces resulta que mientras el beneficio era privado, los errores son colectivos, y las pérdidas hay que socializarlas, acudiendo con medidas de emergencia y con fondos de salvación para evitar efectos dominó y chichis de la Bernarda.. Y esa solidaridad, imprescindible para salvar la estabilidad mundial, la paga con su pellejo, con sus ahorros, y a veces con su puesto de trabajo, Mariano Pérez Sánchez, de profesión empleado de comercio, y los millones de infelices Marianos que a lo largo y ancho del mundo se levantan cada día a las seis de la mañana para ganarse la vida.

Eso es lo que viene, me temo. Nadie perdonará un duro de la deuda externa de países pobres, pero nunca faltarán fondos para tapar agujeros de especuladores y canallas que juegan a la ruleta rusa en cabeza ajena.

Así que podemos ir amarrándonos los machos. Ése es el panorama que los amos de la economía mundial nos deparan, con el cuento de tanto neoliberalismo económico y tanta mierda, de tanta especulación y de tanta poca vergüenza.

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#2
Monomaco
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Obama es un hipocrita. Primero salva los bancos (este fue uno de los mayores defensores de los 750000 millones de Paulson) sin asegurarse condiciones. Y ahora se hace la victima.

Vamos a ver tan solo tiene que decir que representa el 80% del capital de la compañia y que vota con ese 80% no pagar. Y si amenazan con los tribunales: a la puta calle y bajada de salarios al 25% de los que tiene por poner un numero. Que amenazan con irse. No creo que encuentren trabajo dado que el resto de los bancos tambien tienen un importante porcentaje de capital estatal.

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#3
rus
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Arruinas una aseguradora, el marrón te lo arreglan con el dinero de todos...

Y encima te respartes 110 millones de dólares como premios.

Yo tengo claro porque el capitalismo puro y duro no funciona.

Lo de estos señores es increible. No hay vergüenza.

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#4