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Salón del Automóvil de Tokio 2009: De vuelta a sus raíces

Pedro Figueruelo7:18 - 23/10/20093 comentarios

La ausencia de las marcas europeas, norteamericanas y coreanas ha hecho que el Salón del Automóvil de Tokio de este año vuelva a sus raíces; en realidad a unas pocas ediciones hacia atrás de las que, los pocos privilegiados españoles que podían asistir, hablaban de un salón japonés para japoneses, con total ausencia de cualquier otra lengua que no fuera la local y unos productos, prototipos o no, que se salían de nuestra imaginación.

En todo caso, verde que te quiero verde. Ese ha sido el color predominante en esta edición del Salón de Tokio, junto con el cielo azul, las mariposas... e imágenes de familias (dos hijos máximo), emocionalmente estables, con chalé y el consiguiente garage donde poder enchufar nuestro querido y poco autonómico coche eléctrico. Sin duda, por ahí va el futuro, pero mientras tanto, también hemos podido ver "inventos" típicos japoneses, pero en los que impera el sentimiento por los coches deportivos y de prestaciones desmesuradas para lo que se lleva hoy en día.

El Supasse-V fue uno de los primeros que encontramos y la verdad, con la cantidad de huecos libres que había a lo largo de los tres pabellones (incluidas todas las marcas de motocicletas), resultó bastante fácil. Este biplaza coupé lo primero que nos recordó fue al Sunres, el GT español con motor Seat. No puede ser que desde tan lejos alguien nos copie y así era. Más de cerca pudimos ver que no. El Supasse-V tiene su propia personalidad, aunque le encontremos parecidos por todas partes.

Ha sido realizado por la compañía Suzusho.inc, radicada en Nagoya que, además de vender una curiosa colección de coches de carreras de los años 60 y 70, también se dedica a hacer estos cacharros como el que hoy presentamos y vulgares y simples copias como el Supasse (a secas) que no es otra cosa que un Caterham y que también estaba expuesto en el Salón. Por cierto, no muy lejos de la propia Caterham, una de las pocas marcas europeas allí presentes, junto a Lotus, además de algún carrocero como Alpina.

El Supasse-V juega claramente con la relación peso-potencia. Se trata de un deportivo pequeño, de dos plazas, con unas dimensiones de 3,87 x 1,95 x 1,16 metros, con una gran distancia entre ejes, par su tamaño, de 2,45 metros. El motor, de 2.2 litros de gasolina y una potencia de 265 CV, junto a una caja de cambios manual de seis velocidades, tienen que mover un peso de únicamente 850 kilos; es decir, poco más de tres kilos por cada CV de potencia.

Curiosamente, el otro "engendro", aún más radical, proviene de Canadá, a través de la firma Campagna Motors. Se trata del T-Rex, una especie de buggy de asfalto de 2,28 metros de longitud y una altura que escasamente supera el metro, con tres ruedas, pero con un habitáculo dotado de volante. No así el motor, que es ni más ni menos que el de una motocicleta Kawasaki, de 1,4 litros de cilindrada solamente, pero con una potencia de 200 CV.

Sin duda, con él las emociones están aseguradas y de hecho, tal y como afirman desde Campagna Motors, sus compradores son ante todo amantes de la competición. Al menos, en los países en los que se comercializa, es obligatorio llevarlo con casco.


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Comentarios

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#1Aficionado | 23-10-2009 / 10:29
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Q la peña demandamos vehículos eléctricos e híbridos!!!!,q no se enteran las marcas!!!

FUERA GASOFA YA DE UNA PUTA VEZ HOMBRE!!!

#2XON | 24-10-2009 / 12:50
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Està clarísimo que el presente no es electrico por pura manipulación económica, peró los ciudadanos lo tenemos claro y hasta que no los saquen no me cambio de coche!!!!!!!

#3manuel | 27-10-2009 / 19:40
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!!!!QUE MANERA DE TOMARNOS EL PELO!!!!. La energía necesaria para mover un motor elctrico es aproximadamente tres veces inferior a la generada por ese mismo eje. Por lo tanto: ¿ Cuantas veces nos harán comprar antes de vendernos el feten?


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