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La UE avanza hacia una 'Ley Concursal' a nivel comunitario

  • Lanza una Recomendación en materia de insolvencia y segunda oportunidad
Foto: Archivo

La crisis ha puesto de manifiesto la necesidad de adaptar el marco legal sobre insolvencia empresarial a las necesidades de los pequeños empresarios, así como de propiciar que los negocios no acaben en liquidación, y que los que lo hagan tengan abierta una segunda oportunidad.

Esta preocupación ya ha dado lugar a dos normas clave en España: la Ley de Emprendedores -donde se retoca la Ley Concursal para introducir el acuerdo extrajudicial de pagos para profesionales- y el Real Decreto-ley por el que se adoptan medidas urgentes en materia de refinanciación y reestructuración de deuda problemas -que actualiza los acuerdos preconcursales para evitar el alto grado de liquidaciones-.

Precisamente en esta línea, la Comisión Europea acaba de presentar una Recomendación, de 12 de marzo, sobre un nuevo enfoque frente a la insolvencia y el fracaso empresarial, en la que se recogen muchas de las reformas ya introducidas en España, pero donde también se aportan otras nuevas que, por ahora, siguen en el tintero.

Por ejemplo, la Recomendación propone que a los empresarios se les condonen totalmente las deudas incursas en la insolvencia "en un plazo máximo de tres años", tanto en caso de que el procedimiento concluya con la liquidación de los activos del deudor, como cuando el procedimiento incluya un plan de reembolso.

En el primer caso, la fecha de referencia sería aquella en que el órgano jurisdiccional decidió, previa petición, iniciar el procedimiento de insolvencia. En el segundo, la fecha en que se inició la aplicación del plan de reembolso. Además, al expirar el periodo de condonación, a los empresarios se les deberían condonar de sus deudas sin necesidad, en principio, de volver a recurrir a un órgano jurisdiccional.

Propiciar una segunda oportunidad

Se trata de propiciar esa segunda oportunidad, partiendo de la idea de que "hay elementos que demuestran que la segunda vez los empresarios declarados insolventes tienen más posibilidades de éxito".

Por otro lado, la Comisión insta a los Estados miembros a que las pautas en materia de segunda oportunidad se extiendan al marco de los consumidores, ya que "algunos de los principios recogidos también les pueden ser aplicables". En este sentido, España sigue sin sacar a la luz una Ley que recoja el tan reclamado procedimiento de insolvencia para personas físicas, una norma que llegará tarde para las familias afectadas por la crisis.

Unificación a nivel europeo

La Recomendación también plantea la necesidad de unificar los procedimientos insolvencia y segunda oportunidad, dadas las diferencias existentes entre los distintos Estados miembros en materias como la duración del periodo de condonación de deudas, o las condiciones en que ésta puede concederse.

Según asegura la Comisión, las divergencias entre normas nacionales "hacen que aumenten los costes y la incertidumbre a la hora de evaluar los riesgos de invertir en otro Estado miembro, fragmentan las condiciones de acceso al crédito y dan lugar a diferentes tasas de recuperación para los acreedores".

Además, estas divergencias hacen más difícil la concepción y la adopción de planes de reestructuración para los grupos de empresas transfronterizos, y pueden actuar como desincentivos para las empresas que desean establecerse en distintos Estados. De hecho, el elemento internacional está muy presente en el texto, que pide herramientas de comunicación telemáticas para los acreedores.

La propuesta busca, en última instancia, unificar la legislación sobre estas dos materias en toda la Unión Europea. Actualmente, el Reglamento 1346/2000 del Consejo regula únicamente las cuestiones de competencia, reconocimiento, ejecución, legislación aplicable y cooperación en los procedimientos transfronterizos de insolvencia. Por ello, la Recomendación asegura que la propuesta de la Comisión para la modificación de dicho Reglamento (que data de 2012) "debería extender su ámbito de aplicación a procedimientos preventivos que promuevan el rescate de un deudor económicamente viable y ofrezcan una segunda oportunidad a los empresarios".

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