Distribución

El comercio sacrifica sus márgenes para acelerar las entregas de los productos que venden por Internet

  • La distribución textil y alimentaria planta cara a Amazon en la última milla

Entregas cada vez más rápidas. Ese es el objetivo de la distribución en España para plantar cara a gigantes como Amazon o Alibaba, aunque sea a costa de sacrificar en muchas ocasiones sus márgenes de rentabilidad, debido al coste logístico que tiene la denominada última milla. Compañías como El Corte Inglés, Carrefour, Alcampo, Media Markt o Fnac, entre otras, están acelerando sus plazos, con envíos en tan solo dos horas.

Es un reto al que se ha sumado ahora la cadena francesa de tiendas de artículos de deporte Decathlon, y al que intentan acercarse cada vez más un mayor número de compañías. Y eso al margen de la distribución textil, aún más compleja, y donde la competencia se centra ya en realizar los envíos el mismo día de la compra.

El reto de la eficiencia

El reto, sin embargo, no es nada fácil. Porque, según explican los expertos, a los problemas de movilidad en los centros urbanos debido al tráfico, las calles peatonales o la escasez de sitios de descarga, se suma la falta de eficiencia que supone llevar a cabo envíos de paquetes a veces muy pequeños en un proceso que requiere ser completado además en un espacio de tiempo muy corto.

Para poder competir, cada vez son más las compañías que ofrecen servicios exprés de recogida en sus tiendas -Carrefour o Alcampo permiten, por ejemplo, hacerlo a la hora siguiente de la compra- y que están, al mismo tiempo, llevando a cabo la distribución no ya desde los almacenes logísticos, sino también desde los propios establecimientos, aprovechando la enorme capilaridad que en muchas ocasiones les ofrece su red.

Inditex, por ejemplo, ha redoblado en este sentido su ofensiva en Internet, acelerando y ampliando sus planes para entregar en el día de forma gratuita las compras que se realicen a través de su página web. La dueña de Zara cuenta ya con el servicio same day en 12 grandes ciudades de sus principales mercados (Madrid, Londres, París, Estambul, Sidney, Moscú, Taipei, Ciudad de México, Toronto, Nueva York, Varsovia y Shanghai, entre otras) y la idea es "incorporarlo en las principales áreas metropolitanas del resto del mundo" a lo largo de 2020.

Estos servicios de entrega ultrarrápida, que serán gratuitos para compras superiores a 30 euros, se extenderán progresivamente a Barcelona, Berlín, Lisboa, Roma y Milán. El servicio de entrega al día siguiente solo está disponible en ocho países, entre los que también se encuentran China, Canadá, Rusia, Corea, España, Francia y Reino Unido, pero poco a poco se irá también extendiendo gracias a la tecnología de radiofrecuencia RFID y los stocks integrados, que permiten distribuir desde las tiendas.

Es algo parecido a lo que está haciendo también Mango. La cadena propiedad de Isak Andic ha implantado ya la distribución en el mismo día a modo de prueba en una tienda emblema en Londres, en Oxford Street, desde donde envía prendas adquiridas online a cualquier punto de la capital británica. La cadena ha implantado ya la tecnología RFID en Barcelona y su objetivo es incorporarla también a las tiendas de Madrid en otoño.

Servicios de pago

Pero más allá de los envíos ultrarrápidos, las entregas online en un máximo de 48 horas sigue siendo uno de los grandes retos del sector logístico y de consumo, puesto que la demanda no para de crecer y no hay suficiente oferta que permita que sean gratuitos sin que el proveedor sacrifique parte de su margen.

De ahí que el sector haya reclamado en varias ocasiones que se cobren, como ya están haciendo algunas empresas, y se considere un servicio de lujo. Así, Amazon reparte en el mismo día a los socios de su servicio Prime, que tiene una cuota de suscripción, mientras que al resto de clientes les impone un coste o un gasto mínimo.

El año 2018 fue el primero en el que las ventas online superaron los 40.000 millones de euros en España, según los datos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Pero no solo crece el volumen de ventas, sino que además también se incrementa el porcentaje de personas que compra a través de Internet. En concreto, el porcentaje de compradores ha pasado del 36,8% que se registraba en 2015 hasta el 44,5% actual.

Según un estudio de Manhattan Associates, el 81,3% afirma que sería más fiel a un comercio online que ofreciera opciones de entrega más rápidas. El primer elemento a tener en cuenta vuelve a ser el smartphone, que sigue jugando un papel clave en la transformación de la manera de comprar.

De momento, Glovo se ha convertido ya en la firma que ha logrado ser la más rápida en Internet. La empresa española lanzó a finales del año pasado un servicio de envíos de documentos o paquetes que garantiza la entrega en solo 30 minutos. La compañía, presente en 63 ciudades de 20 países, ha activado Glovo Business, el servicio que realiza las entregas utrarrápidas en distintas ciudades. La clave sigue estando, una vez más, en la última milla y su coste.

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