"El precio del vino puede subir por la caída de la producción de la uva derivada del cambio climático"

Zamora Company acaba de sumar a la trayectoria vitivinícola de Ramón Bilbao un nuevo hito al inaugurar una bodega en la Denominación de Origen Rueda, con la que la marca que compró en 1999 sale por primera vez de Rioja.

Con esta iniciativa, el grupo de vinos y licores -cuyos orígenes se remontan a principios del siglo XX, al Licor 43 y a la ciudad de Cartagena- pretende diversificar su portfolio y dar otra muestra de su apuesta por la innovación y por el valor diferencial.

Una apuesta que, según explica Emilio Restoy, consejero delegado de Zamora Company a elEconomista Alimentación, está vinculada a la idea de hacer del vino algo más "accesible y democratizado".

Con unas exportaciones que suponen el 40 por ciento de sus ventas, especialmente en Estados Unidos, Suiza, Alemania y Reino Unido, Restoy asegura que Asia, sobre todo China, tiene potencial para el crecimiento de su bodega.

Pese a esas buenas expectativas, el directivo dice estar preocupado por una posible subida del precio del vino derivada de la caída de la producción de la uva, causada por el cambio climático.

¿Cómo han evolucionado las ventas de Ramón Bilbao este año?

Ramón Bilbao se consolida como la marca número 1 de Rioja en valor en España. La venta del vino de Rioja, en su conjunto, está creciendo entre un 1 y un 2 por ciento; las de Ramón Bilbao, de enero a agosto, han crecido un 14,2 por ciento en España y un 23 por ciento a nivel internacional.

Ramón Bilbao ha sumado un hito al inaugurar su bodega de Rueda.

Sí. Lo cierto es que en Rueda hemos estado trabajando con una bodega asociada desde 2010. Entre enero y agosto, con nuestra bodega, hemos crecido un 39 por ciento. Esa bodega supone la primera salida de Ramón Bilbao de Rioja. Necesitábamos hacer algo diferencial, creíamos que debíamos hacer algo diferente, así que elegimos un viñedo y un terreno que nos enamoró, y trabajamos con la visión de aportar algo nuevo al mundo de Rueda vía la innovación. Y lo hemos conseguido, por ejemplo, al trabajar con barricas de fermentación de madera o de cemento y con la uva sauvignon blanc. Estamos trabajando para que Ramón Bilbao tenga dos patas: tintos y rosados en Rioja y blancos en Rueda.

¿Cómo prevé Grupo Zamora el cierre del año para Ramón Bilbao?

Esperamos cerrarlo algo por debajo de 2016, porque preferimos tener un crecimiento más estable y consolidado en el tiempo. Creemos que este año las ventas crecerán en torno al 10 por ciento. Si queremos asegurar la salud de la marca a largo plazo, hemos de trabajar con el volumen que tenemos y apostar por la buena calidad, pese al ritmo de demanda del mercado.

¿Qué está haciendo Ramón Bilbao para satisfacer ese ritmo?

Estamos comprando más viñedo, unas 60 hectáreas en el último año. En los últimos tres años hemos multiplicado por tres nuestro viñedo propio. Estamos invirtiendo en mejoras productivas en nuestras bodegas y estamos trabajando con nuestros clientes en la gestión del producto tratando de optimizarlo. Esperamos tener más vino en dos o tres años, aunque la vendimia de 2017 no ayuda a esto.

¿Qué le pasa a la vendimia de 2017?

Si hablamos de calidad, hay buena calidad, pero desgraciadamente la sequía y las heladas del invierno han conseguido que haya entre un 25 y un 30 por ciento menos de producción de uva, y esa merma tendrá un impacto desde ya y durante tres años.

¿Cómo puede afectar a los precios la caída de la producción de uva?

En 1999 sucedió algo parecido en Rioja y eso creó una convulsión en el mercado, porque el precio de la uva se multiplicó por tres en 18 meses. Eso subió el precio del vino y afectó al posicionamiento de Rioja, algo que tardó entre ocho y 10 años en recuperarse. La palabra maldita del cambio climático es una realidad y se ve en que la producción de uva está bajando. Estamos total y absolutamente preocupados por el tema de los precios tanto a corto como a largo plazo. La viticultura, como la hemos conocido en España, va a cambiar. Se va a generar una convulsión y todo va a depender de la seriedad de la cadena de valor vitivinícola. Habrá que asumir una parte de esos costes para minimizar el impacto del precio al consumidor. Cada eslabón de la cadena tendrá que asumir una parte de dolor y de pérdida.

¿Cuánto pueden llegar a subir los precios en Rioja?

Aún es pronto para decirlo, porque no hemos terminado la vendimia, pero calculamos que la subida puede ser superior a los 25 céntimos por kilo de uva, teniendo en cuenta que consideramos una botella de vino un kilo de uva. Eso tendrá un impacto en los vinos tintos durante cuatro años. En los vinos jóvenes el impacto es directo y mayor. Eso sí, hay que tener en cuenta que la sequía y las heladas no sólo se han producido en España, sino en Francia e Italia, nuestros competidores.

¿Qué representan las exportaciones para Ramón Bilbao?

Nuestras exportaciones suponen aproximadamente el 40 por ciento del total de nuestras ventas. Nuestros principales mercados son Alemania, Reino Unido, Suiza y Estados Unidos. Y por supuesto el canal duty free de los aeropuertos.

Si Reino Unido es un mercado principal, ¿hay 'plan B' ante el 'Brexit'?

Las exportaciones a Reino Unido suponen actualmente el 10 por ciento de todas nuestras ventas, así que tenemos una preocupación real por el Brexit. Cuando hay incertidumbre hay conservadurismo, y cuando pasa eso se consume menos. El consumidor inglés está justo en ese proceso. Además de ese problema está el relacionado con el tipo de cambio, sobre el que es mucho más difícil trabajar. Siempre buscamos alternativas, pero hay que tener presente que Reino Unido es el mayor mercado de Rioja del mundo. Así que no hay mucho plan B. No tenemos alternativa a no gestionarlo.

¿Qué está haciendo Ramón Bilbao frente al 'Brexit'?

Estamos incrementando nuestra inversión para construir marca. Estamos haciendo una campaña para llegar al consumidor, trabajando con los prescriptores, con la distribución… Falta por saber si el Brexit será duro y con tasas arancelarias. Pase lo que pase, Reino Unido seguirá comprando vino.

¿Qué otros mercados son una oportunidad para Ramón Bilbao?

Asia, en general, y China, en particular. Esos son mercados potenciales excepcionales. De hecho, en China estamos creando una estructura comercial para comercializar nuestros vinos y licores -el grupo comercializa entre otras marcas Licor 43, Pacharán Zoco, El Afilador y Ron Matusalem-.

¿Cómo se reparten las ventas de Ramón Bilbao en España?

Ramón Bilbao es una marca eminentemente de hostelería, construida en la hostelería. Las ventas del canal alimentación representan un 24 por ciento. Si el consumo en el hogar crece, crecerá ese porcentaje, pero si la situación económica es estable, el consumo en hostelería seguirá siendo potentísimo.

¿Cómo está evolucionando el consumidor de vino en España?

El consumidor español es de salir. Nuestro trabajo es incrementar el consumo de vino per cápita haciéndolo más accesible, democratizándolo y quitando esa parte de misticismo que ha causado rechazo. Hay que cambiar los códigos. El vino es para socializar, para disfrutar, para compartir.

¿Qué está haciendo Ramón Bilbao para elimitar ese misticismo que rodea al vino?

Estamos trabajando muy activamente en el proyecto de la Oive (Organización Interprofesional del Vino en España) para promocionar el consumo de vino y mejorar sus niveles de consumo. Además, Ramón Bilbao es una marca innovadora; somos de la opinión de que si hace calor, a lo mejor no apetece un tinto, pero ¿por qué no un rosado o un blanco?, ¿y por qué no añadir hielo al vino?, ¿quién es el doctor honoris causa que dice que eso no se puede hacer?

¿Y para captar al consumidor más joven?

Tenemos que ser relevante para los millenials. Y para serlo tenemos que hablar en sus términos, no en los nuestros. Hemos de entrar en sus momentos de consumo, no en los nuestros. El vino es fundamental en las mesas, pero también en las comidas informales y en los momentos de ocio. El vino no es místico, no es desafiante, no debe dar miedo. Es importante que los jóvenes vean el vino como algo accesible y no como algo viejuno.

¿Cómo es la política de precios de Ramón Bilbao?

Durante la crisis nuestra política no fue bajar precios; los fuimos subiendo pero teniendo claras dos cosas: la calidad y nuestra inversión en comunicación, sustancialmente mayor a la media de la industria. Queremos mantener la estrategia. Si te basas en el precio, siempre habrá alguien más competitivo que tú.

¿Contempla Ramón Bilbao crecer con alguna nueva bodega?

Nuestra visión es potenciar el desarrollo de nuestras marcas propias. Rioja, Rueda, Rias Baixas -con Mar de Frades- y Ribera del Duero -con Cruz de Alba- están creciendo. Afortunadamente, en vino tenemos mucho que hacer con lo que ya tenemos. Lo que sí estamos viendo son opciones de realizar adquisiciones en el mundo de las bebidas espirituosas, en el mercado internacional. Creemos que es un tema de meses.

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