Deporte y Negocio

El Reus entra en concurso de acreedores tras alcanzar una deuda de ocho millones de euros

  • El total del activo del club no alcanza los cinco millones y medio de euros
  • Además, la prohibición a jugar en Segunda División reduciría los ingresos
Foto: @cfreusdeportiu.
Madrid

Nuevo paso en la crisis en la que anda medito el CF Reus Deportiu, ya sin jugar en la Segunda División. Si tras la compra del club por parte del grupo encabezado por Clifton Onolfo, los trabajadores de la entidad se quejaron de que continuaban los impagos, ahora el equipo tarraconense ha entrado en concurso de acreedores. Una decisión a la que se ha llegado tras detectar un activo de algo más de cinco millones de euros y un pasivo de casi ocho 'kilos'.

El Reus ha instado durante estos días, en el Juzgado de Tarragona, un concurso de acreedores. Con esta medida, a la que se han acogido los nuevos dueños, se prevé reducir las deudas del club y se ha llegado una vez que el anterior máximo mandatario, Joan Oliver, presentara en octubre el preconcurso. 

Así, el conjunto tarraconense o lo que queda de él, ya que ha sido expulsado de Segunda División por un periodo de tres años, se acoge a la suspensión de pagos tras detectarse un pasivo de 7,86 millones de euros. Por contra, el activo es de 5,4, donde se contabiliza la concesión del estadio municipal, cero según Palco23 si no la comprase otro equipo, y la plaza de LaLiga, suspendida y a la espera de que el TAD reconsidere la inhabilitación al club de participar en el fútbol profesional.

Este balance de -2,46 'kilos' hace que el Reus y su nueva directiva sea incapaz de hacer frente a todas sus facturas a personal y acreedores. Los trabajadores ya firmaron hace un mes un comunicado en el que alegaban que su situación personal había empeorado con el grupo estadounidense, mientras que hay créditos pendientes estimados en 1,24 millones de euros.

Uno de los acreedores sería el anterior dueño, quien a través de una sociedad mercantil con Joan Laporta, sirvió de aval para que el Banco Sabadell diese un crédito de 1,05 millones al Reus. Pero además, el pasado martes la Ser desveló que Core Store, la empresa gestionada por Oliver y el expresidente del Barcelona, recibió una transferencia de 300.000 procedente del club catalán. Un pago que se habría hecho tras una transferencia de LaLiga y que podría ser una práctica anómala, pues había facturas pendientes muy anteriores a la que el Reus decidió ejecutar con Core Store.

Desde la llegada del grupo encabezado por Clifton Onolfo, éstos han dejado claro que se han sentido engañados por Oliver y han paralizado todas las inversiones que pretendían acometer en la localidad tarraconense. La prohibición a jugar en la categoría de plata ha hecho que los empresarios estadounidenses reconsideren su gasto de entre 30 y 50 millones de euros, pues sería para un equipo condenado a estar mínimo tres años en Segunda División B, algo inviable para los americanos.

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