Comunidades Autónomas

Gerard Duelo (CGCOAPI): "La nueva ley hipotecaria es como el cinturón de seguridad: molesta bastante, pero protege"

  • "Quiero impulsar una confederación con los tres pilares del sector"
Gerardo Duelo, presidente del Colegio de Agentes Inmobiliarios catalán y estatal

Gerard Duelo es actualmente la cara visible de los agentes inmobiliarios de Barcelona, Cataluña y España, cargos que compagina con sus varias empresas del sector, como GD Brokers e Inmocanal.tv. En marzo se convirtió en el primer presidente de un colegio de agentes inmobiliarios catalán en liderar el Consejo General de los Colegios Oficiales de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria (CGCOAPI), de ámbito estatal. Además, desde mayo está al frente de la Asociación Inmobiliaria de Catalunya (AIC).

Ha sido elegido por unanimidad en la AIC, sucediendo a Joan Ollé, que ostentaba el cargo desde 2010. Se trata de un nombramiento provisional, hasta las elecciones previstas para otoño de 2020, ¿pero prevé una presidencia a largo plazo?

Me podría volver a presentar, pero no lo voy a hacer. No me iba a presentar ni para el primer cargo -ahora tengo cuatro-, pero a veces hay circunstancias que, quizá por sentimiento de vocación y de responsabilidad social, creí que era útil presentarme al Colegio de Barcelona, esto me ha llevado a la presidencia del Consell Català, y esto me ha llevado también a las elecciones para ganar en el Consejo General de toda España. Y luego, fuera de este contexto, está la asociación, que es la más fuerte de España. El universo de agentes inmobiliarios está dividido en tres pilares: colegiados, asociados que no han entrado como colegiados, y las empresas inmobiliarias -que forman la patronal-, y yo estoy en los tres pilares.

¿Cuáles son sus objetivos?

Mi proyecto es hacer una confederación de los tres y conformar una plataforma nacional para unir a todos. Todo lo demás en los planes de mi mandato es instrumental, mejoras de administración y de organización, y erradicar los sentimientos políticos de los gremios.

Precisamente, los colegios de agentes inmobiliarios catalanes fueron de los primeros en evidenciar conflictos políticos con el colegio estatal por parte de dirigentes soberanistas...

Sufrieron más abiertamente este conflicto político, porque mi antecesor quiso dejar claro que se cometían ciertas injusticias, como que Barcelona pagaba por 1.200 colegiados y Melilla por uno, pero se quería que mandaran igual. El voto ponderado debe ser justo. A mi juicio, lo que fue incorrecto fue la suspensión de las relaciones con el colegio estatal y dejar de abonar las cuotas. Dejar de pagar es dejar de poder reclamar, dejar tus derechos de réplica. Yo voy a seguir la misma estrategia de fondo de hacer ver que los colegios grandes podemos ser muy útiles para los pequeños. Debe haber una proporcionalidad entre pago y poder, porque de los 46 colegios de España, los 10 que ganamos miembros mantenemos a los otros 36.

¿Cómo ve el sector la nueva ley hipotecaria?

Supone más trabajo para los notarios y los bancos, y para nosotros más tiempo de espera, hasta que se completan todos los trámites legales, pero el consumidor está más protegido. Es como el cinturón de seguridad de los vehículos: molesta bastante, pero es beneficioso.

¿Qué cree que necesita la profesión de agente inmobiliario?

Persigo la regulación de la profesión y el reconocimiento. No puede ser que a un señor que vende lechugas se le se le exijan unos estudios y un certificado de manipulación de alimentos, y que no se requiera nada al que vende una casa a una familia que estará 20 años para pagarla, a veces con dificultades.

¿Qué otros puntos débiles son lo que identifica?

Uno de los puntos débiles para el conjunto de España es que las discusiones políticas paralizan la administración y, tenga razón quién la tenga, es de lamentar que haya anquilosamiento en la parte administrativa de la política. Es un punto débil que el inversor tiene en cuenta y se retrae de ciertas inversiones porque no lo ve claro. Pero parece que la sociedad catalana sabe superar todo tipo de dificultades. El empresario catalán es muy emprendedor y pasa de la política para seguir adelante. La prueba es que cuando empezó el conflicto político catalán las exportaciones estaban en el 22% y ahora están en el 27%. Catalunya se ha abierto aún más al exterior. En el sector inmobiliario, Catalunya está en la cabeza del ranking no solo de colegiados, sino de asociados y también de operaciones. Pero la política nace para que los que elegimos administren el bien común. A partir de que este objetivo se diluye en otras cuestiones, creo que la función política se corrompe. Tenga la legitimidad que tenga. Vamos de elecciones a elecciones, pensando en las competencias del poder y nos despreocupamos. En Cataluña estamos viendo casos concretos de decretos que salen de los alquileres y normas del 30% para vivienda protegida que no están siendo bien conversados ni bien gestionados, que producen más daño que beneficio y que no gustan ni a los supuestos beneficiarios.

A nivel del ciudadano de a pie, ¿qué techo hay en los precios?

Se habla mucho de la subida de precios, pero no es así en todas partes. Es como decir que en Barcelona no se encuentra nada de alquiler por debajo de 1.000 euros mensuales. Es mentira, con letras mayúsculas. Solo hay que coger las estadísticas de las fianzas de los alquileres que se depositan en el Incasòl. Hay zonas que suben, otras estables y otras que todavía no han llegado a niveles precrisis. Estamos en un buen momento para la intermediación y un mal momento para los constructores.

WhatsAppWhatsApp
FacebookFacebook
TwitterTwitter
Linkedinlinkedin
emailemail
imprimirprint
comentariosforum0