Un estudio demuestra que la intensidad aportar más beneficios a la salud que la duración

El ejercicio físico intenso es más eficaz a la hora de prevenir el síndrome metabólico que hacerlo de forma moderada, según ha mostrado un estudio realizado por un grupo de investigadores de la Clínica Universidad de Navarra.
El proyecto, dirigido por el catedrático de la Universidad de Navarra Miguel Ángel Martínez, se ha realizado en más de 10.000 personas que no sufrían síndrome metabólico al inicio de la investigación. Durante una media de seis años y los resultados han sido publicados en ‘American Journal of Preventive Medicine’.
El Síndrome metabólico es el conjunto de factores de riesgo que ocurren a la vez y aumentan la probabilidad de sufrir una cardiopatía, un accidente cerebrovascular (ictus), diabetes mellitus tipo 2, enfermedad renal y problemas de circulación.
En el estudio, los expertos también han analizado factores como la dieta mediterránea, consumo de comida rápida, horas delante del televisor o tiempo de ejercicio físico. “Y es que, podría ocurrir que los que hacen ejercicio intenso cuidasen más su alimentación y realizasen estilos de vida más saludables y entonces no sabríamos si lo que previene es este tipo de ejercicio o los hábitos alimenticios y de vida. Así, teniendo en cuenta estos factores, hemos comprobado que el ejercicio físico vigoroso previene en mayor medida el síndrome metabólico que la práctica deportiva leve o moderada”, ha argumentado el especialista en Medicina del Trabajo de la Clínica Universidad de Navarra Alejandro Fernández Montero.

La intensidad de ejercicio físico se mide en equivalentes metabólicos (mets) y, para considerar que se practica de modo vigoroso, el esfuerzo tiene que ser superior a 6 mets. Por ejemplo, andar a paso ligero equivaldría a unos 2,5 mets, caminar a paso muy rápido a unos 4,5 como máximo. Asimismo, la natación se traduce en unos 6 mets, jugar un partido de fútbol 7 mets, el footing (8km/h) 8 mets y el atletismo, como por ejemplo, correr a 5min/km, alrededor de 12 mets.
“Cuando comparamos los efectos entre la intensidad y el tiempo de ejercicio físico, concluimos que ejerce un mayor beneficio la intensidad que el tiempo que se dedica a la práctica del ejercicio físico en el tiempo libre“, ha asegurado el especialista.
Pero lo realmente saludable es adquirir la capacidad de realizar ejercicio vigoroso. Por eso, lo importante es saber cómo conseguir un mayor rendimiento deportivo.
“Estos resultados se han obtenido en participantes con un buen estado saludable, sin embargo, hay personas que no obtendrán beneficios cuando practiquen este tipo de deporte porque lo que están haciendo es dañino para su salud, ya que pueden sufrir patologías previas y no ser conscientes de ello. Antes de comenzar la práctica de una actividad deportiva de manera vigorosa, hay que descartar cualquier alteración anatómica o funcional del corazón”, ha concretado.Prueba_esfuerzo_Garcia_Bragado1
La “mejor alternativa” es acudir a un especialista en medicina deportiva para valorar el estado del corazón y su resistencia. Este tipo de valoración debe incluir pruebas que ayuden a descartar cualquier tipo de cardiopatía y una prueba cardiopulmonar de esfuerzo en bicicleta o en cinta rodante.

“Estas pruebas nos permiten diseñar programas de ejercicio específicos según el objetivo de la persona, desde perder peso hasta mejorar tiempos en una maratón. El especialista le ayudará también a determinar la efectividad del ejercicio, ya que algunas personas que hacen deporte de forma habitual no saben a qué frecuencia cardiaca y a qué intensidad hay que ejercitar para obtener un mayor beneficio”, ha zanjado el especialista Fernández Montero.

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