¿Cual es la edad apropiada para que los niños empiecen a practicar running?

Esta es una de las preguntas que hacen los padres en las clínicas de podología o en las tiendas de deporte a la hora de adquirir unas zapatillas de running apropiadas para sus hijos.
La edad estimada a la que los niños pueden empezar a practicar running son los cinco años, ya que los médicos y entrenadores desaconsejan empezar a correr en edades más tempranas al no haber alcanzado cierta madurez en la manera y la postura de desplazarse. De hecho hasta los nueve años un niño no tiene totalmente formada la biomecánica de su marcha para correr y andar. Por ello un entrenamiento excesivo durante esas edades podría causar deformidades en los pies y afectar al niño en su crecimiento biomecánico y a su forma de andar como adulto.
En la práctica de atletismo, los especialistas no recomiendan que los niños de entre 6 y 9 años realicen carrera continua superior a dos kilómetros y, a partir de ahí, se podrá ir aumentando muy paulatinamente hasta llegar a los ocho kilómetros cuando alcancen los 16 años.
Según los expertos correr de una forma habitual a intensidad moderada y adaptada a la condición física de cada niño es una buena opción, la cuestión es cómo hacerlo para que a él le resulte agradable y se aficione a ello. Correr para un niño debe ser sobre todo un juego, él no debe sentir que es una obligación, así que será importante enfocar la práctica del deporte como algo divertido.
Salir a correr con nuestros hijos significa que es su momento de recreo dejando que ellos manejen de alguna manera su esfuerzo, para ello necesitamos ser flexibles y adaptar la actividad física a cada niño. En todo momento hay que hacérselo entretenido para ello es imprescindible ser imaginativo. Juegos como el Pilla-pilla, liebre o el pañuelo será la forma de hacer que los niños pasen un buen rato corriendo trabajando sus piernas, su sistema cardiovascular, y respiratorio, pero sin estar sujetos a reglas técnicas. Es importante que el refuerzo positivo este en todo momento para que ellos adquieran afición por correr.
Cambiar de circuitos habitualmente es esencial para cualquier corredor pues más para un niño. Éste necesita estímulos nuevos cada vez, los espacios abiertos son necesarios, así retrasaremos el temido aburrimiento.
Es importante enseñarles a dosificarse, su tendencia es a completar el recorrido lo más rápido posible sin pensar nada más, tenemos q hacerles ver q mantener una velocidad constante puede ser más rápido q cansarse a mitad de carrera.
A partir de los doce o trece años es la edad apropiada para apuntarse a su primera competición, sin grandes expectativas pero con el único objetivo de acabar la carrera. Pero lo más importante es reconocer cuando nuestro hijo no está cómodo corriendo o practicando deporte lo peor será obligarle. Es frustrante pero hay que dejar que cada niño encuentre y decida lo que le gusta.

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1 Comentario

  1. Coincido plenamente con el contenido de este artículo. Los padres runners queremos que nuestros hijos también sea corredores, y de primer nivel, y a veces apretamos en exceso desde edades muy tempranas buscando vocación o capacidad donde simplemente no la hay.

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