¿Qué franja de edad y tipo de personas son más propensas a comprar una cinta de correr?

66b-okSegún un estudio realizado por el portal especializado en cintas de correr y andar Cintasdecorrer.com, la de edad del consumidor con más demanda de cintas de correr domésticas se halla entre los 20 y los 52 años. Esto tiene variables y distintos perfiles aplicables como veremos a continuación, en donde detallamos cuáles son estos grupos y sus particularidades.
El estudio está basado en el perfil de consumidor por adquisición, es decir, aquel que compra una cinta para correr en casa, no contemplando así a todos aquellos que practican desde el gimnasio u otro tipo de entidad.
Franja de 20 a 25 años
Representa la franja más incipiente del mercado, y está formada en su inmensa mayoría por adeptos y amantes en general del ejercicio físico de género mayormente masculino. Idolatran a destacadas figuras del deporte y, en la mayoría de casos, combinan la cinta de correr con la práctica del running en el exterior. También son asiduos a las carreras populares, generalmente dentro de su provincia, aunque también es cada vez más frecuente verles desplazarse fuera de su area de residencia para participar en distintas maratones de ámbito nacional o incluso internacional. Recurren a la cinta de correr tanto para ganar fondo en su rutina y entrenamiento diario como para preparar su participación en las mencionadas maratones. Estas rutinas de entrenamiento en cinta suelen incorporar un alto porcentaje de cambios de ritmo, tanto en velocidad como en inclinación.
Considerando que la gran mayoría de este grupo son estudiantes, y dada la naturaleza de dicha afición, se da el caso de que aproximadamente un 7% de ellos son estudiantes de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte y sus diversas ramificaciones como especialización en Fisioterapia Deportiva, a la vez que aspiran a trabajar como entrenadores personales en un futuro o como instructores en gimnasios y centros especializados. En este grupo de deportistas cabe mencionar a aquellos que destacan por tener facultades y un espíritu competitivo insólitos, y que apuestan por prepararse a fondo para la competición.20
Franja de 26 a 39 años

Esta es la franja que sostiene un mayor consumo en lo que a compra de cintas de correr se refiere, sin presenciarse notables distinciones entre sexos. La vocación y en algunos casos la casi obsesión por el ejercicio físico sigue siendo el factor dominante, condicionado también con la búsqueda de una mejora en el aspecto físico. La pérdida de peso, la inculcación de una vida saludable en donde sustituir los buenos hábitos por los malos hábitos, el deseo de transmitir una clara imagen de ‘vida ejemplar’ y fuerza de voluntad se unen en esta franja a la necesidad de hacer cosas buenas por nosotros mismos, en muchas ocasiones, para superar las distintas trabas que se entrometen en nuestras vidas. Para otros es, además, un factor crucial para conciliar mejor el sueño. La participación en carreras populares y maratones continua muy vigente y creciente en esta franja de edad, y la cinta de correr combinada con el running campo a través sigue siendo un binomio indispensable para muchos.
Cabe remarcar, dentro de esta franja, a todos los padres y madres (sobretodo primerizos/as) que optan por comprar una máquina para correr en casa porque de esta forma pueden controlar a sus pequeños, especialmente durante las horas en las que su conyugue se encuentra fuera de casa. Esto les aporta tranquilidad y les permite matar a dos pájaros de un tiro.
Franja de 40 a 53 años

Hay otro gran grupo de practicantes de la cinta de correr en casa que va desde los 40 hasta los 53 años, y cuyas razones van muy ligadas a los runners de la franja anterior. Son amantes del running también por razones muy variadas y que pueden ir desde la mejora de los hábitos hasta el deseo de verse bien. Si bien en ellos suele existir una gran voluntad para mantener una rutina periódica con regularidad, este hecho resulta admirable pues el tiempo libre del que acostumbran a disponer es escaso. En esta franja de edad sobretodo, el running sirve para combatir pequeñas debilidades así como para paliar problemas de sobrepeso o, en modo generalizado, para regular mejor los hábitos y horarios alimenticios. Y no sólo nos referimos a hábitos relacionados con el pesaje, sino también para combatir pequeñas o mayores desvariaciones físicas como son el estancamiento, molestias en las articulaciones o dolores musculares muy variados causados por malas posturas en el entorno laboral o en el dormir. El running en esta edad y más concretamente la práctica en la calle y la asistencia a carreras populares se convierte, con frecuencia, en un hábito ideal para sentirse acompañado, conocer gente y en resumidas cuentas para sentirse bien e interactuar en un ambiente de vida sana.
Se torna también en una indispensable vía de escape para superar los problemas del día a día, creando en nosotros un efecto de auto superación y vitalidad.40
Franja de 54 a 65 años

¿Existe alguna franja de consumidor de cintas de correr mayor de 54 años? Por supuesto! Y aunque no formen la franja mayoritaria, es también un grupo con muchos usuarios y uno de los que en la actualidad presenta un mayor ascenso. En primer lugar hay que distinguir entre la franja que va desde los 54 hasta los 65 años y que está formada por un grupo menos competitivo que los anteriores. Aun siendo menos competitivo, en muchas ocasiones pueden llevar a cabo entrenamientos de gran resistencia y tiempos bastante largos. Los atletas de este grupo suelen estar conducidos por una clara vocación conceptual, es decir, usuarios que toda la vida han practicado deporte con mayor o menor regularidad y desean seguir haciéndolo para combatir las debilidades. Para la mayoría de casos hablamos de cintas de correr establecidas en un núcleo familiar (hogar) aunque no todos los miembros de la familia la utilicen. Llama la atención en este grupo el hecho de que no acostumbran a comprar cualquier cinta de correr, bien sea por poseer experiencia previa con ellas, porque hacen un detenido estudio de las prestaciones, o porque otros familiares la utilizarán y esto les lleva a apostar por máquinas notablemente más resistentes. Hablamos sobre todo de gama media-alta y gama alta (Home Premium), teniendo estas últimas un precio significativamente mayor.60
Franja de 66 a XX? años

En el último grupo de nuestro ensayo, y este sí que resulta claramente minoritario, incluiremos a aquellas personas de 66 años o más que adquieren una cinta de correr o de andar. Por lo pronto el entrenamiento que realizan acostumbra a ser de tipo ligero o regular, por lo que no requiere de un modelo de cinta de correr excesivamente potente (a menos que el practicante tenga un peso por encima de los 120 kg). Y cuanto más avanzada sea la edad más posibilidad hay de que la práctica del jogging sea sustituida por la práctica de andar, lo cual no deja de ser admirable y una práctica muy saludable cuando entramos en una edad avanzada. Tienen tendencia a ejercitarse generalmente con un mismo programa de entrenamiento, y no ejecutan alteraciones en la inclinación o en la velocidad o lo hacen de forma muy ocasional. A diferencia del grupo de 40 hasta 53 años en donde destacábamos una clara aptitud vocacional para la mayoría de los casos, en el grupo de usuarios de edad más avanzada las razones responden, en la mayoría de casos, a recomendaciones o prevenciones médicas así como a sugerencias casi impuestas por los hijos. Por ello es cada vez más habitual que estos obsequien a sus progenitores con una cinta andadora, sobretodo en fechas señaladas, a efectos de “forzarles” sutilmente a realizar su sesión de ejercicio diaria y con la sensación de estar colaborando en alargarles la vida. Luego ya dependerá de la cabezonería de cada uno que la sigan usando o no.

 

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