Las consecuencias de tomar anabolizantes para mejorar en el deporte

anabolizantesEn muchas ocasiones, los deportistas utilizan ayudas alimentarias y ergogénicas para mejorar el estado energético y recuperar la fatiga, fuerza o la resistencia, tales como suplementos vitamínicos, suplementos de carbohidratos, suplementos de proteínas y algunas, “desgraciadamente demasiadas”, sustancias nocivas y prohibidas dentro del marco legal de la suplementación ergogénica deporte.
El efecto que el deportista profesional encuentra al ingerir o inyectarse una sustancia dopante no es más que aumentar artificialmente el rendimiento deportivo durante una competición. Si esto sucede en un deportista amateur, el consumo de fármacos asociados a la práctica deportiva puede perseguir, además de la consecución rápida de resultados favorables, poder integrarse más rápidamente en categorías superiores y más profesionalizadas.
Ahora bien, no todos los deportes tienen las mismas sustancias, ya que cada disciplina deportiva necesita la mejora de calidades diferentes. Por ejemplo, en el boxeo, los diuréticos porque ayudan al control del peso en un bajo tiempo; y en el tiro con arco los betabloqueantes, ya que disminuyen el temblor y mejoran la precisión.
En el caso de los anabolizantes, una sustancia que tiene un efecto similar a la testosterona, se usan para obtener un mayor rendimiento deportivo, ya que ayudan a aumentar la masa muscular, la fuerza y resistencia, al tiempo que reducen la grasa y el tiempo de recuperación post-esfuerzo.
En concreto, en los hombres, esta sustancia provoca acné, aumento de la agresividad, piel grasienta, atrofia testicular, distribución alterada del pelo, calvicie precoz, disfunción renal, aumento del deseo sexual, alteración del comportamiento sexual, impotencia y cáncer de hígado.
Asimismo, en los adolescentes origina acné facial y corporal, así como una frenada del crecimiento; mientras que a las mujeres les provoca masculinización, alteración del ciclo menstrual, crecimiento del pelo facial y corporal, calvicie masculina, virilización de la voz, aumento de la nuez y atrofia de mamas.
“Son sustancias ilegales que solo pueden tomarse bajo supervisión médica y que en el deporte su uso está prohibido ya que aumentan el rendimiento deportivo a costa de producir alteraciones indeseables en el organismo”, ha apostillado la experta.
Sin embargo, ha reconocido que puede haber un dopaje positivo que permita la competición del deportista sin ningún problema legal, es el caso de los pacientes asmáticos o hiperreactivos en tratamiento con salbutamol o salmeterol (‘Ventolin’) u otros, que siempre estén prescritos por el médico de la entidad deportiva y con un diagnóstico fiable.

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