Conoce como Terry Fox marcó la historia de Canadá

terry foxAyer se cumplió el 35º aniversario de la muerte de Terrance Stanley (Terry Fox) el runner más famoso y activista con más influencia de Canadá.
Terry Fox ha marcado la historia reciente de Canadá y su gesta en la carretera ha servido de inspiración para la lucha contra el cáncer además de recaudar una gran cantidad de fondos y concienciar a todo un país sobre la gravedad de esta enfermedad.
Terry era un muchacho de Port Coquitlam, en la Columbia Británica en la que durante la educación secundaria y la universidad fue un destacado jugador de baloncesto. Sin embargo, a principios de marzo de 1977 un persistente dolor en la rodilla izquierda lo llevó al médico y fue cuando se le diagnosticó un sarcoma osteogénico, (un tipo de cáncer de hueso). Debido a la rapidez de propagación de este tipo de cáncer los médicos recomendaron la amputación, seguido de quimioterapia.

La noche antes de su cirugía, Terri Fleming, entrenador de Fox en la Port Coquitlam High School, dio a Fox un artículo de sobre Dick Traum, un amputado que había corrido en el Maratón de Nueva York. A la mañana siguiente, Fox mostró el artículo a su enfermera y le dijo: “Algún día voy a hacer algo así”.
La recuperación y adaptación a la pierna artificial fue rápida gracias a su constitución de deportista. Pronto recibió la oferta de unirse al equipo de baloncesto sobre sillas de rueda de Vancouver, Cable Cars, con el que fue tres veces campeón de liga. Y en la temporada 79-80 resultó elegido para participar en equipo de las estrellas de la Asociación de Baloncesto sobre sillas de ruedas de Norteamérica.
Sin embargo no estaba satisfecho, ya que no entendía como había tan poca inversión en la investigación contra el cáncer. Asi que a finales de 1979 comenzó a preparar una carrera que denominó Maratón de la Esperanza con la que quería atravesar el territorio canadiense de extremo a extremo y que fue concebida durante los seis meses que estuvo en quimioterapia y vio el sufrimiento de otros pacientes de cáncer.
La carrera que comenzaría en Terranova y le llevaría hasta su casa, en la Columbia Británica, tendría un promedio equivalente a una maratón diaria 42 km cada jornada. Todo para concienciar y recaudar fondos para la investigación contra el cáncer.
Así el 12 abril de 1980 Fox comenzó su “Maratón de la Esperanza”. Los primeros días fueron terribles con temporales de viento y lluvia pero más duro fue la escasa o nula repercusión en los medios. Ver algún video donde se aprecia la dificultad que tenia Terry para mover su pierna ortopédica de principios de los noventa nos da una idea de lo duro que debió de ser.

Cuando llego a Montreal, su gesta ya era conocida y el dinero que recaudaba no paraba de crecer, muchos empresarios canadienses se reunieron para apoyarle económicamente y sostener su peculiar hazaña además de donar grandes cantidades de dinero para su lucha.
A la llegada a Ontario se había convertido en una estrella en todo Canadá. Y después de cada jornada se reunió con personajes tan ilustres como el primer ministro Pierre Elliott Trudeau, la actriz británica Maggie Smith y los grandes de la NHL, Bobby Orr y Darryl Sittler.
A pesar de su determinación que le había hecho recorrer 5.373 km, en 132 días, se vio obligado a parar en Thunder Bay, Ontario, el primero de septiembre de 1980. Un ataque de tos que no cesaba le llevó al hospital y allí se descubrió que el cáncer se había extendido a los pulmones.
Sus esperanzas de poder vencer la enfermedad y completar la carrera se truncaron cuando falleció nueve meses más tarde, con sólo 23 años. Hasta entonces su campaña había recaudado 1,7 millones de dólares canadienses. Durante las semanas posteriores a su muerte, esta cifra se dispararía a los 25 millones.
Desde la muerte de Fox, muchas escuelas, edificios, carreteras y parques de todo el país han sido bautizados con su nombre, además de ser nombrado la persona más joven en obtener la Orden de Canadá. Es considerado un hombre de importancia histórica nacional por el Gobierno de su país y fue incluido en el Salón de la Fama del Deporte.

Su legado no acaba aquí ya que la carrera Terry Fox celebrada anualmente desde 1981 y en la que han participado millones de personas sigue vigente hoy en día. Con ella la fundación que lleva su nombre ha recaudado más de 600 millones para la investigación del cáncer.
Este es nuestro pequeño recuerdo a un corredor pionero en el running-solidario y al que todos debemos gratitud y admiración.

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