La enfermedad de los gimnasios (Vigorexia)

musculos 3Vivir obsesionado por tu imagen puede derivar en un trastorno emocional que los expertos definen como vigorexia.
Está claro que vivimos en la época del culto al cuerpo, donde quien más o quien menos se preocupa por su apariencia. El problema llega cuando la visión de uno mismo es de una “persona muy delgada” aunque en la realidad asista a extenuantes jornadas en el gimnasio, siga una dieta estricta e incluso haga uso de anabolizantes.
Este problema es cada vez más común y afecta especialmente a hombres de entre 17 y 35 años, con poca autoestima, acomplejados por su físico, muy obsesivos y controladores. Quieren cambiar su cuerpo de la manera más rápida posible y para ello hacen uso de todo tipo de sustacias.
Un estudio realizado por el profesor de Gestión de la Comunicación Corporativa, Carlos Fanjul, que ha elaborado su tesis doctoral en la Universidad Jaume I de Castellón, revela que el 22% de los hombres que acuden regularmente al gimnasio toman sustancias ilegales para aumentar su masa muscular.
Si hacemos caso a este estudio, los afectados por este trastorno podrían contarse por miles solo en España.
Desde pequeños estamos acostumbrados a ver cuerpos exageradamente musculados, desde los juguetes a los superhéroes o los modelos de publicidad. La sociedad crea así un prototipo de cuerpo perfecto que muchos quieren alcanzar y para ello utilizan el “atajo” de los anabolizantes comúnmente conocidos como “ciclos”.
La obsesión no solo se centra en el gimnasio, sino también en la alimentación, ya que se compone casi exclusivamente de proteínas y algunos carbohidratos, eliminando las grasas con el fin de obtener más masa muscular. Lo que suele hacer muy poco variada su dieta. Arroz, pasta, pollo, pavo, atún, lácteos desnatados son los alimentos más utilizados y en muchos casos los únicos.
Su vida social se ve muy deteriorada, hasta el punto de que muchos de ellos buscan trabajo en los propios gimnasios “porque es la única forma que tienen de compatibilizar esta obsesión con ganarse la vida”.
La desinformación sobre los efectos secundarios que provocan los esteroides anabólicos y el seguimiento de estas dietas es grande. Encogimiento de testículos, infertilidad, calvicie y mayor riesgo de padecer cáncer de próstata entre los hombres. La reducción del tamaño de las mamas, aumento del tamaño del clítoris, redistribución de la grasa a formas andróginas, aumento del vello facial y pérdida de cabello en mujeres.
Vivir únicamente para tu cuerpo tiene sus riesgos, ante esto debemos buscar la educación en valores y costumbres sanas que contrarresten a los modelos sociales. Para no sacrificar la salud en pos de un físico “perfecto”

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