¿Por qué no inmovilizar un esguince de tobillo?

Este artículo espera aclarar algunas dudas sobre los esguinces y, sobre todo, explicar por qué el paciente no siempre debe ser escayolado.
Lo primero que debemos recordar es qué es y cómo se produce un esguince. Los fisioterapeutas lo definen como una “distensión o alargamiento excesivo de alguno o varios ligamentos relacionados con la articulación del tobillo”.
Los ligamentos más afectados son los laterales externos y el calcáneo, que son los responsables de estabilizar la articulación del tobillo. La rotura o no de estos ligamentos define el grado de gravedad de esta lesión:

Esguince de grado 1:Leve o moderado
-Se trata de un esguince leve. En este caso el paciente puede apoyar el pie y no se requiere inmovilización. La inflamación se tratará con frío y con fisioterapia, con lo que la lesión no debería durar más de una o dos semanas. No existe rotura alguna en el ligamento afectado.

Esguince de grado 2:Moderado a grave
-Se trata de una “distensión ligamentosa con rotura parcial”. No necesita inmovilización completa sino un tratamiento fisioterapéutico que reduzca de 2 o 5 semanas la lesión. Pueden aparecer hematomas y una hinchazón inmediata debido a la rotura de fibras, y el dolor pude incapacitar el apoyo del pie.

Esguince de grado 3: Grave, debido a la rotura total del ligamento
-El esguince grave o esguince grado 3 necesita tratamiento quirúrgico. Es importante inmovilizarlo y requiere de una rehabilitación importante. Implica entre 3 y 6 meses de recuperación. El edema y el hematoma son evidentes desde el primer momento. Además, la persona no podrá caminar después de este esguince ya que el dolor y la inestabilidad lo harán imposible.

Comprender cómo se crea un esguince y cuál es el sistema de curación es necesario para entender por qué la inmovilización total con una cédula de escayola es, a veces, contraproducente. Esto solo retrasa la recuperación de la lesión e incluso puede favorecer la “cronificación”. Esto implicaría que el esguince pueda repetirse con frecuencia.

Tenemos que tener claro que la teoría de no escayolar funciona con la mayoría de esguinces: los leves de grado I y los moderados de grado II. La inmovilización que necesitan estas lesiones es similar a su gravedad, pues con un simple vendaje funcional es suficiente. Éste permite la movilidad parcial e incluso el ejercicio moderado. Dependiendo de su grosor y dureza, el tobillo irá disminuyendo su inflamación mientras se cura.

La mayor diferencia entre la inmovilización completa y la parcial, que afecta directamente al funcionamiento de la articulación, son los tiempos de recuperación muscular. En la inmovilización completa éstos se multiplican por 3. Por ejemplo, si un músculo inmovilizado parcialmente tarda 1 semana en recuperar el tono muscular, ese mismo músculo con una inmovilización completa tardaría 3 semanas.vendaje funcional

Varios estudios demuestran que la velocidad de regeneración de los tejidos está directamente relacionada con el metabolismo aeróbico. Es decir, que cuanto más se mueva la zona, más oxígeno se aporta, lo que permite una regeneración mayor. Puede que este aporte de sangre empeore momentáneamente el hematoma, pero favorecerá la recuperación.

Por todo ello, es importante asegurarse antes de inmovilizar completamente una lesión de que esto sea necesario. Si tenemos un esguince tendremos que tener claro que deberemos disminuir o interrumpir parcialmente nuestra actividad física ya que el tejido dañado necesitará descanso sea cual sea la intensidad del daño producido.

Recuerda que tenemos varios artículos donde aclaramos qué hacer en los primeros momentos de un esguince (http://bit.ly/1qqByXY), cómo y qué tratamientos son necesarios para la recuperación (http://bit.ly/1LyEZFD) y los riesgos que existen a la hora de producirse un esguince (http://bit.ly/1L96tU0).

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