El valor no monetario de un regalo empresarial

Una de las ventajas de la evolución tecnológica es la posibilidad de ver series televisivas y películas que se te han “escapado” cuando se estrenaron. Llevo un par de semanas dedicando algo de mi tiempo libre a ver Borgen, serie danesa sobre política y de la que hoy he visto el último episodio de la primera temporada.

En el penúltimo capítulo aparece el tema de los “regalos” a ministros y políticos y la poca confianza que eso genera al ciudadano. Y pienso, en mi entorno privado de empresa, ¿cuál ha sido el último regalo que me han hecho?…

La respuesta es sencilla; ¡¡una taza!!…

La taza me ha regalado Javi Atienza, promotor del proyecto CrazyCross. Ese jovenzuelo con el que salgo en la foto sosteniendo la famosa taza. A Javier le conocí en una conferencia en la universidad, en la que compartí mi historia de empresario y algunas inquietudes y experiencias. Al terminar, ofrecí mi móvil y mi correo electrónico por si alguno quería contarme su proyecto o, simplemente, charlar un rato…

Celebrando con Javier Atienza el regalo de su taza

Y Javier los usó… no una, ni dos, sino muchas veces. Me ha regalado la taza (la primera de su nuevo proyecto) porque dice que le he inspirado y ayudado… ¡¡Qué iluso!! Lo que no sabe él es que en esos cafés he sido yo el que he aprendido y he rejuvenecido…

No la he estrenado todavía, y no sé si la usaré mucho, pero es una taza que cuando la veo me produce varios sentimientos encontrados:

* Generosidad. En la taza pone “Yo lo hice posible”. Me parece muy generoso por su parte considerar que mi aportación ha sido importante para SU negocio.
* Sonrisa. Siempre que alguien me hace un regalo de corazón, sonrío. Y creo que esta taza es un regalo sincero y cariñoso.
* Felicidad. Porque veo a Javi feliz en su nueva aventura empresarial y para un empresario feliz, esto es realmente importante.
* Responsabilidad. Uno se da cuenta de que cuando habla con pasión de su vida empresarial “incita” a otros a emprender… y como los negocios son tan complicados, da miedo meter a otros en “este lío”.
* Miedito. ¿Le irá bien en su negocio nuevo?, ¿se romperá la taza?…

Pero, “que nos quiten lo bailao”. Hoy sonrío viendo la taza y ya le he prometido a Javier que correré una de las primeras CrazyCross… espero que los hinchables aguanten mi peso.

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Una respuesta a El valor no monetario de un regalo empresarial

  1. Adela González Acedo dijo:

    Julian Casas Luengo estoy muy contenta por tus palabras y tu tiempo dedicado a mi hijo Javi. Pues si esa taza tiene significado. Hoy descubrí tu artículo buceando por facebook, qué bonito lo que escribes y qué cierto. Gracias por ayudar a tantos jóvenes con talento, trabajadores que tienen la certeza de acercarse un poquito almenos a sus sueños. Javi aprendió de tí muchas cosas, las pone en practica por eso lo conseguirá. Mil gracias Julián. Nos vemos el 4 de octubre en la primera crazycross. Un saludo.

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