¡Bien por S&P!

Mo me gusta alegrarme de las desgracias ajenas y menos aún si, como en la rebaja del rating de S&P al Reino de España, tiene un efecto negativo sobre la economía española. Es como tirar cantos al tejado de uno mismo. Pero ante un gobierno sordo y mudo, que está comenzado a parecerse peligrosamente al de Zapatero, es necesario reconocer que S&P dice verdades como puños. El Presupuesto arroja un optimismo sonrojante, que no se cree ni Montoro, ni Guindos ni Báñez, pese a que lo defiendan. Y aún peor, se empieza a percibir una incapacidad del Gobierno de Mariano Rajoy para acometer los recortes necesarios en la administración pública para conducir el déficit a buen puerto y recuperar la confianza de los mercados. La semana pasaba titulaba mi tribuna semanal de elEconomista, que esto no puede ir más que a peor, y desgraciadamente se empieza a confirmar. El siguiente paso será la degradación a bono basura por parte de Moody’s y luego la petición de rescate a cambio de un ajuste draconiano. Eso sí, entretanto se habrán ganado las elecciones gallegas y la culpable de todo será Europa, según el Gobierno. Pero todos sabemos que no es así, que el culpable es la inacción del Ejecutivo, su falta de ganas de eliminar duplicidades y recortar la administración por temor a que se incendie más la calle. Rajoy está empezando a perder crédito a manos llenas entre sus propios seguidores y votantes. Le auguro un fin similar al de los últimos gobernantes si no es capaz de rectificar a tiempo.

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