Una foto para la papelera

La conferencia de presidentes autonómicos celebrada hoy eludió abordar el punto esencial, una reforma de la financiación. Los presidentes han aprendido que vale más una buena imagen que mil palabras, de manera que la cumbre me recordaba a las que celebra la Unión Europea. Todos salen sonrientes y contentos, como si acabaran de dar con la piedra filosofal o arreglado el mundo. Pero el efecto dura apenas unas horas, hasta que se van filtrando las diferencias internas o, ya de vuelta a casa, empiezan a realizar reflexiones en solitario. En ese momentos, caemos en la cuenta de que el acuerdo no sirve para nada. Rajoy se hizo la foto con los presidentes autonómicos, algo que los mercados valorarán hoy, pero eludió abordar lo esencial, un cambio en la filosofía de la financiación autonómica, que como dice Felipe González debería ser asimétrica, de manera que acabe el café para todos y comience a reconocerse las diferencias con las autonomías históricas. Ello requiere cambiar la Constitución, por supuesto, pero ya hemos visto que se puede hacer en un pis pas cuando existe voluntad política. Cuando más retrasemos el abordar este asunto, más difícil será resolverlo. El otro asunto ausente es el de los recortes. Todos se comprometieron a cumplir el déficit, pero no se puso sobre la mesa cómo. Una débil mención a la creación de una coordinadora para eliminar burocracia y duplicidades es la única pista en el comunicado de que por lo menos se trató el asunto. En resumen, mucho ruido y..pocas nueces.

Los comentarios están cerrados.