Andalucía

Zoido evita por ahora parar la Torre Cajasol y pide colaboración a Junta y Ministerio de Cultura

  • Zoido mantiene la legalidad de la licencia, cuestionada por la Junta de Andalucía
  • Túmbala niega la posibilidad de indemnizaciones por supuesto lucro cesante
José García Tapial, portavoz de la plataforma Túmbala. Foto: Fernando Ruso

El alcalde de Sevilla califica de "problema" la macrotorre y se reúne con el presidente de Cajasol para crear un grupo de trabajo que tome decisiones rápidas. Los trabajos continuarán con "normalidad" en la torre, según Antonio Pulido.

Impasse tras el anuncio de paralización de la Torre Cajasol lanzado el viernes pasado por el delegado de Urbanismo del ayuntamiento sevillano, Maximiliano Vílchez. Antonio Pulido ha acudido hoy al ayuntamiento para reunirse con el regidor Juan Ignacio Zoido y tratar de encauzar el desaguisado creado tras el informe de Icomos conocido la pasada semana (organismo asesor de la Unesco), que ha pedido -como el organismo de la ONU hizo en 2009, 2010 y 2011-, que se pare la obra y se reconsidere el proyecto de 42 plantas y 180 metros que afecta negativamente a los tres monumentos declarados patrimonio de la Humanidad por la Unesco en la capital andaluza.

Pulido aseguró que las obras de la torre seguirán con normalidad -se está levantando la planta 17- y, según lo detallado por Zoido, esta misma tarde se reúne el grupo de trabajo creado entre ayuntamiento y Cajasol para estudiar qué solución dar al edificio tras el informe de Icomos. Zoido añadió que esta misma mañana le ha pedido al presidente andaluz, José Antonio Griñán, que también colabore en la solución. Y ha añadido que mantendrá personalmente informado al ministro de Cultura, ya que el interlocutor oficial ante la Unesco es el Gobierno central.

Sin embargo, la propia consejería de Obras Públicas ya precisó en un informe de 2010, tras pedírselo la fiscalía de Medio Ambiente del TSJA, que el aumento de edificabilidad de la torre desde los 68.000 metros cuadrados del PGOU hasta los 103.000 aprobados definitivamente en el plan especial "es ilegal". Pese a ello, y a que hay dos procedimientos judiciales que tienen recurrida la licencia ante un juzgado de Sevilla y el propio TSJA, Zolido mantiene que la licencia de obra es legal.

Sin derecho a indemnizaciones

Por su parte, los representantes de la plataforma cívica Túmbala, contraria a la torre, recordaron esta mañana varios puntos clave de la que calificaron como "gigantesca chapuza" de la gestación y tramitación política y urbanística de este proyecto. En primer lugar, según el arquitecto Fernando Mendoza, que un plan especial -como el que concretó el proyecto de la torre- "no puede modificar un Plan General de Ordenación Urbana" como el de Sevilla. Este PGOU detalla que en la Isla de la Cartuja sólo se pueden elevar edificios de seis plantas, frente a las 42 que planea Cajasol.

En segundo lugar, y sobre la rebaja de altura de la torre como consecuencia de la paralización de las obras, José García Tapial, también arquitecto, explicó que en ningún caso "puede solicitarse indemnización alguna en virtud de un supuesto lucro cesante". Y los argumentó de dos maneras: primero, que el concepto de lucro cesante "es jurídico, es decir, sólo puede certificarlo un juez". Y, en segundo lugar, "entendemos que en ningún caso se produciría ese lucro cesante, ya que los aproximadamente 19.000 metros cuadrados que restarían por construir hasta la planta 42 podrían edificarse en otro lugar de la parcela de 41.000 metros" sobre la que se levanta la torre y el complejo de oficinas y aparcamientos anexo.

En tercer lugar, Mendoza y García Tapial criticaron con dureza la "prepotencia" de Cajasol, que "nunca ha querido dialogar sobre el proyecto, nunca ha sido sensible a las demandas de la Unesco y, tras la llegada del nuevo ayuntamiento en mayo pasado ha acelerado las obras estableciendo tres turnos de trabajo, de manera que de las dos plantas sobre rasante que había en mayo de 2011 se ha pasado a las 16 actuales". La entidad integrada en Banca Cívica "no ha mostrado así la más mínima y elemental prudencia ante las reiteradas peticiones de paralización de la Unesco desde 2009, los dos recursos judiciales contra la concesión de la licencia y el expediente de la Agencia Española de Seguridad Aérea".

Por último, señalaron que cualquier acuerdo al que llegue el ayuntamiento de Sevilla con Cajasol "deberá de ser aceptado por la Unesco". "Hay que recordar que cuando los dos inspectores de Icomos [asesor de la Unesco] vinieron a Sevilla en noviembre, la torre contaba con 11 plantas y han hecho el informe que han hecho. Con las 16 que tiene ahora, creemos que las conclusiones serían incluso más duras y cabe preguntarse si aceptarán un acuerdo tras seguir elevándose la torre".

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